La resolución del TSJM señala que la empresa, conocedora de un problema de estrés relacionado con el trabajo, con la organización y gestión por ella implantadas, no ha adoptado medidas encaminadas a prevenirlo, eliminarlo o reducirlo en lo posible.

La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha confirmado una sentencia que decidió rescindir el contrato de trabajo del supervisor de operaciones de una empresa de transporte por estar sometido a estrés laboral.

En la sentencia --a la que tuvo acceso Europa Press-- se indica que Enrique E.H. prestaba sus servicios para la empresa 'Menlo Worldwide Forwarding España S.A. ', dedicada al transporte de mercancías, desde el 14 de julio de 1975 con categoría de supervisor de operaciones. Hace diez años, Enrique estuvo de baja durante tres meses presumiblemente por estrés laboral, y causó nueva baja el 24 de abril de 2001 tras la cual se le diagnosticó de personalidad obsesiva y síndrome ansioso depresivo como consecuencia de una situación estresante en el mundo laboral.

Se incorporó de nuevo al trabajo y le propuso a su jefe inmediato que le redujera la jornada, debido a su situación, lo que no fue admitido. El director general de la empresa en España envió un correo a todo el personal en el que, entre otras cosas, anunciaba un aumento salarial voluntario del 2,8 por ciento, pero a Enrique no se le incrementó.

El 17 de octubre de 2002 comunicó a su jefe inmediato diciendo que, debido al gran trabajo que había, se quedaba varias horas más cada día y apenas tenía tiempo para comer, y solicitaba que se le asignara una persona que le ayude. Entre otras cosas decía que estar de 9 de la mañana a 21 de la noche en la oficina le estaba causando trastorno y deterioro de nuevo, por lo que se encontraba 'cansado y agotado '. El 2 de abril de 2003 volvió a caer de baja.

Demandó a la empresa ante la situación a la que estaba sometido, y el Juzgado de lo Social decidió resolver el contrato de trabajo, condenando a la empresa a indemnizarle con 141.694 euros dictaminando que el empresario ha incurrido en un incumplimiento grave y culpable de sus obligaciones contractuales, lo que es causa de extinción de contrato indemnizada.

EL EMPRESARIO TIENE OBLIGACIÓN DE ADOPTAR MEDIDAS

La empresa recurrió, y la Sala de lo Social del TSJM desestimó el recurso y dice que la legislación laboral, y en concreto el Acuerdo Marco Europeo señala que 'la consecuencia fundamental de identificar un problema de estrés ligado al trabajo es la obligación del empresario de adoptar medidas para prevenirlo, eliminarlo o reducirlo '.

El mismo Acuerdo --continúa la sentencia-- indica que 'todos los empleadores tienen la obligación legal de proteger la salud y la seguridad de los trabajadores conforme a la Directiva 89/391, y esta obligación se aplica igualmente a los problemas de estrés ligado al trabajo '.

Es decir, 'una vez que el empresario ha conocido que un trabajador padece un tipo de estrés que puede tener consecuencias nocivas por su naturaleza y duración y que pudiera venir causado por factores directamente relacionados con el trabajo, debe actuar contra él en el marzo de las obligaciones genéricas de protección de la seguridad y la salud en el trabajo, porque sobre el empleador pesa la obligación también genérica de garantizar la seguridad y salud de los trabajadores a su servicio en todos los aspectos relacionados con el trabajo y para ello debe adoptar cuantas medidas sean necesarias '.

'No es admisible el argumento del recurso de haber cumplido la empresa con todas sus obligaciones en el ámbito de prevención de riesgos en cada puesto de trabajo --dice igualmente el TSJM--, porque el estrés laboral no puede abordarse de la misma manera que otros elementos fácilmente objetivables '.

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