Una encuesta revela que la jubilación masiva provocará una pérdida de calidad en los servicios públicos. Algunos expertos proponen el retraso de la edad de jubilación acompañado de instrumentos de mayor flexibilidad.

La administración no sólo tiene que hacer frente a los recortes de gasto por la crisis. A medio plazo se verá muy seriamente afectada por problemas de envejecimiento del personal. Así lo pone de manifiesto una encuesta que ha realizado la consultora KPMG entre profesionales de las administraciones públicas de todo el mundo. De la encuesta se deduce que apenas el 37% de los altos funcionarios han empezado a abordar el problema del envejecimiento entre sus plantillas pese a que la jubilación del baby boom está a la vuelta de la esquina y reconocen que eso afectará a la calidad de los servicios públicos.

En el caso de España ya hay más de 800.000 empleados públicos entre 50 y 60 años y otros 152.000 entre 60 y 64 años, a punto de jubilarse. La salida del mercado de forma rápida de este colectivo generará una pérdida de conocimiento y habilidades difíciles de reemplazar a corto plazo una vez que se jubilen. Organismos como la Agencia Tributaria pueden verse muy afectados, según reconocen a CincoDías fuentes de la administración. Para evitar o, al menos, paliar esta situación se debe llevar a cabo una transferencia efectiva del conocimiento de los empleados veteranos a los más jóvenes. "Los de más experiencia deben encargarse de transferir su sabiduría, no simplemente de completar las tareas diarias", indica Lorenzo Sánchez, socio de Sector Públic de KPMG en España. Lamentablemente esto no se está haciendo de forma generalizada ni en España ni en otros países desarrollados como EEUU, Reino Unido o Alemania. En cambio, en otros países como Canadá sí se están tomando en serio estas tareas, según la encuesta de la consultora. El estudio recalca también la importancia de contratar a los mejores y más brillantes profesionales, en competencia con la empresa privada."El sector público ofrece la posibilidad de hacer carreracon los mejores medios en muchas materias", añade Mark Smith, socio deKPMG en Canadá. Todo un buen argumento para atraer el talento joven que sustituyaa los veteranos que se van.


Cobrar la pensión y seguir trabajando

En buen método para evitar la salida masiva de personal veterano con experiencia en la administración es otorgar a estos empleados de instrumentos de "mayor flexibilidad" de forma que puedan seguir trabajando al tiempo que cobran parte de la pensión. "Hoy por hoy la estructura de incentivos no es la correcta. Una persona que reúne las condiciones para recibir una pensión puede acabar perdiendo dinero si permanece en su trabajo", se subraya en el estudio de la consultora. La Comisíón del Pacto de Toledo está estudiando fórmulas para incentivar el retraso de la edad de jubilación para que quien lo desee pueda alargar su vida laboral.

Acceso a estudio '¿Preparados para afrontar el reto? ' de KPMG: http://www.kpmg.com/ES/es/ActualidadyNovedades/ArticulosyPublicaciones/Paginas/Preparados-para-afrontar-el-reto.aspx

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