Las mujeres son mayoría en los másteres españoles. Casi dos tercios, según una encuesta a la que contestaron 3.000 candidatos a uno de estos programas. Hace diez años la tendencia era exactamente la inversa: el 61,8% eran hombres.

Las mujeres son mayoría en los másteres españoles. Casi dos tercios. Lo dice la encuesta de la consultora Círculo Formación a la que contestaron 3.000 candidatos a uno de estos programas. Hace diez años la tendencia era exactamente la inversa: el 61,8% de los que estaban a punto de empezar un máster eran hombres. La tendencia cambió en 2001. Y va a más.

No será por falta de preparación. Las reticencias con que se topan las mujeres para alcanzar puestos directivos o puestos en los consejos de administración chocan con la realidad de los datos sobre su formación. Para darse cuenta sólo hay que ver las encuestas de Círculo Formación, llevadas a cabo en toda España entre más de 3.000 aspirantes a estudiar un máster. En 2006, las mujeres en esa situación son el 62,6% frente a un 37,4% de hombres. En 1997, hace menos de diez años, los porcentajes eran inversos: las mujeres eran el 38,2% y los hombres el 61,8%.

"En primer lugar, y lejos de caer en tópicos, la razón de hacer un máster viene impuesta por las propias exigencias del mercado laboral; los estudios de posgrado vienen imponiéndose cada vez más como un instrumento necesario para alcanzar las aspiraciones profesionales", asegura María López Rubio, licenciada en Derecho y que siguió el Máster en Asesoría Jurídica de Empresas del Instituto de Empresa en el curso 2004/2005.

Para explicar ese paso, esgrime que "el deseo de diferenciarse profesionalmente" le llevó al convencimiento de "la necesidad real de completar la formación universitaria con un curso de estudios de posgrado". Además, añade que "la fuerte competitividad del mercado laboral actual impulsa la realización de estos estudios".

No obstante, María López, que en la actualidad es abogada en Landwell, el despacho de PriceWaterhouseCoopers, se queja de que la inflación de estos cursos está creando una "demanda laboral artificial", derivada de la propia oferta, muy especializada. Algo así como si el órgano (los nuevos estudios) creara la necesidad (los puestos de trabajo y sus perfiles profesionales), y no viceversa, que sería lo lógico.

Los datos recabados por Círculo Formación, consultora especializa en estudios de posgrado, revelan que más de la mitad de las jóvenes que han decidido hacer un máster procede de las licenciaturas de Económicas y Derecho (57% entre ambas), seguidas por las de Ingeniería y las de las ramas de Ciencias y Biosanitarias. Además, la encuesta constata que la mayoría de las consultadas desea realizar estos estudios para dar continuidad a su formación universitaria, en el plazo máximo de uno o dos años tras terminar estos estudios. Más de la mitad (51,4%) están interesadas en comenzar un máster este mismo año 2006 y un 36,2% en 2007.

Las propias escuelas confirman el cambio de tendencia en los últimos años. "Ya son mayoría las mujeres en algunos de nuestros másteres, como Dirección de Recursos Humanos, Asesoría Jurídica o Gestión Ambiental, y ganan terreno en programas que tradicionalmente tenían mayoría masculina, como los MBA [dirección de empresas] o los financieros", certifica Jaime Medel, director de la escuela de negocios ADM.

En su opinión, este hecho es la consecuencia lógica del gran incremento de universitarias. "Esto ha propiciado un espectacular avance en la incorporación de la mujer al mundo laboral en puestos cualificados, que requieren una formación cada vez más especializada, como la que ofertamos las escuelas de negocios", argumenta Medel.

Además de su mayor presencia en la Universidad, para Rafael Rodríguez-Alberola, socio-director de Círculo Formación, existe otro motivo importante: el cambio de mentalidad en las mujeres respecto a su trabajo. "Hace años buscaban un empleo estable, cómodo, seguro, pero en la actualidad las mujeres están dispuestas a asumir una mayor responsabilidad en puestos directivos y a desarrollar una carrera profesional; y esto sólo se consigue con esfuerzo, sacrificio, y una preparación de calidad en una escuela de prestigio", asegura.

Las encuestas de Círculo Formación ponen de manifiesto que fue en 2001 el primer año en el que las mujeres superaron a los hombres que han decidido empezar un máster y buscan asesoramiento. En concreto, ese año fueron un 50,8%. Desde entonces, el porcentaje no ha parado de crecer cada curso.

La encuesta muestra otra tendencia reciente: la de los jóvenes dispuestos a salir de España para estudiar un programa máster en el extranjero, cuyo porcentaje este año alcanza el 17% del total. Además, se aprecia también un incremento del número de estudiantes decididos a estudiar un máster a distancia (14,2%) o a través de Internet (9,3%).

Los estudios que copan más interés, aunque la tendencia es a la baja, siguen siendo los MBA (29,7% de los encuestados), seguidos por los cursos especializados en Economía, Banca y Finanzas (24,9%) y Marketing (23,3%).

"No podemos olvidar que, una vez que el profesional accede a un puesto de trabajo, la utilidad de los estudios de posgrado, siempre que el aprovechamiento del mismo haya sido el adecuado, se revela como una herramienta útil en el desarrollo de la carrera profesional, así como en las funciones propias del puesto de trabajo", reconoce María López Rubio.

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