El Gobierno prevé cambios en dos aspectos de la futura Ley de Igualdad. Plantea dar más tiempo a las empresas para que procuren tener consejos de administración con un 40% de mujeres, y baraja blindar más la paridad en las listas electorales.

El Gobierno prevé cambios en dos aspectos de la futura Ley de Igualdad. Por un lado, plantea dar más tiempo a las empresas para que procuren tener consejos de administración con un 40% de mujeres (una iniciativa voluntaria pero incentivada y que ha recibido críticas del mundo empresarial). Por otro lado, baraja blindar más la paridad en las listas electorales, aunque sin llegar al sistema de cremallera (alternar hombres y mujeres).

La secretaria general de Políticas de Igualdad, Soledad Murillo, afirmó ayer que el Gobierno estudia cambios en la Ley Orgánica de Igualdad entre Mujeres y Hombres, cuyo anteproyecto se aprobó el pasado marzo.

El primero se refiere a la presencia femenina en los consejos de administración de las empresas (el 40% en cuatro años) y atiende al informe del Consejo Económico y Social (CES), crítico en este aspecto. Murillo dijo que a la vista de esas "advertencias", se dará "una respuesta más acorde", informa Efe. "Estamos pensando en dar a las empresas más tiempo de adaptación", añadió la responsable de Igualdad.

El anteproyecto establece que todas las compañías con más de 50 trabajadores, facturación superior a los 4,75 millones de euros anuales o con activos valorados en más de 2,37 millones (deben cumplir dos de estos tres requisitos) "procurarán incluir en su consejo de administración un número de mujeres que permita alcanzar una composición equilibrada entre mujeres y hombres en un plazo de cuatro años a partir de la entrada en vigor de esta norma". Añade que para ello incorporarán "al menos un 10% anual de mujeres" en cuatro años, a medida que venza el mandato de los consejeros actuales. Las empresas que cumplan esa recomendación de alcanzar consejos paritarios tendrán ventajas en los contratos públicos.

El informe del CES, merced a una enmienda de la patronal (frontalmente opuesta a la medida), recordaba que las sociedades se rigen por una norma mercantil específica y que los consejos de administración "tienen un sistema de representación proporcional en función de la participación en el capital social, excluyendo cualquier otro criterio". Añadía que las compañías se rigen "por criterios de eficiencia e idoneidad" y que la exigencia de cuotas resulta "incompatible" con todo ello.

El segundo cambio que avanzó Murillo ayer se refiere a la paridad en las listas electorales y se haría en la tramitación parlamentaria. El anteproyecto de Ley de Igualdad establece que ningún sexo podrá tener menos del 40% de las candidaturas en cada tramo de cinco aspirantes. Esta proporción rige para todo tipo de elecciones (excepto en los municipios e islas de menos de 5.000 habitantes). Sin embargo, según fuentes próximas al Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, varias comunidades autónomas han advertido de que ese sistema podría tener consecuencias negativas en el número de elegidas. Al tiempo, algunas asociaciones de mujeres, entre ellas la de juristas Themis, han pedido que se implante un sistema cremallera, de forma que las personas de un sexo ocupen los puestos pares y las del otro, los impares.

El planteamiento que maneja el Gobierno, que decidió en el último momento la paridad en tramos de cinco puestos, es defenderla ahora en tramos de tres. En medios próximos al Ministerio de Trabajo consideran que así se favorecería más la presencia femenina en los cargos públicos electivos. Añadieron que estos cambios son ajustes que en modo alguno alteran el fondo de la futura Ley de Igualdad.

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