Los niños europeos no tienen quien los cuide. Y las madres y el mercado laboral sufren las consecuencias. La falta de escuelas infantiles públicas y gratuitas es, según la Comisión Europea, el principal escollo de las políticas de conciliación familiar.

Según un informe de Eurostat, “la situación actual es poco menos que escandalosa. Deja entrever una cierta dejadez sobre el cuidado de los niños y sobre el impacto de éstos en la tasa de empleo femenino. Sorprende que en pleno siglo XXI no se haya resuelto el asunto de quién cuida de los niños europeos cuando sus padres trabajan”.

La masiva incorporación de la mujer al mundo laboral acrecentó la necesidad de escuelas infantiles, una propuesta recurrente en los programas electorales de los políticos. Sin embargo, la escasez de plazas en los centros públicos y los elevados precios de los privados continúan avalando los datos que relegan a la mujer a las tareas familiares.

Las tasas de desempleo de las mujeres con niños pequeños son aún un 13,6% superiores a las de las mujeres sin niños, mientras que las tasas de empleo de los hombres con niños pequeños son un 10% más altas que las de los hombres sin niños. Según el informe Cómo utilizan su tiempo los europeos, en las parejas con niños de hasta seis años, los hombres realizan menos del 40% de las tareas domésticas y entre un 25% y un 35% de las labores de cuidado de los menores. Un dato más: las mujeres perciben un salario un 16% más bajo que los hombres. En España, la diferencia ha aumentado del 16% en 1998 al 18% en 2003; una cifra que se eleva al 30% según la Agencia Tributaria.

Según el profesor de Sociología de la Universidad Autónoma de Barcelona y autor del libro Las políticas familiares en una perspectiva comparada, “una de las causas de la escasez de escuelas infantiles es la disposición de los abuelos a quedarse con los niños mientras los padres trabajan”.

Según los objetivos de la Cumbre de Barcelona, los Estados miembros deben potenciar la oferta de guarderías de calidad accesibles y a precios razonables, especialmente para niños de hasta tres años. Hasta ahora, sólo cuatro países de los antiguos quince que formaban la UE ofertan servicios de educación infantil gratuitos para niños menores de tres años: Irlanda (que acepta una contribución voluntaria de los padres), Grecia (es gratis o parcialmente subvencionada dependiendo de las rentas familiares), Suecia (es gratis sólo media jornada) y Reino Unido.

El resto de los Estados miembros ofrecen servicios de guardería (el objetivo es pedagógico o lúdico según los países) para los que se abona una cuota que varía en función de la renta familiar.

España, sin plazas infantiles

De los niños de 0 a 3 años escolarizados el año pasado en España (196.775 alumnos, sólo un 14,8% del total), un 42% lo hizo en un centro público, mientras que el resto (58%) acudió a uno privado. Las diferencias por comunidades autónomas son especialmente reseñables: mientras que en el País Vasco está escolarizado el 39% de los niños hasta 3 años, en Extremadura el porcentaje no alcanza el 2%.

La etapa de educación infantil, que llega hasta los seis años, no es obligatoria, pero el 98% de los niños de 3 a 6 años asiste al colegio. Según el Ministerio de Educación y Ciencia, las comunidades autónomas recibirán financiación de la Administración para la extensión de la gratuidad de la enseñanza infantil en el segundo ciclo según la proporción de niños de esa edad en cada territorio. Se destinarán 150 millones de euros para la ampliación de 300.000 plazas en educación infantil en un plazo de tres años.

Suscríbete gratuitamente a nuestros boletines

Recibe noticias e ideas en Recursos Humanos.
Suscripción

Utilizamos cookies para ofrecer a nuestras visitas una mejor experiencia de navegación por nuestra web.
Si continúas navegando, consideramos que aceptas su utilización.