El aumento de las horas laborables en los países industrializados genera tensiones entre trabajadores y empresarios y pone en riesgo la conciliación de la vida profesional y personal, señala un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

El estudio, presentado hoy durante la 95 Conferencia anual de la OIT que se celebra en Ginebra hasta el próximo 16 de junio, asegura que la naturaleza 'atípica e impredecible ' de la jornada laboral es 'fuente de discrepancias entre los requisitos de las empresas y las necesidades y preferencias de los empleados ' con respecto a su horario de trabajo.

En el periodo de tiempo analizado, desde finales de los años noventa hasta 2004, la organización ha observado un incremento general en el número de personas que trabaja más de 48 horas a la semana, así como de quienes lo hacen a tiempo parcial, se quedan por las tardes, noches y fines de semana o tienen horarios 'a menudo impredecibles '.

Ese incremento, que rompe la tendencia histórica a la baja en la cantidad media de horas trabajadas en los países desarrollados, afecta de manera distinta a los trabajadores según su sexo y la posición que ocupan en la empresa.

'Las mujeres tienen más probabilidades de trabajar a tiempo parcial y los hombres de realizar la jornada completa, mientras que el horario de los directivos y trabajadores cualificados suele depender de la carga de trabajo asignada ', afirmó el investigador de la OIT y responsable de la publicación Jon Messenger.

El informe 'Horario de trabajo decente ', que es una síntesis del simposio sobre ese tema celebrado en París en 2004, indica, además, que el ajuste de la oferta de las compañías a la demanda de los usuarios ha derivado en una mayor fragmentación de los horarios, especialmente de quienes reciben los sueldos más bajos.

La agencia especializada de la ONU asegura que existe un fenómeno de 'diversificación, descentralización e individualización de la jornada laboral ' en los países industrializados, cuya prolongación 'desmesurada ' afecta directamente a la salud y a la disminución de la seguridad y del rendimiento de los trabajadores.

'Hay pruebas empíricas suficientes para asegurar que la reducción de los horarios de trabajo excesivos redundan en ganancias significativas en la productividad a lo largo de los años ', sostiene el compendio de la OIT.

Según esa organización, Corea del Sur, Estados Unidos y Australia encabezan la lista de los países donde más horas se trabaja, mientras que Holanda ocupa la última posición.

Entre los países europeos, España es uno de los que tienen jornadas más extensas y donde hay menos personas con jornada a tiempo parcial, algo que, para Messenger, dificulta la conciliación de la vida profesional y personal.

Para la OIT, a la que pertenecen 174 países, un horario de trabajo digno es aquél que favorece acuerdos que benefician a las familias, promueven la igualdad de género, favorecen la competitividad empresarial y facilitan la influencia de los trabajadores en la determinación de sus jornadas.

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