Si los problemas de salud psicológica son ignorados, las organizaciones pueden acabar pagándolo. El estrés, ansiedad y depresiones pueden estar costando unos 9.000 millones de libras a las empresas en términos de absentismo y reducción de productividad.

Puede parecer poco sensible ver el impacto del problema de la salud psicológica solamente en términos económicos, pero esta cifra ha sido difundida por una organización benéfica como resultado de un estudio.

Shaw Trust es una organización que ofrece formación y oportunidades de trabajo para personas con riesgo de exclusión del mercado laboral, por motivos de discapacidad, enfermedad mental u otras circunstancias sociales. Creen que el problema es en parte debido a la escasez de buenas iniciativas para afrontar este tipo de situaciones.

De hecho, la encuesta que han realizado recientemente entre más de 500 empresas, ha mostrado que sólo el 3% de los directivos creen que su compañía sigue una política adecuada para tratar el estrés y la salud mental en el trabajo.

Qué hacer

Las organizaciones que están teniendo más éxito en este tema lo atacan generalmente por cuatro frentes, según el director general de Shaw Trust, Tim Cooper.

Primero, debe haber un conocimiento general dentro de la organización de que el estrés y la depresión son asuntos reales que no deben ser ignorados. La formación y las comunicaciones corporativas resultan vitales en la creación de una cultura donde estos temas puedan ser abiertamente tratados, afirma Cooper.

Segundo, las empresas que han trabajado en la creación de un lugar de trabajo saludable son mucho menos propensas a ver el estrés como un problema real. Cooper cree que unas políticas amplias, diseñadas para promover la conciliación de la vida laboral y personal y para suprimir una cultura del miedo, pueden reducir significativamente la ansiedad entre los empleados.

“El conflicto y el acoso por parte de los jefes de equipo es una de las mayores causas de estrés”, afirma.

El tercer paso que la compañías deberían tomar es diseñar sistemas de alerta temprana que avisen a los jefes de equipo cuando los empleados se sientan estresados y no lo puedan afrontar.

Gestión del estrés

En el gigante de las telecomunicaciones British Telecom (BT), la responsable de diversidad Rally Ward dice que la empresa ha instalado una herramienta online de gestión del estrés, mediante la cuál se realizan una serie de preguntas a los empleados sobre el estrés y sus impresiones desde la privacidad de sus ordenadores personales.

“Aunque trates insistentemente de crear confianza entre los jefes de equipo y los empleados, se hace difícil hablar de según qué temas. Haciéndolo virtualmente, se pierde mucha de esta parte emocional”, opina Ward.

Dependiendo de las respuestas obtenidas, el sistema dará una luz verde, ámbar o roja para significar el nivel de riesgo para la salud a la que se expone cada empleado.

Los resultados ámbar o rojo serán inmediatamente remitidos a los jefes de equipo, quiénes habrán sido formados para tener conversaciones sobre el tema, para aproximarse al empleado e intentar llegar al fondo del asunto antes de pueda desembocar en un problema de absentismo.

Apoyo

Facilitar un apoyo adecuado es el cuarto requerimiento que hace Cooper. En Hong Kong and Shanghai Banking Corporation (HSBC), su responsable de diversidad Elaine Bromberg, dice que su organización ha puesto en práctica diversas iniciativas diseñadas para ayudar a la plantilla a afrontar las dificultades de salud mental.

Una central telefónica del Departamento de RH está disponible tanto para empleados como para jefes de equipo. Dependiendo de lo que necesiten pueden ser dirigidos a expertos en salud laboral o en relaciones laborales para tratar de ayudarles.

Un servicio gratuito de ayuda telefónica profesional, llamado Open Line (“Linea Abierta”), también se ofrece a los empleados y a sus familiares, mientras que en áreas con reconocidos problemas con el estrés (como, por ejemplo, en las propias centrales telefónicas), se han organizado una serie de charlas sobre salud laboral para dar a conocer el tema y sugerir maneras de combatir los problemas de salud mental.

“Reconocemos que el estrés es un problema real y nuestras políticas van dirigidas a cortarlo de raíz”, afirma Bromberg. “Las empresas no se dan cuenta de los costes de no gestionar adecuadamente el estrés.”

Acceso a la noticia: http://www.personneltoday.com/Articles/2006/06/20/35890/Mental+health+in+the+workplace.htm

* Bentley, Ross. “Mental health in the workplace”. Personneltoday.com, 20/06/2006. (Artículo consultado on line: 27/06/2006)

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