¿Puede el diseño de la oficina mejorar la productividad? Representantes del sector de oficinas y despachos y la Comisión para la Arquitectura y el Entorno en la Construcción de Gran Bretaña, han redactado seis normas que debe seguir un espacio de trabajo.

Establecer una conexión entre el diseño del espacio de trabajo y la productividad de los empleados es bastante difícil. Sin embargo, los representantes del sector de oficinas y despachos del Reino Unido (BCO) y la Comisión para la Arquitectura y el Entorno en la Construcción (CABE), un órgano asesor del Gobierno están convencidos de que esta conexión existe. Más importante aún, creen que es el momento de que los líderes empresariales del Reino Unido hagan algo.

John Sorrell, jefe del CABE, afirma: “Las personas que trabajan en lugares bien diseñados y localizados se sienten más valorados, son más productivos y propensos a quedarse en la empresa. Un entorno de trabajo de alta calidad pueden hacer subir el perfil de la organización, facilitar el acceso a nuevos clientes y mercados, ayudar a la regeneración local y proteger el medio ambiente.”

Richard Kauntze, director ejecutivo del BCO indica: “En una organización media los costes se dividen entre un 85% para las personas y un 15% para las oficinas. Las empresas actualmente invierten grandes esfuerzos en sus recursos humanos, pero todavía, en muchos casos, fallan en dedicar el mismo cuidado a los espacios donde éstos trabajan. Es un error, porque la calidad en el diseño de una oficina puede tener un gran impacto en la productividad de las personas que trabajan en ella.”

Las dos organizaciones, BCO y CABE, han unido fuerzas recientemente para producir un informe titulado Better Places to Work (“Los mejores lugares para trabajar”), dónde se describen los seis principios de un buen diseño de oficina:

  1. Los lugares de trabajo necesitan ser accesibles mediante una gran variedad de opciones de transporte.
  2. Deben encajar en su entorno más inmediato y en sus alrededores.
  3. Deben incluir, o estar cerca de, tiendas, gimnasios y otras comodidades no relacionadas con el trabajo.
  4. Deberían minimizar el consumo de energía durante y después de su construcción.
  5. Deberían ser adaptables para una variedad de usos.
  6. Deberían ser gestionados y mantenidos adecuadamente.

El informe describe diez casos de oficinas como buenos ejemplos de aplicación de estos seis principios. Chiswick Park al oeste de Londres es uno de ellos: es un centro de oficinas para más de 3.000 personas y comprende seis edificios, diseñados por Richard Rogers. La filosofía detrás de Chiswick Park está en que creen que las personas que disfrutan trabajando, trabajan mejor. Hay un centro de salud, un bar y una brasería. Los edificios están repartidos por un extenso paisaje, con lagos, espacios verdes, y todo tipo de espacios naturales. Es un “oasis urbano” en pleno oeste de Londres.

Desde que el complejo de oficinas abrió en 2001, Foxtons, Teletex, One.Tel, Vue Cinemas y Technicolor Network Services, se han instalado allí, y muchos afirman que el entorno ha tenido un efecto beneficioso en la motivación y la productividad de su plantilla. Por ejemplo, un empleado del operador de telecomunicaciones One.Tel comenta: “Realmente, mantiene un buen equilibrio entre ser un lugar profesional y al mismo tiempo un lugar divertido para trabajar.”

Sin embargo, aunque pudiera parecer que es lógico pensar que unas oficinas bien diseñadas ayudan a mejorar la productividad, el problema que han tenido que afrontar en Chiswick Park es que hay pocas evidencias tangibles que puedan demostrarlo.

BCO y CABE apuntan a su informe de 2005 para demostrarlo. Actualmente, el impacto del diseño de la oficina en el rendimiento de los trabajadores sólo se sustenta en unas pocas pruebas. De todas maneras, pocos no estarán de acuerdo con una conclusión obvia: trabajar en un lugar confortable, sentir que tu entorno ha sido hecho pensando en tu bienestar, tiene que influir positivamente.

Ahora llega el momento de poder hacer un estudio más detallado de las relaciones cuantificables entre el diseño de espacios y la productividad de los empleados. Hace veinte años, se necesitaron este tipo de evidencias para persuadir a los líderes empresariales a invertir en Recursos Humanos. Seguramente, necesitarán lo mismo ahora antes de invertir en mejorar el diseño de los espacios de trabajo.

Acceso a la noticia: http://www.personneltoday.com/Articles/2006/02/07/33807/Office+blues.htm

Acceso a la página web de Chiswick Park: http://www.enjoy-work.com/chiswick-park/index.html

* Blyth, Alex. “Office blues”. Personneltoday.com, 07/02/2006. (Artículo consultado on line: 21/02/2006)

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