Las diferencias salariales entre hombres y mujeres también se extienden al sector público: el Estado paga hasta un 53,8% menos a las funcionarias, que no se han beneficiado económicamente de los buenos deseos del Gobierno en favor de la igualdad.

Dime quién eres y te diré cuánto ganas. Las diferencias salariales entre hombres y mujeres también se extienden al sector público: el Estado paga hasta un 53,8% menos a las funcionarias, que, por el momento, no se han beneficiado económicamente de los buenos deseos del Gobierno en favor de la igualdad de géneros, según los datos del Ministerio de Trabajo a los que ha tenido acceso EXPANSIÓN.

La Administración, así, estrenará en 2007 la nueva Ley de Igualdad sin predicar con el ejemplo. Tan sólo es un alumno aventajado respecto a las sugerencias de la nueva norma en términos de presencia de mujeres y hombres en los distintos ministerios.

Aunque no en los puestos directivos –que son los que reciben unas mayores retribuciones y elevan el cómputo medio de ganancias del colectivo masculino–, donde aún no ha llegado la paridad: únicamente el 10% de los altos cargos del Estado está ocupado por féminas, como pone en evidencia un estudio del Instituto de Estudios Fiscales, dependiente de Economía.

Trabajar para uno u otro departamento tampoco es una cuestión baladí. Las mujeres que lo hacen para el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación son las peor paradas: ganan de media un 53,8% menos que los hombres. Estos se embolsan 34.787,35 euros al año –teniendo en cuenta el sueldo, las pagas extra, y los complementos, tanto de destino como específico– frente a los 22.618,31 de las trabajadoras de este departamento. El salario que desglosa el Gobierno en su estudio se refiere a 2005, si bien desde entonces las subidas de la retribución han sido lineales para hombres y mujeres.

También se aprecia una brecha notable en Justicia y Presidencia, con diferencias de un 53,8% y un 46,9%, respectivamente. Por el contrario, los Ministerios que más prodigan la igualdad son Cultura, Defensa y Trabajo –precisamente el que impulsó la Ley de Igualdad–: el sueldo de los hombres en todos ellos apenas es un 15% superior. Aunque Defensa también destaca por ser el departamento menos generoso: los empleados masculinos ganan 19.575 euros; las femeninas, 17.158, en ambos casos las más bajas de toda la Administración Central del Estado.

En el otro lado de la balanza, en el ránking de los más onerosos, se da una situación paradójica: Asuntos Exteriores, Presidencia y Justicia son los que más pagan a los hombres, precisamente los departamentos con mayores diferencias salariales. Junto a ellos, también Agricultura y el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio superan sueldos superiores a 30.000 euros para los hombres.

Mientras, en el caso de las mujeres, Educación, Cultura y Vivienda son los que mejor pagan... aunque nunca más de 26.000 euros. Como término medio, salvados estos extremos, el salario de los funcionarios de la Administración General del Estado es de 23.059 euros al año: las mujeres, 20.818 euros y los hombres, 25.506, un 22,5% más.

El propio Ministerio de Trabajo ha reconocido –en sus argumentos a favor de la Ley de Igualdad–, que “no encuentra explicación para esas diferencias salariales, y en ningún caso, la causa se encuentra en la menor antigüedad en trienios de la mujer”.

Admite, incluso, que “puede persistir algún comportamiento discriminatorio indirecto, que dificulta la ocupación por mujeres de los puestos de trabajo de mayor responsabilidad y salario”. El departamento que dirige Jesús Caldera alude, además, a la discriminación “indirecta”, por la que “puede ser cierto que algunas funcionarias optan por puestos de trabajo de menor responsabilidad y salario, por razones personales.

De ahí que el 73% de los trabajadores del nivel más bajo de funcionarios –el grupo D– corresponde a mujeres. La situación contraria a los que sucede en el grupo A –el superior–: el 62% de los funcionarios son hombres, lo mismo que en los niveles intermedios, el B y el C, con un peso masculino del el 55% y el 57%, respectivamente.

Ya en la Administración autonómica, la radiografía española también ofrecer una situación dispar: las diferencias salariales entre regiones rozan ya el 50% dentro del sector público. En los dos extremos se sitúan los funcionarios extremeños, que ganan 20.000 euros al año, y los vascos, con casi 30.000, según datos del Banco de España.

Navarra y Madrid también están el grupo de los que cuentan con nóminas más altas. Las cifras muestran que la brecha salarial se estrecha, pero a un ritmo muy lento, pues las diferencias sólo se han reducido cuatro puntos en los últimos siete años.

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