Decenas de películas de distinta temática y época ofrecen modelos de liderazgo adaptables a la empresa. El cine da referentes sobre cómo diagnosticar la realidad y hacer propuestas de futuro.

Silviya Svejenova es amante del cine antes que profesora de Estrategia y Creación de Empresas de la escuela Esade. Quizás por esa razón se apoya en distintas películas para mostrar a sus alumnos cómo actúa un líder en situaciones tensas, fórmulas para crear buen ambiente de trabajo o las claves para afrontar el fracaso empresarial. 'Una película permite al directivo contemplar problemas, soluciones y comportamientos desde una posición elevada. Los procesa y puede trasladarlos a su realidad ', cuenta Svejenova.

Entre los títulos que maneja y aconseja a todo directivo deja escaso margen al cine comercial contemporáneo, inclinándose por documentales como Startup.com, y por algún clásico del cine en blanco y negro, como es el caso de Almas en la hoguera, en la que Gregory Peck hace de militar de alta graduación con la misión de levantar la moral a la tropa. 'Seguro que hay miles de escenas aprovechables, pero pocos títulos que se puedan recomendar de principio a fin ', opina la profesora.

La tesis doctoral de Silviya Svejenova, licenciada en marketing y dirección de empresas, versó sobre la industria cinematográfica y hoy aprovecha sus conocimientos para programar distintos fragmentos en clase y dar pie al posterior debate. 'Por deformación profesional no puedo evitar buscarle un doble sentido a cualquier tipo de película en cuanto entro en el cine ', comenta. Incluso la trayectoria de directores como Pedro Almodóvar es de obligado repaso para sus alumnos como caso de éxito en la formación de un equipo fiel en torno al talento.

Otro profesor que piensa en el trabajo cuando repasa la cartelera es Santiago Álvarez de Mon, responsable de impartir la materia de Liderazgo en la escuela de negocios IESE. 'Me encanta el cine y valoro mucho su potencia didáctica siempre y cuando no distraiga la atención del alumno sobre lo que el profesor quiere expresar ', subraya.

Enseñando a Forrester, Los chicos del coro, escenas de El indomable Will Hunting, I... como Icaro y El proceso de Nuremberg, son algunos de los títulos que acompañan sus enseñanzas sobre el gobierno de un proyecto empresarial, responsabilidad personal, el peso de las decisiones o el efecto de las masas en la personalidad individual.

Grandes personajes de la historia, llevados a la gran pantalla, como Gandhi, Tomás Moro y Nelson Mandela sirven a Álvarez de Mon para trata de inculcar en los futuros directivos 'referentes sobre cómo se debe diagnosticar la realidad, descifrar las claves del presente y hacer propuestas de futuro '.

El emperador Marco Aurelio y su hijo Cómodo son dos de los protagonistas de las clases de José Ramón Pin Arboledas, compañero de Álvarez en IESE. Pero este profesor no imparte Historia de las Civilizaciones, sino dirección de Personas en la Organización. 'Tomo una escena de Gladiator, en la que Marco Aurelio anuncia a Cómodo que no va a ser emperador por una lamentable ausencia de virtudes. De este modo presento el típico caso de fallo en la sucesión ', argumenta Pin Arboledas, quien es capaz de recitar varios minutos del filme de memoria. 'Tus errores como hijo son mi fracaso como padre ', dice con grave entonación. Según este profesor de IESE el directivo debe estar al tanto de las habilidades de sus empleados, pero también de sus virtudes morales: 'Hay que preocuparse de educar a los colaboradores especialmente si entre ellos se encuentra el sucesor en la empresa '.

Otro tema en el que las imágenes son más ilustrativas que los libros es el coaching o entrenamiento para mejorar la producción sin aumentar la plantilla. Profesor Holland, con Richard Dreyfuss en el papel de músico que logra entusiasmar a una banda de integrantes con escasa voluntad de convertirse en músicos, suele ser común en el temario de José Ramón Pin.

Otras películas que no deben faltar en la filmoteca del directivo son Dogville, de Lars Von Trier; la española Smoking Room, en la que se pone en evidencia el miedo de un grupo de trabajadores a importunar a la empresa; y Au Gourmand, el documental en el que Ferran Adriá da lecciones de creatividad.

Al final no se trata de imitar comportamientos idealizados por el ojo de un director de cine, pero sí de asimilar ciertas pautas de comportamiento sin forzar la personalidad. De hecho, 'Los ejemplos son diez veces más útiles que los preceptos ', que decía el estadista británico Charles James Fox.

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