La Unión Europea persigue convertirse en una sociedad multilingüe, y el objetivo es que sus ciudadanos conozcan dos lenguas además de la materna. Pero en España, un 56 por ciento de las personas es incapaz de hablar en un idioma extranjero.

España figura en la lista de países europeos que tienen mayor desarrollo socioeconómico, pero suspende en idiomas: el 56 por ciento de los españoles sólo habla su lengua materna, mientras que la misma cifra de ciudadanos de la Unión Europea es capaz de mantener una conversación en un idioma distinto al nativo, según recoge el Eurobarómetro de 2006. Con este dato, parece complicado que nuestro país pueda cumplir a tiempo el objetivo de lengua materna + dos idiomas que se fijaron en 2003 las autoridades comunitarias, y que ya ha logrado un 28 por ciento de los europeos.

El aprendizaje de idiomas es una necesidad justificada porque la Unión Europea es una sociedad multilingüe (hay 20 lenguas oficiales y otras 60 autóctonas y no autóctonas), que aspira a alcanzar el ideal de una sola comunidad con una diversidad de lenguas y culturas. Para garantizar este objetivo, en noviembre de 2005 la Comisión acordó impulsar una política de multilingüismo, que tiene entre sus prioridades la de fomentar el aprendizaje de idiomas, para lo que son fundamentales los sistemas educativos de los distintos países.

Desde la escuela

El Eurobarómetro destaca que los europeos aprenden idiomas en la escuela, especialmente en la enseñanza secundaria. Y aquí es donde se encuentra una de las explicaciones a la deficiente formación de los españoles en lenguas extranjeras. Según los expertos, hay varios factores que fallan en el sistema de enseñanza lingüística: por una parte, faltan medios técnicos y, por otra, la carga lectiva de los idiomas en los currículos actuales es baja. De hecho, España fue el último país de la UE en introducir el aprendizaje de un segundo idioma en 1997, y limitado sólo a las Comunidades que no tenían una lengua vernácula. También falla el sistema de enseñanza. El director del departamento de Traducción y Lingüística de la Universidad de Vigo, Arturo Parada, asegura que "es muy teórico, y persisten usos determinados para el estudio de lenguas clásicas, de objetivos muy distintos. Los españoles están acostumbrados a estudiar idiomas de una manera pasiva, a copiar apuntes, sin poner nada, o poco, de su parte. Para el aprendizaje de una lengua extranjera es una actitud fatal". Es un planteamiento diferente al de los países nórdicos, donde los alumnos son prácticamente bilingües en inglés. "Se enseña desde muy temprano de forma eminente, a veces exclusivamente práctica".

La mayoría de los europeos está convencida de que comenzar a estudiar un idioma extranjero a los seis años (al inicio de la Enseñanza Primaria) es una garantía de éxito. Esta es la estrategia que han seguido estados como Luxemburgo, Países Bajos y Eslovenia, donde entre el 92 por ciento y el 71 por ciento de la población habla dos idiomas extranjeros. En el polo opuesto, con cifras aún peores que las de España, están Irlanda, Reino Unido, Italia, Hungría y Portugal, en los que entre el 66 por ciento y el 58 por ciento de los ciudadanos admite que no conoce ningún idioma aparte de su lengua materna.

Lo que quiso saber del inglés y no aprendió

El inglés es el idioma estrella entre las lenguas extranjeras. Es la más hablada en Europa: el 38 por ciento de los ciudadanos de la UE asegura que es capaz de mantener una conversación en este idioma, cifra que alcanza el 89 por ciento en Suecia, el 88 por ciento en Malta y el 87 por ciento en los Países Bajos.

En España, casi el 40 por ciento de la población se ha embarcado en el aprendizaje del inglés, pero no todos lo consiguen. Marta Peredo, de la Escuela Oficial de Idiomas de Madrid, asegura que tiene alumnos que llevan diez años dando inglés "y aún no saben hablarlo. Además, el bajo nivel de inglés de muchos jóvenes es un condicionante a la hora de encontrar trabajo".

En opinión de Teresa Reilly, del British Council, la deficiente preparación de los profesores es uno de los motivos del mal aprendizaje de los españoles. "Muchas veces el profesorado no tiene un nivel adecuado o le falta la metodología apropiada para enseñar inglés".

Otros expertos defienden la idea de que la emisión de programas de televisión en versión original o con subtítulos facilita el aprendizaje de idiomas, opinión que comparte el 10 por ciento de los europeos, según el Eurobarómetro 2006. Esta es la fórmula que defienden el 94 por ciento de los suecos y el 93 por ciento de los daneses, que se encuentran entre los europeos con un alto conocimiento de lenguas extranjeras.

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