El nuevo real decreto de enfermedades profesionales actualiza el listado de hace casi 29 años y lo adecúa a las recomendaciones de la UE, dejando fuera las enfermedades psicosociales como el estrés o el ‘mobbing’ que carecen de legislación concreta.

El pasado 1 de enero entró en vigor el nuevo Real Decreto que aprueba el Cuadro de Enfermedades Profesionales del Sistema de la Seguridad Social y establece los criterios para su notificación y registro.

Se trata de una normativa que ha sido valorada positivamente y moderniza un sistema obsoleto que no se actualizaba desde hace muchos años. Prueba de ello es que la lista de enfermedades profesionales vigente hasta ahora databa de 1978, siendo la jurisprudencia la que durante todo este tiempo ha venido reconociendo como profesionales algunas de las enfermedades que iban aflorando y que no estaban en los listados.

Aunque el Real Decreto supone un gran avance y ha sido fruto del consenso y diálogo social, hay sectores que afirman que existen aspectos que deberían mejorar.

Dulós Hernández, secretaria de Salud Laboral y Medio Ambiente Confederal de UGT, considera que el hecho de que las enfermedades de ámbito psicosocial no estén incluidas en el listado de enfermedades profesionales es un déficit no sólo España sino de todo el ámbito europeo que debe ser subsanado.

Hernández asegura que desde UGT lucharán para que el mobbing o acoso laboral sea reconocido como enfermedad profesional, ya que se trata de un fenómeno "preocupante en nuestro país".

Exclusión de funcionarios

Rafael Timmermans, presidente de la Sociedad Castellana de Medicina y Seguridad del Trabajo, considera un error el hecho de que este nuevo real decreto no afecte a funcionarios.

La normativa engloba al colectivo de trabajadores por cuenta ajena y a autónomos que cotizan a la Seguridad Social. "Hay un nivel distinto de protección para un funcionario que para un trabajador por cuenta ajena" señala Timmermans.

Asimismo, este experto manifiesta su oposición al modo en el que se elaboró el Real Decreto, ya que si bien en los seis años de trabajos previos a la elaboración de la norma participaron el Ministerio de Sanidad y las Sociedades Científicas en la conformación de una detallada lista de enfermedades profesionales, "cuando el trabajo pasó a ser liderado por el Ministerio de Trabajo se redujo el número de enfermedades y se eliminó el listado de síntomas orientativos", que hubiese servido para ayudar a los jueces e instancias oficiales a "saber si hay un riesgo en un puesto de trabajo y cómo se puede sospechar".

A juicio de Dulós Hernández, uno de los handicaps de la norma es que se va a tener que "formar una estructura importante" para lanzar todo el sistema de registro y notificación y será "necesaria la puesta en marcha de un sistema de formación e información" para los médicos.

En lo que respecta a las mutuas, éstas han visto su papel reforzado con la nueva normativa. Para ellas, el Real Decreto es claramente satisfactorio.

Antonio Pérez, director del Departamento Jurídico de la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo, destaca que es un gran avance el hecho de que ahora sea la entidad gestora o la mutua (entidad colaboradora) la que elabora el parte y ya no quede en manos del empresario, lo que supone "una mayor participación de las mutuas en la gestión integral de lo que son las enfermedades profesionales".

El presidente de la Asociación de Letrados de la Seguridad Social, Francisco Fuentes, explica que "la figura del accidente de trabajo se había convertido en un cajón de sastre" para suplir las importantes lagunas de las que adolecía la anterior regulación, y destaca que la nueva favorece "una mayor concienciación en materia de seguridad e higiene en el trabajo".

El Real Decreto abre la vía a la utilización de la información del sistema informático para la elaboración de estudios que ayuden a la prevención, lo que Antonio Pérez califica de "novedoso y positivo".


Principales novedades

Estas son las novedades que presenta el decreto

- Se incluirá de forma automática en la lista española toda enfermedad que se incorpore al anexo I de las recomendaciones de la Comisión Europea. Asimismo se establecen actualizaciones a través de una Comisión Técnica compuesta por el Ministerio de Trabajo y por el de Sanidad.

- El documento de notificación estará acorde con las recomendaciones de la Agencia Estadística de la UE, entre las que destaca la utilización del Código Internacional de Enfermedades de la OMS.

Se modifica el mecanismo de iniciación del procedimiento, atribuyendo a la entidad gestora o colaboradora su puesta en marcha con la colaboración del empresario, lo que agiliza y simplifica los trámites.

- A nivel de contenido, lo más significativo es que se introduce un grupo específico de cáncer ocupacional, se añaden enfermedades profesionales producidas por agentes químicos y se introducen cuatro grupos.

- Se opta por la técnica, poco habitual, de incluir junto al anexo I de enfermedades profesionales un anexo II con enfermedades sospechosas de ser profesionales y cuya inclusión en el anexo I podría darse en un futuro.

Acceso a Documentación sobre la Ley publicada en el BOE: http://www.boe.es/g/es/bases_datos/doc.php?coleccion=iberlex&id=2006/22169&txtlen=1000

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