Poco a poco, con cuentagotas, pero las empresas se animan cada vez más a confiar un puesto internacional a una mujer. Lo cierto es que el número de profesionales expatriadas en Europa se ha duplicado en los últimos cinco años.

Y la tendencia parece ser que seguirá en esta línea. Estas conclusiones se anotan en un estudio sobre Diversidad de género en las expatriaciones, elaborado por Mercer Human Resource Consulting con la colaboración de 104 multinacionales que tienen 17.000 profesionales expatriados. Sirva este ejemplo: en 2001 las empresas analizadas tenían 41 expatriadas y en 2006 tenían 96. El 55% de las empresas espera que el número de expatriadas continúe aumentando regularmente durante los próximos cinco años, mientras que el 35% afirma que la cifra de desplazamientos permanecerá estable. Solamente el 4% de las organizaciones asegura con rotundidad que el número de expatriadas disminuirá en los próximos años. 'Marcharse al extranjero como expatriado es un paso importante en la carrera de cualquier profesional, siendo cada vez mayor el interés de las mujeres en la expatriación. Cada vez tienen retos más altos y la experiencia internacional es uno de ellos ', afirma el socio de la consultora Rafael Barrilero. Añade que 'la política de muchas empresas está anticuada y no refleja los diferentes perfiles de los expatriados, por lo que las expatriaciones son estudiadas caso por caso '.

Aunque las empresas generalmente no tienen políticas diferentes para hombres y mujeres en materia de expatriación, el estudio muestra diferencias en el trato que se da dependiendo del género. Como ejemplo, decir que el 15% de las empresas señala que no enviaría a mujeres a posiciones denominadas difíciles como Oriente Próximo.

Aún hay algo más sorprendente que el dato del incremento del número de mujeres: en pocas ocasiones son acompañadas por sus parejas, en comparación con los hombres, que mayoritariamente se trasladan a trabajar a otro país con la familia. Las mujeres expatriadas tienden más que los hombres a dejar a sus parejas en casa cuando optan por desarrollar su carrera profesional en el extranjero. Según el estudio de Mercer, mientras que el 57% de las organizaciones señala que la mayoría de sus expatriados son acompañados por sus parejas, sólo el 16% de las empresas dice lo mismo en el caso de las mujeres expatriadas.

Las mujeres también son menos proclives que los hombres a tener parejas antes de marcharse como expatriadas al extranjero. Mientras que el 74% de las compañías reconoció que la mayoría de sus profesionales expatriados tenía pareja antes de marcharse al extranjero, sólo el 25% de las empresas dijo lo mismo en el caso de las mujeres expatriadas. 'Varios estudios muestran que las parejas de mujeres que tienen éxito también suelen tener carreras profesionales brillantes, por lo que cuando ofrecen a una mujer un destino internacional, su pareja suele estar menos dispuesto a hacer concesiones en su carrera profesional para acompañar a su pareja ', destaca Rafael Barrilero. Según el socio de Mercer HR Consulting, 'esto refuerza la necesidad de que las empresas tengan bien definidas políticas de apoyo, incluyendo ayudas para encontrar trabajo '.

Una pareja infeliz

Dos terceras partes de las empresas (el 66%) no proporcionan incentivos o apoyo para que las parejas se establezcan en el país de destino, según el estudio de Mercer. En los casos en los que sí existe este apoyo, por lo general sólo se da cuando es solicitado expresamente. Únicamente el 7% de las empresas facilita información sobre el mercado laboral en el país de destino, aunque el 37% reconoce que proporcionaría esta información si se lo solicitasen.

'Una pareja infeliz a menudo puede hacer que una expatriación falle, por lo que no invertir dinero en servicios de apoyo puede ser perjudicial para las empresas. Integrar a las parejas en el país de destino puede requerir tiempo y dinero, aunque al final puede dar muy buen resultado ', explica Barrilero.

El estudio muestra también que el 12% de las empresas señala que tiene mujeres expatriadas que son madres solteras, aunque sólo el 4% de las compañías proporciona el apoyo necesario a este colectivo. 'Las políticas de expatriados no están diseñadas para apoyar a las madres solteras, por lo que hay una necesidad creciente de que las organizaciones pongan al día sus políticas de recursos humanos ', añade el consultor.

Gestionar destinos profesionales en el extranjero es una tarea ardua y hasta hace muy poco las empresas apenas le prestaban atención. De hecho, todavía no está generalizada la implantación de una política definida dentro de las organizaciones de gestión de expatriados. Lo que sigue jugando un papel importante para animar a los empleados a irse expatriado a otro país suele ser la prima de compensación. Tan sólo el 22% de las empresas no proporciona este tipo de incentivos para aumentar los desplazamientos laborales internacionales. Sin embargo, la mayor parte de las compañías, el 73%, ofrece más este tipo de incentivos a expatriados de larga duración (más de un año) que para desplazados a corto plazo. La mayoría prefiere que su experiencia internacional sea breve, sobre todo en los destinos con cierta inestabilidad.

El 60% de las empresas suele proporcionar ayudas adicionales, como la gestión de visados, visitas a la sede de destino, asesoramiento fiscal y legal y alojamiento. El 72% ofrece además formación del idioma de destino y el 60% asesora en temas culturales. Las empresas suelen costear el alojamiento en el nuevo país y el traslado de muebles y enseres personales. Estas son algunas de las medidas adoptadas para que el profesional no tenga la sensación de soledad.

De hecho, se pierde mucho talento en el camino por no gestionar bien una expatriación. Con esta finalidad nació hace unos meses el Círculo Internacional Técnico Expat (CITE), una asociación sin ánimo de lucro que pretende canalizar a las Administraciones las preocupaciones técnicas de las empresas en los procesos de migración profesional.

La idea nace de Accenture, Baker & McKenzie, Garrigues, Selite International y Ernst & Young, y entre todas desarrollarán tres áreas de trabajo: extranjería, trabajo y seguridad social, y fiscal. Entre las empresas asociadas se encuentran Cepsa, Indra, Siemens, Citibank y Fluor. Todas persiguen hacerle la vida más fácil a sus expatriados.

El movimiento de las asiáticas

Que algo se mueve en Asia es cierto. Y las mujeres asiáticas son las más proclives a trasladarse a trabajar a otros países. Las empresas de Asia-Pacífico que han participado en el estudio de Mercer HR Consulting señalan que se ha multiplicado por 16 el número de mujeres que se han ido a trabajar al extranjero en comparación con el número de expatriadas que había en 2001. 'El enorme crecimiento de desplazamientos que se está produciendo en esta zona refleja claramente el hecho de que los negocios en esta región, especialmente en China, son cada vez más globales ', explica Rafael Barrilero.

En Estados Unidos sucede algo parecido. Las compañías estadounidenses tienen casi cuatro veces más mujeres expatriadas que hace cinco años, mientras que las empresas europeas tienen el doble de expatriadas de las que tenían en 2001.

Las organizaciones latinoamericanas, por su parte, tienen alrededor de 1,5 veces más mujeres expatriadas, siendo el aumento más pequeño durante este periodo.

'La tendencia es imparable y cada vez hay más mujeres, con gran solvencia y competencia profesional, dispuestas a adquirir esa experiencia internacional ', concluye Barrilero.

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