Las mujeres que aúnan trabajo y maternidad van en aumento. En 1998, 4 de cada 10 que daban a luz tenían empleo (148.751). En 2005 eran casi el doble: 294.337 (6 de cada 10). Así se desprende del cruce de datos de la Seguridad Social y del INE.

Las mujeres que aúnan trabajo y maternidad van en aumento. En 1998, 4 de cada 10 que daban a luz tenían empleo (148.751). En 2005 eran casi el doble: 294.337 (6 de cada 10). Así se desprende del cruce de los datos sobre los permisos de maternidad que abona la Seguridad Social y de los nacimientos que facilita el Instituto Nacional de Estadística. En ese lapso la proporción de mujeres que trabajan o desean hacerlo ha pasado del 39,5% al 47%. "Las madres que quieren seguir empleadas reducen el número de hijos", advierte una de las principales expertas en esta cuestión, la catedrática Constanza Tobío.

La creciente actividad laboral femenina trae consigo un aumento sostenido de las mujeres empleadas que dan a luz. Así se desprende del cotejo de las prestaciones por maternidad de la Seguridad Social (16 semanas de baja retribuida para las mujeres trabajadoras que alumbran un bebé) y de la cifra anual de nacimientos. En el cruce de cifras, realizado por este periódico, hay que tener en cuenta que una mujer que dé a luz a finales de diciembre se contabiliza como beneficiaria de la prestación al año siguiente y que también tienen derecho a ella las madres que perciben la prestación por desempleo o las que adoptan, por ejemplo.

- Más de la mitad trabaja desde 2001. En 1998, sólo el 40,7% de las mujeres que dieron a luz percibieron la prestación por maternidad. En 2001, por primera vez, más de la mitad de las mujeres que alumbraban tenían un trabajo remunerado. La proporción ha seguido en aumento: el 63, 2% el año pasado (véase gráfico). En los últimos siete años las madres empleadas que dan a luz han aumentado un 97,8% y los nacimientos, un 27,4%. En este terreno ha influido la creciente presencia de mujeres inmigrantes, que ya aportan el 13,7% de los nacimientos, según los datos del INE.

- Más hijos, menos empleo. "Este aumento de madres trabajadoras se debe sobre todo a la creciente actividad laboral de las mujeres. Pero como persisten grandes dificultades para conciliar el trabajo y la familia y escasean los servicios asequibles para facilitar esa compatibilidad, las empleadas suelen tener pocos hijos", señala la catedrática de Sociología Constanza Tobío, autora de varios estudios sobre la cuestión. Además, tienden a abandonar el mercado de trabajo a medida que llegan los niños. A juicio de esta experta, este hecho es un indicador claro de la dificultad existente para aunar el trabajo y la familia. La necesidad de conciliar se percibe como una cuestión sobre todo femenina, según distintas encuestas.

- El 40% abandona al tener tres hijos. "Al tener un primer bebé, menos del 10% de las mujeres renuncia al empleo. Al ser madres por segunda vez, deja de trabajar en torno al 20%. Cuando llega el tercer hijo, abandona el 40% de las madres", afirma Tobío. "Lo más preocupante es que estos porcentajes se mantienen estables desde 1987", puntualiza esta experta.

- Actividad femenina creciente. En 1998, el 39,5% de las mujeres en edad laboral trabajaban o deseaban hacerlo (frente al 66,6% de los hombres), según la Encuesta de Población Activa. En 2005 rozaban el 47% (el 68,95% entre los varones, que sufren menos paro). La mayor actividad femenina se registra entre los 25 y los 39 años, los tramos de edad más fecundos (las madres de más de 30 años son responsables de al menos seis de cada 10 nacimientos). "La mayor presencia laboral femenina está relacionada con el aumento de formación de las mujeres y a su deseo de autonomía, pero también influyen razones económicas, como la necesidad de afrontar la hipoteca o los gastos que provocan los hijos", explica la demógrafa Margarita Delgado, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

- A la cabeza de la cola en la UE. España es el cuarto país de la Unión Europea con menor proporción de mujeres que trabajan fuera de casa mientras tienen hijos menores de 12 años, según un estudio de la oficina estadística comunitaria, Eurostat elaborado el año pasado. A tenor de ese trabajo, la tasa de empleo entre las españolas con niños pequeños es del 51,2%, frente al 60,4% de media comunitaria. Sólo figuran por delante de las madres de Italia, Hungría y Malta. "Estamos a la cabeza del pelotón de cola de la UE", señala la catedrática Tobío. Entre las españolas sin hijos la tasa de empleo es del 61,7%, frente a una media comunitaria del 75,1%. El análisis de Eurostat, con datos de 23 de los 25 países de la UE (faltan Irlanda y Suecia) también recoge la brecha laboral en función del número de hijos pequeños. Cuando tienen sólo uno, el 64,8% de las europeas trabaja. Con dos, lo hace el 57,8% y con más, el 41,2%.


Sólo 5.200 padres toman el permiso de maternidad para cuidar a su hijo

Las dificultades para conciliar son un freno a la natalidad (en España el promedio de hijos por mujer es de 1,32 y figura entre los más bajos de la Unión Europea), según los expertos. El escaso reparto de las tareas domésticas y de cuidado, que recaen sobre todo en las mujeres, complica la situación a las madres trabajadoras. La futura Ley de Igualdad, que aún debe aprobar el Parlamento, busca paliar este problema. El texto promueve la corresponsabilidad ante las obligaciones familiares. Para ello crea un permiso de paternidad de ocho días retribuidos que será exclusivo para los padres (ahora tienen dos días). En gran medida, extiende las iniciativas del plan Concilia, que ha puesto en marcha el ministerio de Administraciones Públicas dirigido a más de medio millón de funcionarios.

Hasta que la ley se apruebe, las madres trabajadoras pueden ceder hasta 10 de las 16 semanas de baja retribuida al padre (si dispone de empleo), pero pocos hombres disfrutan de esa prestación: 5.268 el año pasado frente a las 294.337 bajas de las madres, según los datos de la Seguridad Social.

Otra medida existente para favorecer la conciliación, las excedencias (sin sueldo) para el cuidado de niños y mayores, se han duplicado, pero su uso es escaso: 16.795 trabajadores la solicitaron en 2001 y 32.341 en 2005. A tenor de los datos de la Seguridad Social, de cada 100 trabajadores que se acogen a esta medida, el 4,7% son hombres. En 2001 suponían el 3,7%.

Por otra parte, cerca de 400.000 mujeres abandonan su empleo cada año por razones personales o para asumir responsabilidades familiares, según el Instituto Nacional de Estadística. En 2004, dieron ese paso 379.500 trabajadoras, revela la Encuesta de Población Activa. Ente los trabajadores varones sólo dieron ese paso 14.500.

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