Aún no ha habido ni una candidata a presidir el Gobierno, en la sucesión a la Corona tiene preferencia el hombre y en la dirección empresarial la presencia de la mujer es casi anecdótica, como también es minoritaria como trabajadora por cuenta propia.

Hace 75 años que la mujer adquirió en España el derecho a votar y hasta la llegada de la democracia, la mujer tenía que pedir permiso a su padre o marido si quería ejercer algún negocio y aún a comienzos de los años 80 la sociedad española discutía si las mujeres podían o no bajar a la mina. En la primera década del siglo XXI pocos se sorprenden al ver presidentas de un gobierno o de una gigantesca multinacional, ni en un trabajo tradicionalmente masculino. Sin embargo, los datos dibujan un panorama en el que sí deberían sorprender estos hechos por ser aún minoritarios. El sexo, según las estadísticas, marca grandes diferencias en la mayoría de los ámbitos de la vida.

En España, aún no ha habido ni una candidata a presidir el Gobierno, en la sucesión a la Corona tiene preferencia el hombre sobre la mujer y en los círculos de poder del ámbito empresarial, la presencia de la mujer es casi anecdótica, como también es minoritario su peso como trabajadora por cuenta propia. Eso sí, de los 350 diputados en el Congreso, un 36% son mujeres, la mitad de los ministros (8) son ministras y el 27% de los concejales de España son mujeres.

Con motivo del día de la mujer trabajadora que se conmemora hoy, una fecha cuyo origen se remonta a 1857 cuando una marcha de obreras textiles recorrió los suburbios ricos de la ciudad de Nueva York para protestar por sus miserables condiciones de trabajo, todo tipo de entidades e instituciones han preparado estadísticas, informes y debates. Las empresas airean los datos de mujeres que incluyen en sus plantillas, como por ejemplo Caja Navarra que ayer difundió que en 2005 había incorporado a 150 mujeres a su plantilla, el 54% de las contrataciones, o Bancaja que ayer también informó que 2.100 mujeres con una edad media de 40 años trabajan en la entidad, lo que supone el 39% del total de la plantilla. Claro que, según datos de la OIT, más de 200 millones de mujeres se han incorporado al mundo laboral en los últimos diez años, con lo que ya ocupan el 40% de todos los puestos de trabajo.

Menor salario
Lamentablemente, esta incorporación al mundo laboral va acompañada de un menor nivel de ingresos de la mujer trabajadora frente al hombre trabajador. Por ejemplo, en España, según los datos de la Agencia Tributaria, el salario anual medio de las mujeres en 2004 en el IRPF es un 30% inferior al de los hombres.

Antes de llegar al ámbito laboral, las diferencias entre hombres y mujeres se ven en los estudios. En la Formación Profesional, su participación es similar, pero ellas se decantan por administración y sanidad y ellos informática y electrónica. En la universidad, ellas son el 66% de los matriculados en licenciaturas y son mayoría en psicología (el 78%) o medicina (70%). También hay diferente esperanza de vida y diferentes enfermedades para cada sexo y es que sus hábitos de salud difieren (ellas fuman y beben menos) como hombres y mujeres se separan ante la delincuencia: de una población reclusa de 45.384 personas, el 92,5% son hombres.

Atentos a
Entre un 60% y un 65% de mujeres en España no admite la diferencia de roles ni en el trabajo ni en casa.

Cerca de la mitad de la población valora como igualmente gratificante el ser ama de casa que trabajadora asalariada.


El mercado laboral discrimina a la mujer casada con hijos

Las mujeres dedican cuatro horas y 24 minutos al cuidado del hogar y de su familia. Los hombres, una hora y media. Según el INE en cuanto a la Distribución de actividades en un día promedio, los hombres dedican al trabajo remunerado 3 horas y 37 minutos, en tanto que las mujeres, 1 hora y 44 minutos.

Como así afirma Carlos Obeso, profesor de Esade y coordinador del informe Randstad Mujer y Trabajo 'mientras el trabajo femenino siga separando los roles del hombre y la mujer, la desigualdad y la discriminación de la mujer en el trabajo continuará '. Según este estudio, 'estar casada y tener un hijo es un factor decisivo de la discriminación de la mujer en el mercado laboral '. Así, según los datos manejados, la tasa de ocupación masculina no se ve afectada por la existencia de hijos en edad preescolar. Por ejemplo, con un hijo que aún no va a la escuela el 99,4% de los hombres tiene jornada completa, casi el mismo porcentaje que cuando el hijo ya va al colegio. Ahora bien, en el caso de las mujeres, mientras el niño es pequeño, trabajan a jornada completa sólo 30% de ellas y en cuanto empiezan a ir al colegio, este porcentaje sube al 35,2%.

Sin duda, estos datos son los que marcan que, en el reparto de una jornada la mujer pase más tiempo que el hombre en el hogar. Porque en el resto del reparto del tiempo (vida social, deportes o lectura) los datos son muy parejos.

El impacto de los hijos en el salario de las mujeres es uno de los datos recogidos en el último número de The Economist. Unos cinco años antes de tener un hijo, las mujeres del Reino Unido ganan sobre un 94% de lo que gana un hombre a la hora. En cuanto tiene un hijo, este porcentaje cae a un 80% y sigue cayendo hasta que el hijo tiene 11 años. Desde esta edad y hasta que el vástago pasa la veintena, la mujer gana a la hora entre un 60% y un 65% de lo que gana un hombre.

Según recoge el informe de Randstad, en España un 30% de las mujeres prefiere la separación de roles o un papel de la mujer en el trabajo secundario al hombre.

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