Investigadores de la Universitat Jaume I confirman la utilidad de DUWAS, una nueva escala para medir la adicción al trabajo, un trastorno que afecta en España en torno al 12 por ciento de las personas trabajadoras.

"La adicción al trabajo se entiende como un daño psicosocial caracterizado por dos dimensiones principales: el trabajo excesivo y el trabajo compulsivo", explica Mario Del Líbano, autor principal del artículo e investigador de la Facultad de Ciencias Humanas y Sociales de la Universidad Jaume I de Castellón de la Plana.

Los resultados, publicados en la revista española Psicothema, no sólo confirman la estructura bifactorial de la adicción al trabajo sino que relacionan los resultados con el bienestar psicosocial (la salud percibida y la felicidad), para contrastar las características negativas de la adicción al trabajo en España.

"Sólo se es adicto al trabajo si además de trabajar excesivamente, se trabaja de forma compulsiva para calmar la ansiedad y los sentimientos de culpa que producen en la persona el hecho de no trabajar", comenta Del Líbano. "Este estudio facilita la evaluación de la adicción junto a otros fenómenos que afectan a la salud psicosocial de los trabajadores, sin que el tiempo necesario para rellenar este cuestionario afecte a la motivación de las personas evaluadas", subraya.

La validación de la nueva escala llamada DUWAS (Escala de Adicción al Trabajo Holandesa), se debe a las críticas recibidas por las dos herramientas de evaluación más utilizadas hasta ahora, el WorkBAT (Batería de Adicción al Trabajo) y el WART (Test del Riesgo de Adicción al Trabajo), respecto a su validez y fiabilidad.

El límite, más de 50 horas a la semana

Los datos sobre la prevalencia mundial de la adicción al trabajo varían de unos estudios a otros y la sitúan en torno al 20 por ciento en países como Japón. En España, las cifras se sitúan entre el 11,3 y el 12 por ciento, tal y como indican las investigaciones de Sánchez Pardo, Navarro Botella y Valderrama Zurián, en 2004, y del grupo de Del Líbano, en 2006, respectivamente.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) afirma que el 8 por ciento de la población activa dedica más de 12 horas al día a su profesión para huir de sus problemas personales. Los expertos señalan que dedicar más de 50 horas a la semana al trabajo puede determinar la adicción.

La adicción al trabajo se caracteriza por la extrema actividad y dedicación laboral (trabajan fuera de hora, fines de semana o vacaciones), la compulsión en el trabajo (incapacidad para delegar tareas), una implicación laboral desproporcionada (autovaloración centrada en el trabajo), y un deterioro de la vida cotidiana (comunicación interpersonal deficiente).

Entre los factores de riesgo que conducen a esta adicción figuran las presiones económicas, familiares y sociales; el temor a perder el trabajo; la competitividad del mercado laboral; la necesidad de conseguir el éxito deseado; el temor a los jefes prepotentes, exigentes y amenazantes; los elevados niveles de autoeficacia laboral y la carencia de afectos personales que se intentan suplir con el trabajo. Además, las personas adictas al trabajo pueden llegar a consumir sustancias ilegales para trabajar más, aumentar de este modo su rendimiento laboral y superar así el cansancio y la necesidad de dormir.

Acceso a estudio de "La validación de la nueva escala de adicción al trabajo" (en inglés), en la revista Psicothema: http://www.psicothema.com/psicothema.asp?id=3709

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