No es un problema de nivel económico ni de cuota de poder. Es sencillamente, una cuestión de género: las mujeres españolas siguen siendo las que llevan el peso del trabajo doméstico, sobre todo si tienen hijos u otros familiares dependientes a su cargo.

No es un problema de nivel económico ni de cuota de poder. Es sencillamente, una cuestión de género: a día de hoy, las mujeres españolas siguen siendo las que llevan el peso del trabajo doméstico, sobre todo si tienen hijos u otros familiares dependientes a su cargo, al tiempo que desarrollan un trabajo profesional, sencillamente porque son mujeres. Una prueba evidente es que el 94% de las empresarias españolas se encargan de las actividades del hogar, pese a que el 69% de ellas aporta como mínimo el 50% de los ingresos de la unidad familiar. "Esto es impensable en el caso de los empresarios varones", indicó la secretaria de Estado de Igualdad, Isabel Martínez.

Esta es una de las conclusiones que se desprende del estudio Impacto de la actividad empresarial femenina en la economía española,elaborado por la Organización de Mujeres Empresarias y Gerencia

Activa (Omega) y la Fundación Banesto, y que fue presentado ayer en la Confederación de Empresarios Madrileños. La investigación pone de manifiesto, una vez más, que la conciliación es el principal problema para la mujer española, incluidas las empresarias.

De hecho, según este estudio, el empresariado femenino representa el 32% del total, y uno de los principales factores que llevaron a estas mujeres a montar su propia empresa es precisamente la necesidad de intentar compaginar mejor ambas facetas de su vida. Creyeron que siendo sus propias jefas podrían organizarse mejor y, a tenor de los resultados del estudio, lo pueden hacer. La parte negativa, que la doble jornada agota, que el 31% reconoce que está sobrecargada y que el 34% asegura que la carga de trabajo doméstico que afrontan cada día "limita su potencial empresarial". Esta opinión es mayoritaria entre las mujeres de 36 y 45 años. Esa preocupación por la conciliación puede explicar que el 60% de las empresarias hayan adoptado medidas de flexibilización horaria entre sus empleados, convencidas de que este tipo de actuaciones "ayudan a reducir el absentismo y hacen a las empresas más productivas".

El estudio señala que las mujeres empresarias representan el 33% del empresariado español. Pese a ello, su representación en los órganos de decisión apenas sí alcanza el 5%. La gran mayoría no se arrepiente de su decisión de haber montado una empresa, sobre todo porque "crea empleo". Porque una de las características de la mujer empresaria es su implicación con su equipo y con sus trabajadores, cuestión que le preocupa más que ampliar su negocio. "Su interés se centra en mantenerse, más que expandirse. Y eso, que puede ser interpretado como cierto conservadurismo a la hora de actuar, se comprueba que en estos momentos de crisis es mucho más certero", asegura Beatriz Alonso, directora del trabajo realizado con cuestionarios a casi 700 empresarias de un universo de más de 1,8 millones.

Acceso a 'Organización de Mujeres Empresarias y Gerencia ' (OMEGA), donde puedes encontrar el estudio: http://www.mujeresempresarias.org/

Suscríbete gratuitamente a nuestros boletines

Recibe noticias e ideas en Recursos Humanos.
Suscripción

Utilizamos cookies para ofrecer a nuestras visitas una mejor experiencia de navegación por nuestra web.
Si continúas navegando, consideramos que aceptas su utilización.