Mientras se cuestiona la estabilidad del Sur ante la crisis, Barcelona puede aprovechar su modelo productivo para resituarse como capital económica europea. La ciudad presenta indicios de creación de empleo en sectores de alto interés estratégico.

En el ambiente de pesimismo reinante desde que se inició la crisis económica a finaldel 2008, pocos estánre- flexionandosobre cómo se saldráy qué papel tendránlas ciudades en el cambio de modelo productivo que tanto se defiendedesde las diferentes instancias económicas. El dato del númerode parados conocido esta semana oculta signos visibles, no sólo de algunos brotes verdes,sino de nueva economíareal. Y, entre las ciudades, Barcelona lidera los signos positivos del cambio de modelo productivo.

En los últimos meses, Barcelona ha presentado indicios de repunte de la actividad y creación de ocupación en sectores de alto interés estratégico, como las tecnologíasde la información y la comunicación (TIC), la sanidad, la formación o el turismo. Todos ellos, ejes de la apuesta de la ciudad por reinventar su modelo empresarial y adaptarlo a la nueva economíadel conocimiento. Ejemplo, el distrito 22@ Barcelona.

Indicadores de que la ciudad avanza, y lo hace en el camino correcto, son el incremento de las exportaciones - un 13,5% en enero respecto al mismo mes del añoanterior,el aumento del tráfico de mercancías en el puerto y en el aeropuerto - donde los dos primeros meses del añoha crecido un 23% respecto al primer bimestre de 2009,o el mayor volumen de pasajeros en el aeropuerto por quinto mes consecutivo - con un incremento del 9% en marzo de 2010.

Hay otros datos esperanzadores que permiten entrever el inicio de la recuperación. El último Informe económico trimestral elaborado por el Ayuntamiento de Barcelona reflejael aumento de las compras con tarjeta de crédito realizadas por turistas, un mayor númerode pernoctaciones en los hoteles de la ciudad, o el incremento de cruceristas - el primer bimestre de 2010 la cifra de cruceros que atracaron en la ciudad creció un 12,9%.

El mismo Informe municipal constata que el 8% de las empresas constituidas el año pasado en Catalunya lo hicieron en la ciudad de Barcelona. Y que, a pesar de las dificultadesde la actual coyuntura económica, la ocupación en servicios tecnológicos - investigación y desarrollo, servicios informáticos,telecomunicaciones y correos,se incrementó en un 1,9%, con un comportamiento especialmente positivo de la investigación y desarrollo (9,9%).

Nuevo modelo empresarial

La ciudad tiene la ventaja de contar con una estructura empresarial policéntrica y económicamente diversificada, lo que facilita su rol de vivero de nuevas ideas, empresas y productos. Muestra de ello son el distrito tecnológico 22@ Barcelona, el proyecto empresarial Barcelona Zona de Innovación (BZ), el Parque de Investigación Biomédica de Barcelona o el Barcelona Digital Centro Tecnológico, entre otros equipamientos. Ademásdel nuevo sincrotrón en el Parc de l´Alba.Con herramientas de esta índole,la metrópoli ha logrado consolidar su posición de liderazgo en diferentes ámbitoscomo las TIC, el diseño,las tecnologíasmédicas, las energías renovables, la formación o el turismo, uno de los sectores productivos más dinámicosy de más peso en la ciudad.

Un estudio elaborado por PriceWaterhouse-Coopers destaca de Barcelona su capacidad en crear estrategias para impulsar la competitividad, la creación de un entorno favorable a la expansión de los sectores emergentes y la contribución públicaal desarrollo de ámbitos estratégicos y de futuro - como la biotecnología o la nanotecnología.

Según el estudio European Cities Monitor 2009, el grupo periodístico Financial Times considera Barcelona como la quinta metrópoli europea con mayor proyección de futuro, y mantiene una posición consolidada, en términos económicos y empresariales, entre las áreas urbanas de Europa, segúnel último informe del Observatorio de Barcelona.

Una deuda municipal baja

La otra ventaja con la que parte Barcelona para salir fortalecida de la crisis, frente a ciudades como Madrid, es su bajo nivel de deuda municipal. Así,la capital del Estado tiene una deuda de más de 7.000 millones de euros, mientras que Barcelona se queda en unos 700 millones de euros y, por lo tanto, con un amplio margen de maniobra para seguir invirtiendo en los próximos años.

Cuando el debate es intenso en toda Europa por la sostenibilidad de las finanzas públicas, una gran ciudad como es Barcelona, que está padeciendo la crisis con tanta intensidad como otras ciudades, presenta una ventaja extraordinaria. Unas finanzas saneadas serán una carta de presentación difícil de encontrar en los próximos cinco años.

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