El 1 de mayo, Día del Trabajo y segundo aniversario de la ampliación de la UE a 25 miembros, concluye la moratoria que impedía la libre entrada a España, Portugal, Finlandia y Grecia de los trabajadores procedentes de los nuevos estados miembros de la UE.

Otros cuatro suavizarán las restricciones, según los últimos datos de la Comisión Europea.

En el caso de España, la medida fue anunciada recientemente por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, durante una visita a Granada del primer ministro polaco, Kazimierz Marcinkiewicz, con motivo de la III cumbre hispano-polaca.

Cuando se aceptó la entrada en la UE de los nuevos estados se aprobó una moratoria ante el peligro que para la estabilidad de los trabajadores nacionales podría suponer la llegada masiva de mano de obra proveniente de estos países.

En el momento de la ampliación, el 1 de mayo de 2004, se dejó ya fuera de esta restricción a los trabajadores de Chipre y Malta. Para el resto, los antiguos miembros acordaron la posibilidad de que cada Estado pudiese imponer estas moratorias hasta el año 2011.

"Este es un gran paso adelante", señaló el comisario de Trabajo Vladimir Spidla, ya que 17 de los 25 países de la UE "permiten ya la libre circulación de trabajadores. La mayoría ha flexibilizado las restricciones de una u otra forma".

Según los últimos datos del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, en España cotizan a la Seguridad Social más de 1,7 millones de inmigrantes, de los que 28.967 provienen de estos ocho países a los que se les levanta la restricción.

Por otro lado, Alemania, Austria y Dinamarca han comunicado que mantendrán los obstáculos a la libre circulación de trabajadores hasta 2009.

Suavizan las restricciones

En cuanto a los demás países, Francia anunció que tiene previsto levantar gradualmente las restricciones, especialmente en los sectores donde falta mano de obra, aunque todavía no ha fijado ninguna fecha para ello ni ha identificado esos sectores.

Antes de hacerlo, el Gobierno francés tiene previsto llevar a cabo un amplio debate con sindicatos y patronal.

Bélgica y Luxemburgo informaron a la Comisión de que mantendrán las restricciones existentes, aunque flexibilizarán los procedimientos de admisión de trabajadores sólo para ciertos sectores.

En particular, Bélgica acogerá a enfermeras, fontaneros, electricistas, mecánicos, arquitectos e ingenieros, mientras que Luxemburgo facilitará la entrada en sectores como la agricultura y los servicios.

Italia va a seguir con los obstáculos a la libre circulación, aunque, según la prensa de ese país, el Gobierno tiene previsto aumentar la cuota de trabajadores procedentes del Este, a 170.000 al año.

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