Pese a que durante los últimos años se ha considerado que las personalidades dominantes y expansivas tenían ventaja para convencer a los entrevistadores laborales, hoy esa percepción parece haber cambiado radicalmente.

Si es usted de los que piensan que la clave del éxito a la hora de encontrar trabajo es saber venderse bien y pisar fuerte debería comenzar a actualizar sus esquemas. Y es que, pese a que durante los últimos años se ha considerado que las personalidades dominantes y expansivas tenían ventaja para convencer a los entrevistadores laborales, hoy esa percepción parece haber cambiado radicalmente. Frente a la charlatanería, la prepotencia y el exceso de autoestima se impone la humildad, el rigor y las respuestas inteligentes, pero austeras.

'Algunos candidatos tienden a venderse en exceso en la entrevista, abrumando al entrevistador con una cantidad de datos y palabras, a veces no solicitados. Es mejor responder de forma concisa a las cuestiones formuladas y realizar alguna pregunta inteligente sobre la compañía y el puesto durante la conversación, mostrando un auténtico interés durante la explicación ', explica Carlos Alemany, director General de Korn/Ferry España.

Hablar demasiado se perfila así como el error más común cometido por los aspirantes a un puesto de trabajo durante la entrevista, según la opinión del 36% de los consultores de Korn/Ferry Internacional. Todos ellos han participado en la novena edición del Executive Recruiter Index trimestral, una encuesta que elabora la firma entre más de 200 de sus profesionales.

Tras el exceso de palabrería, dos de cada diez encuestados destacan como segundo gran error la falta de conocimiento de los candidatos sobre la empresa o el puesto de trabajo al que aspiran. A ello hay que añadir el exceso de autoestima (16% de las respuestas) y el exceso de autoconfianza (9% de los encuestados).

Uno de los capítulos analizados en la trabajo de Korn/Ferry Internacional se refiere al plazo de tiempo que debe darse el candidato a la hora de meditar sobre una oferta de trabajo. Como en los supuestos anteriores, la clave aquí es la moderación. 'Seis de cada diez consultores considera que más de una semana es un periodo de tiempo demasiado largo para considerar una oferta formal de trabajo, mientras que el 29% indicó que ese plazo debe ser inferior a siete días ', señalan fuentes de la firma.

El informe pone de manifiesto las diferencias regionales que existen en el mundo en torno a cuestiones como la permanencia del candidato en el cargo. Mientras que en América del Norte, Europa, Oriente Medio y África, los expertos cifran en dos años ese plazo mínimo, en América del Sur y Asia-Pacífico se considera que el tiempo imprescindible es exactamente la mitad: un año. En cualquier caso, el abandono del puesto de trabajo antes del transcurso de ese periodo mínimo se debe, según el informe, a diferencias de tipo cultural en el caso de América del Sur y Asia-Pacífico, mientras que el resto de las áreas geográficas las razones apuntadas por los expertos en selección de personal resultan más diversas. Además, en caso de que esos plazos considerados mínimos no fuesen respetados por los candidatos, casi nueve de cada diez consultores coinciden en la conveniencia de revelar ese dato a los entrevistadores de las empresas 'y no omitirlo, como ocurre en la mayor parte de las ocasiones '.

Consejos de última hora

Asegurarse bien del lugar y de la hora de la entrevista, y del nombre y apellido del entrevistador es el primer consejo que debe recordar el aspirante a una entrevista. Los expertos en selección de personal insisten en que puntualidad se considera la primera tarjeta de visita del candidato. En caso de que haya una circunstancia que impida al aspirante llegar a la hora señalada es obligado llamar al entrevistador y advertirle del retraso, dejando claro que se trata de un imprevisto.

La apariencia personal es la segunda baza de que dispone el candidato. La higiene personal y un atuendo correcto, bien planchado y limpio (atención a los zapatos mal cepillados) son detalles importantes que hay que cuidar. Actuar con naturalidad y sencillez, escuchar y responder sin atropellarse ni interrumpir al interlocutor y abstenerse de fumar son otras recomendaciones clásicas para salir airoso de una entrevista de trabajo. También lo son informarse a fondo sobre la empresa y el puesto al que se aspira y no mentir nunca sobre habilidades o experiencia previa.

Suscríbete gratuitamente a nuestros boletines

Recibe noticias e ideas en Recursos Humanos.
Suscripción

Utilizamos cookies para ofrecer a nuestras visitas una mejor experiencia de navegación por nuestra web.
Si continúas navegando, consideramos que aceptas su utilización.