Entrevista de Cinco Días a Rosa Peris Cervera, Directora general del Instituto de la Mujer: "No estamos pidiendo a nuestro tejido empresarial que se tire a una piscina sin agua. En la UE tenemos experiencias satisfactorias de racionalización de horarios."

La defensora de la mujer en el Gobierno es una abogada valenciana de 36 años con dilatada experiencia parlamentaria en asuntos sociales. Uno de sus retos es que la sociedad reconozca que no existe un sexo débil en la empresa.

Ojea distintos estudios para dar peso a la descripción de una injusticia: 'La sociedad ve a la emprendedora como a alguien que se autoemplea y no como a una generadora de riqueza '. Eso implica que incluso la financiación es sexista. Al frente del Instituto de la Mujer, Rosa Peris no concibe una compañía sin mujeres en el cuadro de mandos.

¿Se puede defender en la empresa un sistema de cuotas de poder por sexos?

Tal y como están las cosas, el de cuotas es el mejor mecanismo que conocemos para garantizar la presencia de la mujer en puestos directivos. Si hablamos de capacidad, convendrá conmigo en que las mujeres españolas presentan los mejores expedientes académicos desde hace unos años. Sin embargo, hay elementos ajenos a la capacidad que hacen que nos quedemos atrás cuando damos el paso a la empresa.

El 43% de las entidades cree que las mujeres con hijos son menos productivas que los hombres, según un informe del instituto que usted dirige. ¿Qué opina?

Esta concepción es una auténtica barrera y hace que las mujeres en edad de ser madres teman las dificultades para reincorporarse. El empresario no puede pensar que los hijos son un impedimento para entrar en el mercado laboral o desarrollar una carrera. A ellos les decimos que el absentismo laboral es más alto entre el sexo masculino que entre el femenino.

Eso puede sorprender a más de uno…

Hay muchos datos que desmontan creencias que juegan en contra de la mujer y que no han sido demostradas jamás. ¿Alguien ha probado que una madre es menos eficiente en su puesto de trabajo?

Hay directivas en España que aseguran estar cansadas de llevar la bandera de mujer triunfadora. ¿Cree que señoras destacadas en el mundo de la empresa, como Amparo Moraleda, Rosa García o Magda Salarich, deben seguir tirando de ese carro?

Es necesario y les seguiremos pidiendo el esfuerzo porque son una minoría. Es importante que sean conscientes de su situación excepcional. Aunque sea una carga para ellas, son un referente para las mujeres que vienen detrás. No deben desaprovechar la oportunidad de ser cabeza de lanza en este momento histórico para la mujer. La mayoría de los cargos directivos en este país recaen en hombres tanto en la mediana como en la gran empresa. Sólo el 2,3% de los sillones en los consejos de administración de las empresas del Ibex son ocupados por mujeres y ese es un dato que sorprende en toda Europa.

En los últimos meses se habla mucho de la conciliación de la vida laboral y familiar. ¿Dónde está España en esta materia?

Con todo por hacer. Comienzan a verse medidas, pero se trata de una asignatura pendiente.

¿Nos quedan movimientos por ver, a lo largo de la presente legislatura, que faciliten la conciliación?

Sí, sin duda. Pero estas políticas deben plantearse tanto para mujeres como para hombres a pesar de que somos nosotras las que cuidamos habitualmente del ámbito privado. Personalmente me gustaría que España hiciera una reflexión profunda en torno a los horarios de trabajo, la mejor medida de conciliación de vida familiar y laboral. Pero eso no depende del Gobierno.

Sin embargo, la puede promover.

Debemos hacerlo aunque la regulación de los horarios en el entorno laboral compete a la negociación colectiva entre empresas y sindicatos. Los españoles estamos a la cabeza de Europa por horas en el puesto de trabajo y en la cola por tasa de productividad. Tenemos que aprender a trabajar mejor, a producir sin necesidad de estar tantas horas en la empresa.

¿El sector privado acepta esa idea?

No estamos pidiendo a nuestro tejido empresarial que se tire a una piscina sin agua. En la Unión Europea tenemos distintas experiencias satisfactorias de racionalización de horarios. Entiendo que se preocupen por la rentabilidad, pero empresas suecas o alemanas con jornadas más razonables no han visto rebajada su productividad.


Iniciativas: Un portal para empresarias y freno a la publicidad sexista

Una página web para la mujer emprendedora y un código que frene la publicidad sexista son dos de los últimos proyectos impulsados por el Instituto de la Mujer.

El primero de ellos, el portal www.soyempresaria.com, ya da sus primeros pasos en internet. La página surge como intento de unificar ventanillas a la hora de entregar información a la empresaria. Además, hace las veces de feria virtual de negocios en la que las usuarias pueden publicitar sus productos y servicios, intercambiar experiencias o iniciar acuerdos de colaboración. El éxito de Soyempresaria.com dependerá, según Rosa Peris, de que las propias usuarias den a conocer los servicios: 'Son las emprendedoras quienes deben probar los distintos apartados de la web y decirnos lo que quieren que sea su portal '.

La directora general del Instituto de la Mujer cree que internet es el medio natural en que deben desenvolverse los nuevos empresarios para gestionar el arranque de sus iniciativas. 'El presente y futuro en el ámbito económico pasa por la información, el conocimiento y la tecnología. Lo básico es que la mujer encuentre los datos que le interesan para montar una empresa en un solo emplazamiento. Ya no es necesario que recorran distintas ventanillas o administraciones '.

En cuanto al compromiso de acabar con la publicidad sexista, el Instituto pretende lanzar un código a lo largo de 2006 que servirá de pauta para el sector publicitario. Su creación depende de una comisión en la que se sentarán representantes de agencias, expertos en marketing, anunciantes, etcétera.

Lo que funciona desde 1994 es un observatorio en el que se han recogido miles de denuncias contra anuncios sexistas y desde el que se ha exigido la modificación de campañas a anunciantes como Inditex, Benetton o Armani.


Prejuicios: 'Parece raro que la mujer monte empresas '

Ni una sola fémina aparece en la foto de los presidentes del Ibex 35. Sólo un 2,5% de los 40 vicepresidentes son de sexo femenino y únicamente un 2,3% de los 388 sillones de consejero son ocupados por ellas. La dirección de la gran empresa es terreno acotado, pero también lo es la creación de una pyme.

¿Cuáles son las principales dificultades que afronta una potencial empresaria en España?

La propia sociedad ve normal que un hombre sea emprendedor, pero parece raro que la mujer monte empresas. Eso se traduce en problemas de financiación. Acabamos de terminar un estudio entre 1.500 mujeres que demuestra que muchas no sacan adelante una pyme sencillamente porque les falla el apoyo económico de la familia. A partir de ahí se encuentran todo tipo de piedras en el camino.

El mismo informe revela que la sociedad ve a la emprendedora como a alguien que se autoemplea. Esta es una concepción de mujer autónoma o de microempresaria. La de gerente o directivo de una firma nacida para crear riqueza parece quedar reservada para el hombre.

¿En qué tiene que incidir el actual Gobierno para reducir la brecha que separa a las mujeres de los hombres en entornos corporativos?

Creo que hay que redundar en la prestación de financiación directa para paliar la barrera económica que he citado anteriormente. Otro problema es la falta de formación empresarial. Para afrontar estas dos cuestiones el Instituto de la Mujer ya ayuda a la consecución de microcréditos y al acceso a cursos. Se trata de allanar en lo posible un camino complicado.

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