Según un estudio, los trabajadores españoles dedican casi 3 horas de su jornada laboral a gestionar su correo electrónico. El protagonismo de esta herramienta se ha hecho abrumador: en 2005 cada persona recibió un promedio de 38 e-mails al día y envió 26.

Los trabajadores españoles dedican casi tres horas de su jornada laboral a gestionar su correo electrónico. El protagonismo de esta herramienta se ha hecho tan abrumador en las empresas europeas de más de 500 empleados que en 2005 el tráfico de e-mail creció exponencialmente y cada persona recibió un promedio de 38 mensajes al día y envió 26, según un estudio de Symantec.

Un 52% de los 1.700 trabajadores que participaron en la encuesta afirman que dedican un promedio de dos horas de su jornada laboral a leer y contestar estos correos, y un 15% de ellos eleva esta ocupación hasta cuatro horas, lo que implica que gasta la mitad de su horario productivo en este menester.

En 2005, el tráfico de e-mails en las empresas se elevó un 47%. El estudio detectó algunas grandes multinacionales en las que, en promedio, los empleados envían 350 correos y reciben 450. La obsesión por leer sus correos lleva a una buena parte de las plantillas a incrementar su jornada de trabajo: un 54% declara que revisa su buzón cibernético antes de las nueve de la mañana y después repite la operación cuando termina su jornada.

Durante el último año, además, la epidemia laboral del e-mail ha rebasado las paredes de las oficinas gracias al uso de dispositivos móviles. Según Symantec, un 31% de los encuestados utiliza su PDA o Blackberry para acceder a su buzón, y entre ellos el 72% afirma que comprueba la entrada de mensajes incluso cuando no está realizando una tarea laboral. Un 40% vigila su correo cuando está de vacaciones y un 38%, cuando se encuentra de baja por enfermedad.

El director general de Symantec en España, Gonzalo Landaluce, advierte del peligro que corren las empresas por el aumento de la cantidad de correos electrónicos: 'Las empresas deben poner en marcha políticas y pautas para ayudar a sus empleados a gestionar ese flujo cada vez mayor de información, en vez de esperar hasta que los usuarios se encuentren totalmente desbordados '.

El estudio alerta, además, sobre la falta de conciencia de trabajadores y empresas sobre las repercusiones legales y sobre el derecho de la propiedad que genera el uso de la mensajería electrónica.

Por encima en prácticas malas o dudosas

Los empleados españoles deben ser poco hábiles en el uso del e-mail, ya que, pese al tiempo que dedican a su gestión, están a la cola frente a los colegas de su entorno tanto en envío de mensajes (20 al día) como en recepción de correos (26 cada jornada). Eso sí, en las prácticas que se consideran 'dudosas o malas ', las oficinas españolas salen mal paradas. En recepción de correo basura, Symantec fija para España un porcentaje del 23% sobre el total de los mensajes, cuando la media está casi en el 19%. En correo de carácter personal recibido (19%) también nos sitúa por encima de la media (9.05%). Sólo en envío de mensajes de contenido particular (8%) empatamos con la cifra media de nuestros convecinos (8,06%).

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