Las compañías innovadoras, y que piensan en el futuro, estudian un nuevo componente en la ecuación de la productividad: el ‘presentismo’. Se conoce como la pérdida de productividad que se da si el empleado está en su trabajo pero no rinde como debería.

Históricamente, el absentismo –el seguimiento y gestión de las ausencias de los empleados- ha sido una gran preocupación para muchos empleadores. ¿Qué pasa entonces con el trabajador que va siempre a trabajar pero sin rendir plenamente? ¿Qué causa el presentismo? ¿Qué pueden hacer los empleadores para identificar e intervenir en estos casos?

Las causas del presentismo pueden incluir enfermedades episódicas o crónicas, necesidades familiares, problemas personales u otras preocupaciones. Sólo considerando el coste económico, el presentismo tiene un impacto mayor en los objetivos de las compañías que el absentismo. En los costes totales para las empresas, si hablamos de pérdidas en productividad, el absentismo y las incapacidades tanto de breve como de larga duración, sólo representan una cuarta parte del total. Las otras tres cuartas partes del coste se debe achacar a las pérdidas en productividad causadas por el presentismo.

Seguimiento del problema

Enfermedades crónicas, como la diabetes, la obesidad o la depresión, entre otras, tienen un gran impacto. Para combatir el problema, BankOne Corp. y Hughes Electronics reunieron y analizaron datos de sus empleados mediante encuestas de productividad.

Observaron los problemas de seguridad y salud en relación a las variaciones de la productividad y el incremento de los gastos por presentismo. Para ello, analizaron un call center de Hughes Electronics en Idaho, donde se había detectado un mayor nivel de gasto médico y un mayor porcentaje de incapacidades que en el resto de la empresa. Ofrecieron un incentivo económico por participar en el estudio.

Participaron 1.864 empleados. Un 8,6% afirmaron haber sufrido alguna enfermedad que había afectado a su productividad. Aunque este porcentaje era menor al de la media nacional de Estados Unidos (al entorno del 13%), supuso una pérdidas en productividad del orden de 500.000 dólares y 1.600 jornadas de trabajo perdidas en un año. La obesidad tuvo el impacto más significativo de entre las distintas enfermedades ya que suponía una media de pérdida de productividad de 20 días por año y trabajador, y un coste de 5.350 dólares. La prevalencia de obesos entre los encuestados era del 7%, con lo que el coste agregado de absentismo+presentismo se estimó en 700.000 dólares.

Estos problemas son presentes y claros peligros tanto a nivel médico como financiero para las empresas. El presentismo requiere de un seguimiento por parte de los empleadores de las causas que lo provocan para poder dar una adecuada respuesta colectiva. Los expertos en RH creen que la mejor estrategia es la de la educar en prevención, particularmente en el tema de gripes y resfriados por su capacidad de contagio. Las estrategias de prevención también incluyen comer sano, hacer ejercicio y otras maneras proactivas de mejorar las defensas. Algunas grandes empresas han ido más lejos, ofreciendo vacunas de la gripe gratuitas para sus trabajadores.

Aproximación integrada

Las causas básicas del presentismo no siempre son médicas. Los asuntos psicosociales como son el cuidado de personas mayores y niños, problemas económicos, adicciones o problemas familiares pueden repercutir en la productividad de los empleados. Yendo más allá, lo que le ocurre a una persona puede repercutir a todo un departamento, perjudicando la motivación de todos o descargando el trabajo en sus compañeros.

Ayudar a los trabajadores a encontrar soluciones a sus problemas para mejorar la productividad es una parte importante de la estrategia de BankOne. Los trabajadores con un problema de salud o una preocupación, buscan por Internet o hablan con los colegas, intentando encontrar una respuesta. Ofreciendo programas de educación en salud y ofreciendo recursos, los empleadores pueden proveer a los trabajadores de información y estrategias para afrontar esas situaciones.

El presentismo requiere de una aproximación integrada. Si el problema es una enfermedad crónica o una lesión, especialistas en gestión de incapacidades o profesionales de salud laboral pueden trabajar para encontrar una solución, como una evaluación ergonómica y cambios en el lugar de trabajo. Si el problema es de cariz personal se pueden utilizar programas de asistencia para encontrar recomendaciones o consejos.

Las empresas han empezado a comprender que los empleados tienen asuntos que resolver de muchas clases para los que pueden necesitar ayuda. Si no la consiguen es posible que busquen soluciones durante su jornada laboral. Teniendo en cuenta la demografía, la generación laboral más numerosa actualmente es la de los hijos del ‘baby boom’, que se ha hecho mayor y, por un lado, tiene que cuidar de sus padres y, por el otro, de sus hijos. Teniendo eso en cuenta, se puede prever que los problemas de toda índole no disminuirán sino todo lo contrario.

Uno de los programas de ayuda al empleado más utilizado es el de servicios legales en planes de ahorro, derecho familiar, divorcio, bienes inmuebles o impagos, entre otros asuntos no relacionados con el puesto de trabajo. Con una lista de recomendaciones y consejos ya hechos, los empleados pueden encontrar soluciones más rápidamente. Estos programas también pueden ser útiles para aquellos trabajadores con problemas de estrés, ansiedad o depresión. Cuando un empleado necesita un abogado por problemas financieros o familiares también se enfrenta a los problemas emocionales y a la ansiedad que conllevan. No se puede descuidar este tipo de problemas en cualquier programa que se precie.

Factores en el lugar de trabajo

El presentismo puede derivar en percepciones negativas en el lugar de trabajo, incluyendo el conflicto con supervisores o colegas o la percepción de injusticias en el entorno de trabajo. Se tiene que ver la salud en la organización como algo que se puede medir y gestionar, igual para todos.

Hasta hace poco, el impacto de los problemas de salud se cuantificaban con gastos médicos directos y con el absentismo como gasto indirecto. Actualmente, la tendencia es la de usar herramientas que midan el impacto del presentismo. Un ejemplo de esas herramientas son, por ejemplo, Cuestionarios de Limitaciones en el Trabajo, Salud y Desempeño, la Escala de Presentismo de Stanford, etc. Estos cuestionarios pueden incluir factores aportados por los propios trabajadores para determinar su productividad.

Las compañías que buscan soluciones para el presentismo no lo pueden hacer por sí solas. Necesitan programas de educación, de salud y de ayuda a los empleados. Para los trabajadores, la información puede llegar de muchas maneras: Internet, la intranet corporativa o con material impreso.

Acceso a la noticia: http://www.workindex.com/editorial/hre/hre0411-13.asp

Ciberencuesta: ¿Crees que existe el fenómeno del 'presentismo ' por motivos de salud en tu organización? http://www.factorhuma.org/participa/ciberenquesta.php

* Stevens, Marybeth. ”The Dangers of Presenteeism”. Workindex.com, 17/11/2004. (Artículo consultado on line: 14/12/2004)

Suscríbete gratuitamente a nuestros boletines

Recibe noticias e ideas en Recursos Humanos.
Suscripción

Utilizamos cookies para ofrecer a nuestras visitas una mejor experiencia de navegación por nuestra web.
Si continúas navegando, consideramos que aceptas su utilización.