La proliferación de premios en todos los sectores hace que tu organización pueda ganar alguno este año. El reto para las empresas es identificar qué premios tendrán mayor impacto en la motivación de los trabajadores y a cuáles es mejor no presentarse.

Mientras en Estados Unidos se preparan para conocer las nominaciones de este año a los Oscars, muchos de nosotros disfrutamos de la fantasía de abrazarnos a algún premio mientras damos las gracias a nuestros padres o amigos.

El mundo de la empresa, dejando de lado el del cine, ha sufrido una tremenda proliferación de galardones en los últimos años, celebrando desde la mejor cafetería de empresa hasta los lavabos más limpios. El reto para las empresas es identificar qué premios tendrán mayor impacto en la motivación de los trabajadores si la organización los gana.

Nick Wave, jefe de marketing en Grass Roots, un proveedor de programas de reconocimiento y compensación de empleados, con clientes de la talla de Lloyds TSB, Asda y Rolls Royce, pide a RH y a los gestores de compensaciones que estén atentos a los planes de compensación más nuevos, menos establecidos.

“Los mejores y más reconocidos planes de compensación están haciendo un gran trabajo en aumentar los estándares y la excelencia de los premios, pero hay una tendencia preocupante a pensar que todo el mundo los gana y eso les resta impacto”, explica Wave.

Mike Emmot, consejero de relaciones laborales en el Chartered Institute of Personnel Development (CIPD), es menos escéptico. “Recibir un premio es una recompensa intangible por el buen trabajo, y lo tangible que puedas conseguir es menos importante que el factor del reconocimiento.”

“Las organizaciones de ventas, por ejemplo, utilizan a menudo premios como herramienta motivacional, mientras que otras empresas los utilizan para aumentar el conocimiento sobre los programas de servicio al cliente. “Ganar un premio es excelente para tus prospectivas de carrera y cumple la necesidades básicas de reconocimiento que todos tenemos”, añade.

La otra cara de la moneda es que los premios se perciban como algo manipulado y incluso desmotivador para gran parte del equipo.

Christine Cryne, jefa ejecutiva del Chartered Institute of Marketing, apunta que la experiencia de ganar un premio puede ser tan enriquecedor para el equipo como salir una noche todos juntos o hacer una fiesta de empresa. “Los premios son muy buenos. Reconocen el éxito, aumentan la motivación y facilitan la oportunidad perfecta de hacer salir al equipo para celebrarlo”, afirma.

Y aunque es tentador intentar ganar todos los premios, Nick Wake aconseja que se seleccione bien en cuáles se participa. “Hoy en día, nuestra compañía sólo concursa en dos premios clave de su sector, como este año, en el premio de Sunday Times Best Small Companies”, afirma. “Lo bueno de este premio es que no estás a expensas de un equipo de jueces parciales y del humor con el que se levanten ese día. En vez de eso, el resultado depende completamente de lo bien que tus empleados completen un cuestionario en línea. Se pierde menos tiempo y resulta más imparcial.”

El número creciente de premios significa tener más posibilidades de ganar alguno. Quizás el 2006 sea el momento para tu organización de saltar a la alfombra roja.

No seas el perdedor

Más y más organizaciones tienen actualmente sus propios premios como una manera de reconocer los logros de la plantilla. Sin embargo, a menudo resultan caros en dinero y tiempo, y pueden ser causa de que parte de la plantilla acabe más desmotivada que antes de empezar. A continuación se muestran algunas trampas a evitar en reconocimiento de empleados:

  • No distingas a uno o a unos pocos empleados que hayan sido misteriosamente seleccionados para el reconocimiento.
  • No mines la moral de los muchos que no hayan ganado.
  • No confundas a las gente que cumpliera los requisitos para ganar y no lo haya conseguido.
  • No busques votos o bases tus decisiones en criterios subjetivos o personales para determinar a los ganadores.

Caso práctico: Bev Shears

Bev Shears fue nombrada Directora de RH del año en 2003 en los premios Personnel Today, cuando era la responsable de RH en SouthWest Trains. Ella no sabía que su propio equipo la había propuesto para el premio hasta que le informaron de que estaba entre los nominados.

“Habiendo logrado todo lo que quería en su trabajo” y habiendo formado a su sucesor, Shears dejó SouthWest Trains en mayo de 2005 por motivos personales. Actualmente trabaja como consultora y estudia Coaching en el Henley Management College.

“Que un grupo cualificado de jueces validara nuestro trabajo fue una experiencia fantástica, mejor aún por el hecho de no saber que me habían propuesto para el premio.”

“Soy colaboradora en Personnel Today, lo que es una gran diversión para mi. En octubre de 2005, me nombraron también responsable de relaciones laborales en el CIPD por dos años. Ninguno de estos dos hechos habría sido posible sin haber ganado el premio.”

“Aunque algunos se puedan sentir escépticos hacia los premios, creo que probablemente son el tipo de personas que no los ganarían de ninguna manera. Desde mi experiencia, los premios son un gran método de motivación de las personas y pueden cohesionar a un equipo. Mientras que las bonificaciones nunca resultan suficientemente generosas, y pueden llegar a convertirse en un gasto enorme, los premios consiguen mucho más que el dinero.”

Acceso a la noticia: http://www.personneltoday.co.uk/Articles/2006/01/31/33651/Everyone 's+a+winner.htm

* Matthews, Virginia. “Everyone 's a winner”. Personneltoday.com, 31/01/2006. (Artículo consultado on line: 02/02/2006)

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