Hace un año, la propuesta estelar fue la ampliación de un mes de baja extra a las empleadas que tengan un hijo, pero hay otras ya consolidadas, en especial la política de estabilidad de empleos, que afecta a la totalidad de sus más de 56.000 empleados.

Hace un año, la propuesta estelar fue la ampliación de un mes de baja extra a las empleadas que tengan un hijo (2.900 mujeres pudieron descansar así cinco meses el pasado año), pero hay otras ya consolidadas, en especial la política de estabilidad de los empleos, que afecta a la totalidad de sus más de 56.000 empleados, auténtica marca de la casa.

Después de crecer un 18% y rebasar en 338 la barrera de los 10.000 millones de euros de facturación en 2005, Mercadona anuncia nuevas medidas de carácter social para su plantilla, su segunda prioridad corporativa tras el cliente (al que llama el «jefe»). Este año será el fin de los turnos partidos o, lo que es lo mismo, para conciliar vida laboral y familiar los trabajadores de sus tiendas tendrán horario de mañana o de tarde y lo sabrán con un mes de antelación.

La cadena de supermercados que preside Juan Roig incorpora así un aliciente más para su plantilla. Hace un año, la propuesta estelar fue la ampliación de un mes de baja extra a las empleadas que tengan un hijo (2.900 mujeres pudieron descansar así cinco meses el pasado año), pero hay otras ya consolidadas, en especial la política de estabilidad de los empleos, que afecta a la totalidad de sus más de 56.000 empleados, auténtica marca de la casa.

Los buenos resultados de Mercadona, que cerró 2005 con un beneficio neto de 183 millones de euros, un 19% superior al de 2004, han situado sus recursos propios en los 811 millones de euros, lo que representa un incremento del 26%. Ese músculo financiero le permitirá poner en marcha 100 supermercados en 2006, por séptimo año consecutivo.

«Creceremos más en Andalucía y la Comunidad Valenciana», explicó ayer Roig en la presentación de los datos del ejercicio pasado. Mercadona tiene previsto invertir alrededor de 500 millones de euros este año entre su plan de expansión territorial, el centro logístico que ultima en Cienpozuelos (Madrid), que tendrá listo en 2007, y la reforma de 70 tiendas.

La cadena valenciana mantiene su objetivo de dar el salto internacional antes de 2010. Todo apunta a que optará por un país «próximo a España», del sur de Europa o del norte de Africa, por razones «logísticas», según Roig. Aunque no descartó «que nos sorprendamos a nosotros mismos» y se escoja un destino más alejado. De momento, prefiere la estrategia de expansión por «mancha de aceite». A finales del pasado año se especuló, no obstante, con una posible adquisición por parte de Mercadona del grupo italiano Esselunga, propietario de 127 supermercados. Roig reconoció ayer los contactos y reveló que podría darse interés por su parte en la operación.Sin embargo, atajó la cuestión aclarando que «no hubo ninguna conversación de compra» por falta de interés de los italianos.

Las ventas por Internet de Mercadona alcanzaron los 40 millones de euros, un 64% más que, sin embargo, no es suficiente para que la compañía considere este canal alternativo como estratégico.

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