La extendida creencia de que la poca regulación laboral y unos sindicatos débiles eran la causa de los buenos datos en creación de nuevos puestos de trabajo y de desempleo del Reino Unido, ha sido desmontada por un nuevo estudio de The Work Foundation.

El estudio, basado en datos de la OCDE, también pone en duda la suposición de que es esencial “parecerse más a los Estados Unidos” si los altos niveles de desempleo en algunos países de la Europa continental se están reduciendo.

Los que temen la flexibilidad del mercado laboral, argumentan que varios países europeos, como Dinamarca, Suecia, Austria y los Países Bajos, han logrado unos niveles comparables de dinamismo en sus mercados laborales a los del Reino Unido, manteniendo unos niveles mucho mayores de “justicia laboral”.

Estas naciones han demostrado que la combinación de una legislación laboral moderadamente fuerte, unos sindicatos y convenios colectivos potentes y unos niveles de protección a los desempleados relativamente generosos (aunque con condiciones concretas, la obligación de buscar un nuevo empleo y programas para activar el mercado laboral), es compatible con un buen rendimiento del empleo. Es erróneo pensar, contrariamente a la ortodoxia de las dos últimas décadas, que los países con menos regulación son los que tienen más éxito.

David Coats, Director Asociado de Política en The Work Foundation, y autor del informe, afirma: “la visión tradicional de la flexibilidad está plagada de mitos, medias verdades y una manifiesta manipulación de la evidencia.”

“En el Reino Unido y los Estados Unidos, se ha permitido que predomine la idea de que la desregulación equivale a más empleo, a pesar de la arrolladora evidencia de que países con leyes e instituciones muy diferentes también han funcionado económicamente, tienen menos desigualdad salarial y una mejor calidad de vida laboral para sus ciudadanos.

“Aunque sigue siendo cierto que países como Francia y Alemania tienen niveles más altos de desempleo, en otros (especialmente en Dinamarca, Suecia, los Países Bajos y Austria) no es así. En realidad, modelos muy distintos de mercado laboral pueden cosechar buenos resultados igualmente. No hay un solo camino para lograr un satisfactorio y pleno empleo.”

El estudio discute la noción de que Europa tenga un “problema de desempleo” causado por unos niveles de protección excesivamente generosos y una legislación laboral demasiado rígida. Aunque hay países concretos que muestran los efectos de políticas equivocadas, la experiencia del continente en su conjunto sugiere que una mezcla generosa de instituciones, políticas y tradiciones culturales pueden llevar a un buen rendimiento del mercado laboral.

El estudio propone hacer una serie de reformas específicas, dirigidas a mejorar el nivel de “justicia laboral” que se ofrece en Gran Bretaña. Estas medidas mejorarían la calidad de la vida laboral sin dañar la creación de puestos de trabajo ni los niveles de desempleo:

  • Una mayor compensación por el despido.
  • Reducir el periodo de tramitación de la indemnización por despido.
  • Una revisión de las multas y sanciones impuestas a las empresas que no informan ni asesoran adecuadamente sobre la continuidad del empleo y sobre los despidos.
  • El desarrollo de “foros sectoriales” sobre industrias con bajos salarios, baja cualificación y poca productividad para tratar de mejorar dichos indicadores.
  • Una mejora en el nivel de las prestaciones por desempleo para que los parados no puedan caer víctimas de un futuro colapso del sistema.
  • Aumentar la inversión en programas para activar el mercado laboral y conseguir la vuelta al trabajo de los socialmente excluidos.
  • La introducción efectiva del límite de la jornada laboral en 48 horas semanales.

Este estudio fue escrito como avance de un nuevo informe de la OCDE, que se publicará en breve. Hace doce años, la OCDE publicó otro informe similar que tuvo una gran influencia en las políticas que se desarrollarían a partir de ese momento en los países desarrollados. El estudio de 1994 ayudó a afianzar la opinión de que la poca regulación, los bajos niveles de beneficios para los empleados, unos sindicatos débiles y el bajo perfil de muchos convenios colectivos, eran la única vía para lograr el pleno empleo. En el enlace a la noticia original podrás acceder a un sumario del estudio de David Coats.

Acceso a la noticia: http://theworkfoundation.com/newsroom/pressreleases.jsp?ref=195

* Overell, Stephen. “New study exposes flexibility myths”. The Work Foundation, 12/06/2006. (Artículo consultado on line: 30/06/2006)

Suscríbete gratuitamente a nuestros boletines

Recibe noticias e ideas en Recursos Humanos.
Suscripción

Utilizamos cookies para ofrecer a nuestras visitas una mejor experiencia de navegación por nuestra web.
Si continúas navegando, consideramos que aceptas su utilización.