Nueve de cada diez empresas disponen de declaraciones de valores empresariales por escrito, según una encuesta reciente. Pero una cosa es tener una declaración de valores, y otra, usarla para mejorar la empresa.

Nueve de cada diez empresas disponen de declaraciones de valores empresariales por escrito, según una encuesta reciente del Instituto Aspen y la consultora Booz Allen Hamilton. Pero como revela el estudio, una cosa es tener una declaración de valores, y otra, usarla para mejorar la empresa. ¿Qué se requiere para integrar esos valores en las decisiones diarias y sacarles partido? Basándonos en la encuesta y en un extenso estudio de prácticas de liderazgo, ofrecemos 10 sugerencias al respecto. Cosas que se pueden hacer ahora y que podrían proporcionar interesantes beneficios a largo plazo.

1. Incitar la conversación.

Invitar a los trabajadores de todos los niveles y funciones a hablar sobre lo que significan para ellos los valores empresariales. ¿Falta algo? ¿Están estos valores incluidos en otros? ¿Se han pasado por alto o se han omitido intencionadamente? Esta reflexión colectiva ayudará mucho a integrar dichos valores en la práctica directiva.

2. Insistir en que los máximos responsables prediquen con el ejemplo

Uno de los factores más importantes para que las decisiones en la empresa sean congruentes con sus valores es que los máximos responsables tomen decisiones que reflejen los compromisos adquiridos con los clientes y los empleados -aunque suponga costes a corto plazo- y capacitar a los trabajadores para que hagan lo mismo. El liderazgo importa y las reuniones del consejo deben evaluar cómo lo ejercen los altos directivos.

3. Aprender de empresas de otros sectores

En lo que a percepciones del valor de los valores se refiere, las diferencias entre sectores son ilustrativas. La cuestión es si esas diferencias son sectoriales o si en algunos sectores faltan riesgos y oportunidades. Intenten preguntar a colegas de otros sectores cómo abordan ellos el reto de los valores y la gestión empresarial.

4. Enumerar sus inhibidores .

¿Qué impide a los empleados actuar de acuerdo con los valores corporativos? El 30% de los encuestados mencionaron los costes a corto plazo, una posible desventaja competitiva y un clima económico poco propicio. Invitar a los trabajadores de todos los rangos a enumerar los inhibidores que se dan dentro de la empresa permite analizar formas de solucionarlos.

5. Contar anécdotas

Anime a los trabajadores a compartir anécdotas sobre cómo han usado un valor empresarial para vencer desafíos y adquirir ventaja competitiva. Esto incitará a otros a pensar de forma creativa sobre cómo aplicar los valores de la empresa a su trabajo.

6. Reescribir los criterios de revisión del rendimiento

Durante las revisiones del rendimiento de los trabajadores, considere cómo se adaptan los comportamientos y los resultados a los valores establecidos. ¿Es frecuente que algunos valores triunfen sobre otros? ¿Se pasa por alto la falta de trabajo en equipo, por ejemplo, en el caso de un vendedor que supera todos los trimestres los objetivos de la empresa? Ajustar los criterios en estas revisiones hasta que evalúen con exactitud qué valores importan a largo plazo.

7. Ofrecer formación para tomar decisiones basadas en los valores

A menudo se espera que los ejecutivos tomen decisiones que pueden exigirles que sopesen entre las ventajas sociales y los costes económicos, pero a menudo carecen de formación para tomar decisiones informadas. Sólo el 50% de quienes respondieron a nuestra encuesta afirman que sus empresas proporcionan dicha formación, y muy pocos programas ayudan a los directivos a entender las consecuencias sociales, medioambientales y económicas de sus decisiones. Programas educativos innovadores como los que ofrecen oportunidades de diálogo con grupos de la comunidad, organizaciones no gubernamentales o legisladores ayudan a los ejecutivos a calcular los costes y los beneficios.

8. Medir la rentabilidad de los valores

Hay formas de empezar a evaluar la rentabilidad de los valores y de precisar las oportunidades para mejorarla. ¿Qué tal una revisión de 360° sobre los resultados de los valores empresariales y sobre cómo se viven a diario los valores en la empresa? Pregunte a los clientes y a los miembros de la comunidad cómo se comporta la empresa en calidad de vecina y después comparta la evaluación de los resultados con todos los trabajadores.

9. Salir al exterior para mejorar su empresa

No se limite a participar voluntariamente en la comunidad; aprenda de ella. Las empresas que confían exclusivamente en los programas de voluntariado de los trabajadores como forma de relacionarse con los miembros de la comunidad pierden a menudo oportunidades para entender sus mercados y evitar errores estratégicos y de explotación.

10. Ser sincero con uno mismo

Los directivos deben evaluar si los valores de la empresa reflejan los valores personales que ellos más aprecian. Imaginen lo implicados que se sentirían ustedes profesionalmente si integraran intencionadamente sus principios con los de la empresa a la hora de tomar decisiones.

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