KWork es la nueva manera de trabajar en Kellog’s, una filosofía basada en la flexibilidad y el trabajo en equipo. Sus nuevas oficinas se adaptan a esta nueva realidad y como consecuencia se ha conseguido mayor productividad y ahorro.

Kellogg’s ha aprovechado su cambio de sede para implantar una nueva filosofía de trabajo basada en la flexibilidad, una decisión que favorece tanto al empleado como a la empresa.

Imagine una empresa en la que le permiten trabajar a la carta, es decir, puede organizar su horario a conveniencia e incluso trabajar desde casa, siempre y cuando haga sus deberes. Si decide ir a la oficina, no puede permanecer allí más allá de las 20:30 porque a esa hora se apagan las luces. Estas son algunas de las medidas que integran KWork, la nueva manera de trabajar en Kellog’s, una novedad que coincide con el traslado de la filial española de la multinacional norteamericana a una nueva sede, también ubicada en Madrid.

Estas oficinas han reducido su superficie en un 30% (de los 2.440 m2 anteriores a los escasos 1.600 m2 actuales), se han suprimido los despachos y nadie tiene un puesto de trabajo propio: al final de la jornada cada cual recoge su mesa y guarda su material en una taquilla. Este diseño está relacionado con el trabajo flexible que apuesta por el trabajo en equipo frente al trabajo productivo y transaccional. Según un estudio de Mckinsey, lo que más valoran las empresas es la aportación de valor de sus empleados mediante la resolución de problemas complejos que representa el 47%, frente al 38% del transaccional y el 15% del productivo.

El diseño

A la vista de estos datos, Francisco Vázquez, director general del grupo 3G Office que ha llevado a cabo el proyecto de transformación en Kellogg’s, la respuesta espacial a este concepto en las sedes corporativas es la oficina flexible:"El puesto de trabajo tradicional da paso al de libre asignación y se potencia la creación de espacios comunes que fomenten el trabajo en equipo y el espíritu de pertenencia. De esta manera se consigue reducir entre un 30/40% el espacio total".

En esta nueva filosofía de trabajo ganan importancia las zonas ‘face to face’, es decir, entornos donde intercambiar y compartir conocimiento. "Es un win win (ganar, ganar), la empresa ahorra dinero en espacio pero gana en movilidad de sus empleados, lo que repercute en la productividad de forma positiva". Así, se han creado varios ‘barrios’, equivalentes a los departamentos de la compañía (ventas, marketing, finanzas, etcétera), y diferentes espacios de valor añadido como la sala ‘snacks time’-destinado al trabajo individual y confidencial con un teléfono que permite las ‘conference call’-, sala flexible –área de descanso donde tomas bebidas y café mientras se desarrolla una reunión informal-, y una sala de creatividad –espacio para el trabajo en equipo-, entre otras. También cuenta con otros espacios como cocina, las taquillas personales –donde cada empleado puede guardar su material-, almacenes, etcétera.

Ahorro y productividad

Susana Gómez, directora de recursos humanos de Kellog’s, asegura que con KWork "hemos reducido la complejidad en la gestión de infraestructuras y posicionarnos como un ejemplo de sostenibilidad". Las oficinas cuentan con materiales reciclados y reciclables y sólo existen dos impresoras. "Esto ha hecho que la gente imprima sólo cuando sea realmente necesario. Hemos reducido en un 70% el consumo de papel", explica Gómez, quien señala otros ahorros como el 65% en el coste del edificio y un 30% en el precio de alquiler.

También destaca una disminución del 63% en la factura de la electricidad, gracias a la política de luces apagadas, la existencia de fotocélulas en las ventanas que favorecen la luminosidad y, por supuesto, la reducción de un 30% en la superficie de la oficina respecto a las antiguas instalaciones.

Para fomentar la flexibilidad de horarios, la compañía ha facilitado a toda su plantilla (145 empleados) un paquete de tecnología que incluye Blackberry, ADSL y teléfono en casa, y 3G. "Cada profesional puede escoger aquello que más se ajuste a sus necesidades, no es obligatorio. Si optan por un horario flexible tienen que coordinarse con su manager y el resto del equipo y, para evitar problemas, pedimos disponibilidad total de 10:00 a 17:00 para reuniones", señala. Por otra parte, explica que los espacios comunes y la supresión de los despachos han favorecido la comunicación interna, "se han reducido de manera significativa el tráfico de correos electrónicos".

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