Medidas para conciliar la vida profesional y personal, retribución, flexibilidad horaria, formación y diversos trámites administrativos son las principales cuestiones planteadas por los empleados en las cartas que escriben diariamente a las empresas.

Establecer un canal directo de comunicación entre los empleados y la empresa contribuye a mejorar las condiciones de trabajo y a impulsar el compromiso de los profesionales con la organización. Se trata de facilitar a la plantilla los medios apropiados para poder dar su opinión sobre cualquier asunto que contribuya a mejorar el entorno laboral.

En general, son los departamentos de recursos humanos de las empresas los encargados de gestionar las sugerencias, aunque algunas compañías cuentan con figuras específicas que abordan esta tarea. Santander abrió hace una década la Línea de Atención al Empleado para resolver los temas administrativos y deja en manos de los responsables del portal del empleado el resto de las cuestiones.

Iberdrola dispone desde 2002 de un centro de atención para sus trabajadores. Banco Popular tiene una Oficina de Comunicación Interna e ING acaba de poner en marcha el Buzón Naranja, una herramienta destinada a gestionar este tipo de información.

En Deloitte, sin embargo, es cada línea de negocio la que cuenta con un representante que se coordina con el departamento de recursos humanos para atender las solicitudes.

Cristina Prados, gerente de recursos humanos de la firma de consultoría, explica que aunque la intranet es el instrumento que la compañía tiene para escuchar a los empleados, se fomenta siempre la comunicación directa: "Trabajamos en equipos de entre diez y veinte personas, lo que facilita mucho la gestión de personal y nos permite establecer reuniones periódicas en las que las nuevas ideas y las propuestas son escuchadas, valoradas y, en algunos casos, puestas en marcha", explica Prados.

Peticiones

Las demandas y peticiones que llegan al departamento de atención al empleado son muy dispares. Las hay que afectan a cuestiones cotidianas como la limpieza de las instalaciones o el reciclaje de los residuos, aunque la flexibilidad horaria, las políticas de conciliación, la retribución, la formación y la solicitud de diferentes certificados acaparan la mayor parte de las dudas.

En el Centro de Atención al Empleado de Iberdrola trabajan ocho personas que se encargan de todo lo referente a la administración de personal, puesto que la empresa cuenta con un Buzón del Empleado al que se accede a través de la intranet y que durante el año pasado recibió 1.500 mensajes y 3.000 sugerencias, muchas de las cuales ya se han puesto en marcha.

Así, se han habilitado puntos de reciclaje en todos los centros de trabajo, se ha establecido por defecto la impresión de papel a doble cara y se facilita la factura de la luz y la nómina de manera electrónica.

En el caso de ING Direct, el buzón apenas lleva dos meses funcionando pero, según su directora de recursos humanos, Elisabeth Nagy, desde su puesta en marcha no ha parado de recibir consultas de alguno de sus setecientos empleados.

"Las peticiones se reciben por e-mail en una dirección a la que sólo tienen acceso cuatro personas del departamento de recursos humanos", explica Nagy, quien añade que, de momento, la mayor parte de las dudas tienen un marcado carácter administrativo y hacen referencia a las nóminas y cambios de datos personales.

De todos modos, en ING explican que este buzón es una herramienta más de todas las que disponen para conocer de cerca las dudas y preocupaciones de los trabajadores, como el Naranyuno, un desayuno que reúne semanalmente a un miembro del comité de dirección con diez empleados del banco, los focus group, las reuniones de seguimiento con los mandos intermedios y el Town Hall, un encuentro en el que el director general responde directamente a las cuestiones que se le plantean.

Entre ocho y diez mensajes registra cada día la Oficina de Comunicación Interna de Banco Popular, que se encarga de gestionar todas las dudas e incidencias que puedan surgir.

Alejandra Martínez, directora de asesoría jurídica y recursos humanos de Diners Club, afirma que las solicitudes recibidas cada día por la entidad corresponden al tres por ciento de la plantilla.

"Sin embargo, lo importante es recibir información cualitativa y no cuantitativa, que hay que tratar de manera individualizada porque si es una cuestión importante para el empleado también lo es para la empresa", apunta Martínez, quien asegura que muchas ideas planteadas por los trabajadores se han llevado a la práctica.

El año pasado, el portal del Santander recibió 2,1 millones de consultas: el 25 por ciento tenía que ver con la retribución. Además, el banco atendió 50.000 consultas procedentes de la plantilla.

Santander reconoce que en 2006 registró más de 1.800 ideas de sus trabajadores, que pasarán a ser evaluadas por un comité. Muchas de ellas contemplan aspectos relacionados con la conciliación, pero también las hay sobre nuevos productos y proyectos.

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