Una camarera de un conocido restaurante de Girona ha denunciado ante la inspección de trabajo la presión a la que estuvo sometida por parte del propietario del establecimiento, quien le indicó que abortara si quería que le renovaran el contrato.

Una camarera de un conocido restaurante del centro de Girona ha denunciado ante la inspección de trabajo la presión a la que estuvo sometida por parte del propietario del establecimiento, quien le indicó que abortara si quería que le renovaran el contrato de trabajo.

La denuncia se presentó a finales de año, según ha anunciado hoy la secretaria de política social del sindicato UGT de Girona, Dolors Bassa. La camarera, que quiere mantenerse en el anonimato, ha decidido seguir con el embarazo y ha perdido el trabajo.

Según la UGT, este es el sexto caso que se ha dado en Girona, pero el único que se ha denunciado formalmente. Bassa ha pedido que en la Inspección de Trabajo se cree una unidad específica para investigar este tipo de casos.

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