A medida que se acercan las Navidades, la temporada para hacer regalos puede resultar ser desde gratamente sorprendente hasta terriblemente embarazosa. CareerJournal.com de The Wall Street Journal da una serie de consejos para salir airosos.

Desenvolverse en el ámbito social del trabajo puede ser difícil, pero siempre hay maneras de evitar que los compañeros pasen por momentos embarazosos o difíciles. Los compañeros de trabajo, que son amigos al mismo tiempo, pueden intercambiar regalos fuera del trabajo y aquellos que quieran hacer un regalo al jefe pueden hacerlo en grupo para no excluir a nadie.

Lo primero que se debe pedir a quien quiera que Papá Noel pase por la oficina es que consulte los manuales de la compañía o a su jefe de Recursos Humanos para saber si hay alguna política establecida sobre el tema.

Muchas empresas se están equivocando por el poco cuidado con el que abordan este asunto que puede generar conflictos. Melissa Boggs, vicepresidenta de Professional Staff Management, una firma de Recursos Humanos y Consultoría de Indianápolis, cree que las empresas están intentando evitar los problemas morales que pueden surgir por los descuidos. “Muchas empresas hacen políticas muy restringidas. Tratan de hacer más celebraciones con regalos organizadas en grandes grupos, departamentos o, si la empresa es pequeña, la oficina entera para evitar tener que hacer regalos individualmente... La empresa no quiere que se sientan mal aquellos empleados que no pueden permitirse muchos gastos”, afirma Boggs. Aún así, reconoce que son las grandes empresas y no las pequeñas las que suelen tener una política más establecida sobre el tema. “La mayoría de las empresas no tienen ninguna normativa y, si la hay, probablemente sea bastante informal y se recurra a ella sólo si surge un problema.”

Y los problemas acaban surgiendo, particularmente cuando las empresas olvidan que hay gente que no celebra ninguna fiesta durante el mes de diciembre. “Tenemos una fuerza de trabajo más diversa que nunca, no sólo desde el punto de vista étnico sino también de edades. Hay tantos puntos de vista y perspectivas en el mismo lugar de trabajo, que el tema ya no se puede tratar del mismo modo que se hacía antes”, dice Boggs.

Las personas que llevan menos tiempo en la empresa necesitan investigar cuáles son las costumbres antes de lanzarse a hacer regalos. Si no hay ninguna política establecida se puede seguir la tradición, lo que se ha hecho hasta ahora o asociarse con otros. Hasta puede resultar que sea la persona que lo está empezando.


Navegando por las tradiciones de la oficina

Por supuesto, algunas empresas tienen tradiciones como la del Amigo Invisible en la que los trabajadores eligen al azar el nombre de algún compañero y le compran algún regalo de bajo coste. Otras empresas organizan fiestas o comidas para recompensar a los trabajadores por un año productivo sin más expectativas de regalos adicionales.

Sólo el 38% de 110 medianas y grandes empresas consultadas en una encuesta en Estados Unidos, dice que se harán regalos este año. Esta cifra es bastante menor a anteriores encuestas similares realizadas en los noventa. En los últimos años, las empresas están dejando de regalar pavos de Navidad, pagas o plumas estilográficas. Ahora se tiende más a regalar elementos promocionales de la marca de la empresa o directamente a renunciar completamente a las fiestas con regalos.


Seis pistas

Aquí van seis consejos para dar regalos en el trabajo sin poner a nadie en un aprieto y no provocar conflictos:

1.Mantenerlo como algo voluntario. “Dejar de organizar juegos para hacer regalos no debería tener consecuencias”, dice Boggs. “Se tiene que ser consciente de las creencias de las personas y de sus celebraciones y ser respetuosos con ellas. Si alguien no quiere participar tiene porque sentirse culpable.”

2.Sopesar con cuidado el regalo para el jefe para que los demás no lo vean como inapropiado o como un intento de buscar favores. Una manera es la de hacer un regalo como grupo. Si es un regalo del Departamento tiene que venir de un grupo entero. El objetivo es que se perciba como algo justo. “Desde el punto de vista de la empresa está bien que alguien te regale algo. Pero no sabes cómo lo percibirán los demás. El grupo actuando como un conjunto hará que se perciba como algo bueno.”

3.Ser consciente de las diferencias salariales cuando se soliciten regalos de grupo. Hay que dejar que todo el mundo firme la tarjeta de felicitación del regalo, sin tener en cuenta su capacidad de contribución al coste del mismo. Hay que ir con cuidado para no excluir a nadie.

4.No dar un regalo a quien no se conoce bien sólo porque estemos en época de hacerlo. “No esperes hasta ese día o puede ser que te equivoques. Esta es una celebración de la buena relación laboral que ha habido durante todo el año.”

5.Los regalos entre compañeros se dan mejor fuera del trabajo y del horario laboral para evitar que nadie se sienta excluido. “Vete a comer o tómate un café con ellos antes de empezar la jornada. Hazlo fuera de la oficina."

6.¿Qué pasa si se recibe un regalo imprevisto? Si no lo has hecho aún, deberías corresponderlo. Esto está bien entre compañeros pero puede ser percibido como favoritismo si se da entre un jefe y un subordinado. También se debe ir con cuidado con las diferencias jerárquicas y de género; siempre se corre el riesgo de que las cosas se acaben sacando de contexto.

Acceso a la noticia: http://www.careerjournal.com/myc/officelife/20061120-gerencher.html?cjpos=home_whatsnew_major

* Gerencher, Kirster. “When Santa Visits the Office: Six Rules on Gift-Giving at Work”. CareerJournal.com, 20/11/2006. (Artículo consultado on line: 21/11/2006)

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