La idea del Gobierno de prolongar la vida laboral no es compartida por la mayoría de la población. Según una encuesta, el 56% de los pensionistas se jubiló anticipadamente y de éstos, seis de cada 10 aseguran haberlo hecho por voluntad propia.

No por nada, los españoles son los que se jubilan más tarde.

El 56% de los pensionistas que hay en España asegura que se jubiló de forma anticipada. Y de éstos, seis de cada 10 precisan que lo hicieron de forma voluntaria, según una encuesta elaborada por la aseguradora AXA. El resultado es que la edad media a la que se jubilan los trabajadores en España es de 62 años, la más alta de entre varios países como Italia, Alemania, Francia, Japón o Estados Unidos. Los datos contrastan con los del Ministerio de Trabajo, que señala que en el 2005 la edad media de jubilación estaba en 63,7, dos décimas más que un año antes.

Esa edad podría reducirse aún más si se considera el momento en el que los trabajadores desearían poder jubilarse -los 57 años, según la encuesta de AXA, aunque la previsón de los mismos encuestados precisa que lo harán a los 63-. La opinión mayoritaria de los empleados españoles contrasta con el proyecto del Gobierno de retrasar al máximo la edad de jubilación, hasta los 65 años e incluso prolongar la vida laboral más allá. El informe señala que el 67% de los trabajadores en activo se opone a retrasar la edad de jubilación.

El proyecto del Gobierno está definido en la reforma de las pensiones que negocia con sindicatos y patronal. En la propuesta se prevé la puesta en marcha de incentivos para trabajadores y empresas con el objetivo de que se prolongue la vida laboral.

El secretraio de empleo y política social de UGT, Jesús Pérez, señala que a su juicio los empleados que se jubilan anticipadamente por voluntad propia son los menos, ya que es un proceso que no compensa a sus beneficiarios por las penalizaciones que prevé la ley.

Para Héctor Maravall, adjunto a la secretaría de política institucional de CC.OO., existen otros estudios que demuestran que la gente una vez jubilada desearía haber dejado de trabajar más tarde. De hecho, el informe de AXA precisa que los jubilados encuestados hubieran querido jubilarse a los 60, mientras que los trabajadores en activo desean que ese momento llegue a los 57.

La razón -según Maravall- es que el salto entre la vida laboral y la jubilación "es muy brusco". Maravall indica la necesidad de aumentar fórmulas de jubilaciones parciales.

El representante de CC.OO. afirma que, más que aumentar la prolongación de la vida laboral, lo que se debe hacer es aumentar el periodo contributivo, ya que actualmente "la incorporación al mundo del trabajo es tardía y la salida, pronta". Para Jesús Pérez, la clave es que la reforma de las pensiones se realice no sólo en la Seguridad Social, sino en el conjunto del modelo económico y productivo.

El objetivo de prolongar la vida laboral y poner freno a las prejubilaciones como plantea el Gobierno persigue hacer que el sistema público de pensiones esté más consolidado y sea más fuerte.

En cualquier caso, buena parte de los trabajadores destina una parte de sus ingresos a prepararse para la jubilación. Según la encuesta, los españoles dedican 170 euros al mes, lo que signfica una de las cifras más bajas de los países estudiados. No obstante, la preocupación por el futuro está calando entre los jóvenes. Actualmente los trabajadores empiezan a los 34 años a prepararse para la jubilación, mientras que los que ya lo están dicen que comenzaron a los 51 años.


Quieren viajar pero no lo hacen

Más de la mitad de los trabajadores activos españoles quiere dedicarse a viajar cuando se jubile, aunque en la práctica los ya jubilados apenas desempeñan esta actividad, pues sólo un 16% viaja. Por el contrario, a lo que más dedican su tiempo los jubilados es a "no hacer nada", pasear y cuidar de la familia. De hecho, los jubilados españoles ocupan el primer puesto de la opción "no hacer nada" dentro de los once países de la muestra.

Según este informe, la mayor parte de los trabajadores estima que su pensión de jubilación será inferior a su último salario, percepción que confirma como una realidad el 67% de los que ya se han jubilado. El estudio sitúa la pensión media - entendida ésta como todos los ingresos percibidos- en 915 euros al mes. Pese a todo, seis de cada diez creen que su calidad de vida no ha empeorado y el 92% vive en casas de su propiedad.

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