Enrique Macián: "Nosotros en Du Pont, cuando hablamos de la ética de la seguridad en el trabajo, nuestro primer principio es conseguir y mantener la salud y bienestar de nuestra gente."

El concepto y la práctica de la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) van arraigando de una manera deseable, y aún, legalmente exigible, como manifestación pragmática del modo de operar y relacionarse de las grandes empresas, tanto en su dimensión interna como en sus relaciones hacia el exterior y las comunidades donde operan.

En nuestro caso, en Du Pont esta responsabilidad se ha ido gestando, desde épocas relativamente distantes en el tiempo, y asentándose sobre los valores corporativos de la seguridad laboral y protección del medio ambiente, la ética en los negocios y el respeto a las personas. En general, la ética define el conjunto de principios y normas morales que regulan las actividades humanas. En particular, podíamos hablar de la ética en los negocios, de la ética profesional, de la ética de la información, etcétera...

Nosotros en Du Pont, cuando hablamos de la ética de la seguridad en el trabajo, nuestro primer principio es conseguir y mantener la salud y bienestar de nuestra gente, y la norma moral más importante es que cada empleado pueda regresar cada día a casa, como mínimo, en las mismas condiciones de salud con las que llegó a su trabajo. Ahora bien, ¿cuáles son las estrategias para llevar estos conceptos a la práctica y cuáles los parámetros que nos ayudan a medir esa ética de la seguridad en la organización? Hemos identificado un conjunto de elementos que no sólo sirven como base de nuestros esfuerzos en materia de seguridad para nuestra compañía, sino que además constituyen elementos esenciales de nuestro trabajo para otras compañías y Administraciones públicas de todo el mundo. Es una potente aproximación que envuelve liderazgo, organización y componentes operativos que nos conducen hacia el concepto de accidentes cero.

Estos elementos abarcan una sólida demostración del compromiso, la existencia de políticas y principios de seguridad, de objetivos y planes, de altos estándares de ejecución, el compromiso de todo el personal y de la dirección en particular, su motivación progresiva y la apertura de canales de comunicación, la formación continua, la investigación de incidentes, y la necesidad de realizar inspecciones de seguridad en el trabajo diario.

Considero que esta serie de elementos son necesarios para construir una compañía ética que se gana la confianza de sus públicos principales. La responsabilidad es una tarea ligada a la dirección, pero a su vez, debe ser desarrollada por todos los empleados como condición primaria de su propio trabajo. Formación, inspección y corrección de deficiencias de manera inmediata son elementos intrínsecos a la propia cultura corporativa. No existen excusas a una actitud negativa -los errores de seguridad siempre se pueden prevenir-. Además, existe un reconocimiento extendido de que la seguridad, como la ética en los negocios, el cuidado del medio ambiente y el respeto hacia las personas son muestras de buenas prácticas en el mundo de los negocios.

Aquellos que creemos profundamente en la seguridad en el entorno de trabajo podemos promover la idea de este valor fundamental como un indicador visible del compromiso real de la empresa con la ética. Como dijo el gran humanista Albert Schweitzer: 'la Ética no es otra cosa que una reverencia a la vida ', y eso es exactamente lo que significa la creación de una cultura de seguridad.

Acceso a Du Pont: http://www.esp.ag.dupont.com

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