Las agendas de los directivos se han vuelto cada vez más complicadas. A la ya difícil coordinación de reuniones, actos sociales e inauguraciones se suma ahora la nueva faceta de profesionales de la palabra que actúan en conferencias y actos públicos.

Las agendas de los directivos se han vuelto cada vez más complicadas. A la ya difícil coordinación de reuniones, actos sociales e inauguraciones se suma ahora la nueva faceta de gurús, profesionales de la palabra y la oratoria que actúan como mentores de su empresa en conferencias y actos públicos, en ocasiones con gran éxito.

Los expertos definen al gurú como una autoridad carismática, normalmente un directivo, consultor o académico, que ha aportado una idea novedosa y que ha obtenido por ello un fuerte respaldo mediático. Aunque en España todavía es un fenómeno reciente, el éxito de la feria de ExpoManagement ha servido para demostrar que el fenómeno funciona. Y que ya empieza a dar sus primeras estrellas, como el cocinero Ferran Adrià.

Experiencia

'Muchas empresas se plantean ya la necesidad de que algunos de sus responsables sean además su imagen ', explica el director ejecutivo de Michael Page, Pablo Urquijo. En su opinión, 'a los asistentes les gusta oír a personas que hablan desde su experiencia y conocen a la perfección la gestión y el entramado de una empresa '.

Localizar a un ejecutivo en su oficina se ha convertido en una difícil tarea. El concepto de trabajo ha cambiado y ya no pasa por estar toda la jornada encerrado en su despacho. Según Alberto Mazuela, director, el directivo tiene que ser imagen y voz de su compañía allí donde se precise. Este responsable está convencido de hay que dar a conocer la labor que se hace, pero no es ajeno a las críticas que llegan sobre este fenómeno moderno en el que los jefes se ausentan. 'No hay que olvidar nunca que se representa a una empresa y que los beneficios deben revertir en ella '.

El próximo 8 de junio Mazuela compartirá mesa con altos cargos de Telefónica Móviles, Caja Navarra y Renfe en una jornada organizada por el instituto de empresa Ide-Cesem sobre la responsabilidad social corporativa como parte de la estrategia empresarial.

'Creo que debemos estar ahí para dar a conocer lo que hacemos ', subraya Alejandro Córdoba, director de relaciones sociales de Telefónica Móviles. Sabe que figurar como ponente es una 'obligación moral. En mi caso, interesa que el nombre de mi empresa se asocie a los trabajos que hacemos en este área como sistemas para personas con dependencia o terminales específicas para mujeres maltratadas ', indica. Estará en una mesa donde firmas de diferentes actividades confluyen con visión de estrategia empresarial. 'Pero es responsabilidad del ejecutivo que esto beneficie a la firma ', dice Mazuela.

Las empresas buscan gurús que aporten sus modelos de gestión y su estrategia de trabajo ante los nuevos escenarios sociales que surgen cada día. Sin embargo, el responsable de Iberdrola habla de 'modas '. 'Para mí no existen gurús, sino personas de referencia, líderes en conocimiento y en el diseño de estrategias y que dan confianza a quienes les escuchan '.

Por su parte, Alejandro Córdoba insiste en que 'hay que estar en los foros. Existen memorias internas y numerosas publicaciones, pero hay que saber también comunicarlas '.

Las claves de un buen comunicador

La directora de recursos humanos de la escuela de negocios Esade, Margarita Martí, da los consejos que cualquier directivo de una empresa debe seguir para ser un buen gurú.

  1. Elección del tema. Antes de la exposición, debe hacer un trabajo de comprensión de las ideas y sus secuencias, sin memorizar las palabras.
  2. Finalidad. Pregúntese por la finalidad de la ponencia: para qué se hace un discurso. No es lo mismo informar, persuadir, divertir o formar.
  3. La empatía. Hay que tener en cuenta el público al que va dirigida la intervención y adecuar las ideas que les puedan interesar al tiempo disponible. Hablar en público es un acto de empatía. El verdadero protagonista es el que escucha.
  4. Estructurar el discurso en ideas principales y secundarias, con argumentos y datos que refuercen las ideas más importantes. La conferencia debe contar siempre con una introducción, que capte el interés del público y le oriente sobre el tema y el enfoque de su charla. Con el aforo ya centrado, el ponente debe hacer el desarrollo del tema y una conclusión final que refuerce las ideas y consiga impactar a la audiencia.
  5. Durante la exposición, además del contenido, debe cuidarse la forma en que se expresa. La comunicación no verbal reflejará su implicación emocional con el tema, captando y manteniendo la atención de su público. Es recomendable un contacto visual y cuidar mucho la voz (volumen, velocidad y entonación). Utilice sus gestos y su expresión facial de forma estratégica. Una comunicación no verbal debe reforzar el mensaje y no contradecirlo o distraerlo. Conviene preparar el tema para que los nervios no se noten.

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