La recopilación de información personal durante una entrevista de trabajo, la vigilancia en la empresa, e incluso los datos médicos que la tecnología permite recopilar, pueden ser usados para fines bien distintos de los autorizados por el trabajador.

Antoni Farriols, presidente de la independiente Comisión de Libertades e Informática, denunció que "sólo el 25% de las empresas conocen y cumplen la normativa sobre protección de datos". Lo que preocupa a Farriols es que este desconocimiento está siendo aprovechado para cometer abusos.

La recopilación de información personal durante una entrevista de trabajo, la vigilancia en la empresa, e incluso los datos médicos que la tecnología permite recopilar y tratar con gran facilidad, pueden ser usados para fines bien distintos de los autorizados por el trabajador.

Durante la presentación ayer del libro 'La protección de datos de carácter personal en los centro de trabajo ', coordinado por Farriols, varios de los participantes alertaron de los excesos que se están produciendo por parte de los empresarios. "El jefe ve sin ser visto. El control presencial ha dejado paso al control virtual", alerta Antón Saracíbar, presidente de la Fundación Largo Caballero, impulsora del libro.

Se puso el ejemplo real de una empresa estadounidense que planeaba insertar 'chip ' RFID bajo la piel de sus empleados para así controlar la hora de entrada y salida de la compañía. Saracíbar apuesta por las nuevas tecnologías "pero con garantías para que los derechos que tanto nos ha costado conseguir no sean vulnerados".

Saracíbar exigió la inclusión de medidas para preservar la privacidad en los centros de trabajo en la negociación de los convenios colectivos y la creación de la figura del delegado de protección de datos como ya ocurre en Francia.

"Hay demasiada información en las bases de datos de los departamentos de personal de las empresas", avisa Antonio Troncoso, director de la Agencia de Protección de Datos de la Comunidad de Madrid. Todo ese material recopilado para un fin específico es una gran tentación. Los datos médicos, por ejemplo, sólo pueden ser conocidos por el personal sanitario de la empresa y nadie más.

"La posibilidad de acoso laboral por parte del empresario al trabajador basado en su conocimiento de estos datos es muy alto", afirma. Troncoso recuerda que, según la jurisprudencia española, la protección de los datos personales es un derecho fundamental. Y no sólo eso, "este derecho fundamental garantiza otros como el de la libertad sindical. Protegiendo los datos, se protege esta libertad".

Para Antoni Farriols es urgente armonizar la legislación comunitaria en materia de protección de datos personales, incluir esta nueva problemática en la actividad sindical, dotar a las agencias gubernamentales de una mayor capacidad fiscalizadora y, en especial, concienciar a la sociedad del problema. "Todos estos avances tecnológicos como la biometría o la identificación por radiofrecuencia parecían ciencia ficción hace poco y ya están aquí. Progresan en silencio poniendo en riesgo los derechos y libertades del trabajador, los derechos y libertades del hombre".

Acceso a Comisión de Libertades e Informática: http://www.asociacioncli.org

Suscríbete gratuitamente a nuestros boletines

Recibe noticias e ideas en Recursos Humanos.
Suscripción

Utilizamos cookies para ofrecer a nuestras visitas una mejor experiencia de navegación por nuestra web.
Si continúas navegando, consideramos que aceptas su utilización.