Para fidelizar a los clientes, para mejorar los mensajes que quieren inculcar a sus empleados o para impactar en el mercado, son muchas las empresas que optan por contratar a conferenciantes de prestigio para que participen en sus eventos.

Y al igual que el mundo empresarial, las universidades, los ayuntamientos y cientos de entidades también intentan que sus mensajes se apoyen en la voz de los expertos más reconocidos. Tal vez, por ello, se trata ya de una actividad muy organizada, en la que cada materia cuenta con el ponente ideal.

Santiago Goizueta, consejero delegado de Quum, agencia de comunicación y de organización de conferencias, cree que contratar a una persona de admitida autoridad puede ser muy positivo para los objetivos de una empresa en determinadas circunstancias. Y así destaca que en Quum buscan a los ponentes más adecuados para los fines y los participantes de cada evento. 'Un caso claro es, por ejemplo, un encuentro con clientes que dure unas 48 horas. Se enriquece más si participa un conocido experto en marketing con una conferencia que da más contenido al evento ', afirma.

Goizueta que ha organizado encuentros de estas características para decenas de empresas, entre ellas Vodafone, señala que hay que elegir muy bien a la figura y conocer su perfil, para que refuerce los mensajes y aporte sus conocimientos.

Daniel Romero-Abreu, director general de Thinking Heads, agencia de conferenciantes, subraya que tanto las empresas como otras instituciones, la primera vez que se dirigen a ellos suelen ir normalmente con una idea preconcebida. 'Nos piden determinadas personas, quizá las más conocidas o las de moda, pero en líneas generales, en ocasiones posteriores, se dejan aconsejar por nosotros '.

Pero la elección no se aborda de la misma forma, si el cliente es una empresa, que se enfrenta a la presentación de sus productos o marcas, que si se trata de una institución que quiere dar a conocer ideas o tendencias. 'Hay varios niveles. Incluso si el cliente es una compañía, la elección del ponente pueden tener dos o más vertientes: si la conferencia va a tener carácter interno o si está enfocada al marketing externo ', añade. Si está destinada al consumo de los empleados, generalmente los aspectos más demandados se centran en los recursos humanos o en la gestión. Pero Romero-Abreu recuerda un ejemplo de evento enfocado al marketing, como el organizado para Intel, donde participó como conferenciante José María Bermúdez de Castro, antropólogo experto en Atapuerca.

Quum, al igual que otras firmas que se dedican a trabajar para los clientes finales y a su vez representan a los conferenciantes, se pueden encargar además de traer a España a personajes del exterior, como los ex jefes de Gobierno de Gran Bretaña, Margaret Thatcher o John Major, o figuras del arte o del cine.

Pero también expertos en medio ambiente, en experiencias vitales muy al límite o en áreas concretas de la actividad económica, como pueden ser la industria de la cosmética, la alimentación o del diseño.

Profesionales reconocidos y personajes famosos

No siempre los ponentes más expertos por su sabiduría o experiencia son los más demandados, como señala Daniel Romero-Abreu. Y, aunque a veces se prefiere los personajes conocidos a los especialistas reconocidos, éstos últimos se van imponiendo especialmente en el mundo de management y la empresa.

En España, añade que los conferenciantes más demandados en el área de business son Javier Fernández Aguado, Mario Alonso Puig, Juan Carlos Cubeiro y Santiago Álvarez de Mon. La persona que encabeza la lista está considerada como uno de los mayores expertos en dirección de personas y organizaciones y ha escrito, entre otros libros, Management: la enseñanza de los clásicos. Por otro lado, el ranking de los ponentes de las áreas no relacionadas con la gestión empresarial está liderada por el filósofo José Antonio Marina, seguido del ex futbolista Jorge Valdano, de Sebastián Álvaro, del programa televisivo Al Filo de los Imposible, y de Manuel Pimentel, ex ministro de Trabajo con el PP y editor.

Aunque depende de varios aspectos, las tarifas de los profesionales españoles se mueven entre los 4.000 a 8.000 euros. Lejos de las cifras que cobran estrellas internacionales, más por el nombre que por su especialidad en un tema concreto, como pueden ser el ex presidente de EE UU, Bill Clinton, o una figura emergente, el ex canciller alemán Gerard Schröders. Los emolumentos aquí pueden alcanzar los 250.000 euros. El caso de la gestión empresarial, los contratantes apuestan por valores más consolidados en su área como Michael Porter o Bill Gates.

Suscríbete gratuitamente a nuestros boletines

Recibe noticias e ideas en Recursos Humanos.
Suscripción

Utilizamos cookies para ofrecer a nuestras visitas una mejor experiencia de navegación por nuestra web.
Si continúas navegando, consideramos que aceptas su utilización.