Entre 1995 y el 2005, el censo de desempleados en todo el mundo pasó de 157,3 millones a 191,8 millones, según cifras de la OIT. Como consecuencia de esta evolución, la tasa media mundial del paro ha crecido en los últimos diez años del 6% al 6,3%.

En el último decenio, la espiral del desempleo en los países desarrollados se ha detenido y en ciertos países (Irlanda, Finlandia y España) incluso se ha invertido de forma sustancial, según datos recientes de la OCDE. Sin embargo, desde una perspectiva planetaria el empleo aparece como la cenicienta de la globalización, pese al crecimiento y expansión de la economía mundial por el impulso de la liberalización de los intercambios y la revolución tecnológica, según pone de relieve la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Entre 1995 y el 2005, el censo de desempleados en todo el mundo pasó de 157,3 millones a 191,8 millones, lo que supone un aumento de casi el 22%, según cifras de la OIT. Como consecuencia de esta evolución, causada por la crisis en Asia Oriental y América Latina y la recesión posterior a la fase de transición en los países de la Europa central y oriental, la tasa media mundial del paro ha crecido en los últimos diez años del6% al 6,3%. Incluso en el periodo 2002-2005, en el que la economía mundial registró un crecimiento relativamente rápido y enérgico, apenas mejoró en tres décimas.

A título ilustrativo, la media actual de la OCDE es del 6,6%, aunque llega al 8,6% entre los países europeos miembros de dicha organización y al 7,9% en la UE a quince. El peso del paro en las dos potencias industriales europeas (Alemania y Francia, con casi el 10%) determina esta perspectiva, que ha obligado a la OCDE a poner al día su estrategia por el empleo fijada en 1994. En adelante las prioridades no sólo son las medidas de promoción de la actividad, sino que se amplían a la necesidad de "tener en cuenta los problemas ligados a los bajos ingresos de ciertos grupos".

"Los modelos de crecimiento actuales no generan suficientes puestos de trabajo digno para hacer frente al crecimiento de la fuerza de trabajo mundial y la necesidad de reducir los niveles actuales de desempleo y pobreza de los trabajadores", constata la OIT, que a mediados de junio debatió en Ginebra sobre los cambios en el mundo del trabajo. "Esta situación es insostenible desde los puntos de vista social, económico y político, e inaceptable desde el punto de vista moral", subraya la citada organización.

En su último informe, el Buró Internacional del Trabajo (BIT), órgano permanente de la OIT, pone de relieve que "la mitad de la mano de obra del planeta, ocupada en el medio rural en la agricultura de subsistencia o en la economía informal de las ciudades del mundo en vías de desarrollo, no gana suficiente para situarse por encima del techo de pobreza de dos dólares por día". Cabe decir que más del 40% de los trabajadores del globo están en China (26%) e India (14,8%),

"La economía mundial no podrá contar con los grandes grupos internacionales para acoger a los 430 millones de personas que van a llegar al mercado de trabajo en el próximo decenio", ha advertido Juan Somavia, director general del BIT, quien sostiene que los problemas del empleo sólo pueden afrontarse a escala de los mercados locales y de las pequeñas y medianas empresas. Somavia subraya que, pese a crecer por encima del 10%, China sólo crea diez millones de empleos al año, dos veces menos que el número de personas que llegan al mercado de trabajo.

Según previsiones de la OIT, en el 2015 la población mundial en edad de trabajar se situará en 5.350 millones de personas, de las que dos tercios (3.480 millones) serán económicamente activos. La inmensa mayoría (3.000 millones) vivirá en los países en desarrollo y el 60% serán asiáticos. La proyecciones implican un aumento medio anual de la fuerza de trabajo mundial en 43 millones entre 2005 y 2015. En la actualidad, el 40% de la población trabajadora mundial se ocupa en la agricultura, el 39% en los servicios y sólo el 21% en la industria, lo que ilustra la envergadura del desafío de la moderna sociedad industrial, basada en la tecnología y la automatización, para absorber este desequilibrio. La OIT pone de relieve que el sector industrial representa hoy lo mismo que en el año 1995, hecho que se explica por la caída del empleo industrial en algunos países desarrollados (28,7% en 1995 y 24,8% en el 2005), en proporción idéntica al aumento de este sector en los grandes países en desarrollo. En términos absolutos, el empleo industrial mundial creció en 83 millones en la última década. Por el contrario, el increme nto del empleo en los servicios ha sido sustancial (del 34,4% al 39%), especialmente en los países desarrollados, con un aumento de 5,3 puntos hasta alcanzar un espectacular progreso del 71,4% en el año 2005.

Uno de los escenarios más inquietantes del futuro mercado de trabajo se deriva del aumento de los empleos de categoría superior e inferior y la progresiva desaparición de los de clase media,sean administrativos o manufactureros. "Esta sociedad en forma de reloj de arena, con los extremos superior e inferior cada vez más grandes y la parte del medio cada vez más reducida, plantea desafíos cada vez mayores para los sistemas de protección social y la gobernanza del mercado de trabajo", sentencia la OIT.


Aumenta el número de jóvenes ´ni-ni´, que ni estudian ni trabajan

Los expertos ven una influencia positiva y otra negativa en la caída de la participación de los jóvenes en la fuerza del trabajo mundial y el incremento de las tasas de paro juvenil. La primera subraya que cada vez hay más jóvenes que estudian durante periodos más largos de tiempo, y la segunda pone énfasis en el aumento del número de jóvenes desanimados que desisten de buscar empleo por considerar inalcanzable un trabajo digno. Según la OIT, entre 1995 y 2005 el índice de paro entre los jóvenes creció globalmente del 12,1% al 13,7% , pero datos de la OCDE precisan que en dicho periodo el número de jóvenes desanimados o conocidos como ni-ni,que ni estudian ni trabajan, aumentó un 150% sobre el conjunto de la población juvenil. El fenómeno es más grave entre las jóvenes (180%) que entre los chicos (130%).

Articles relacionats / Artículos relacionados

Suscríbete gratuitamente a nuestros boletines

Recibe noticias e ideas en Recursos Humanos.
Suscripción

Utilizamos cookies para ofrecer a nuestras visitas una mejor experiencia de navegación por nuestra web.
Si continúas navegando, consideramos que aceptas su utilización.