Un informe indica que la tasa de escolarización ha descendido en España hasta el 45,1% en 2006. Cataluña es una de las Comunidades Autónomas con un porcentaje menor. La inmigración y la baja demanda de titulados universitarios influye en este fenómeno.

La tasa de escolarización entre los jóvenes ha caído dos puntos desde 1995.

El aumento de empleos no cualificados, la llegada masiva de inmigrantes sin formación y la baja oferta para titulados universitarios hacen que los jóvenes se inclinen por trabajar en vez de estudiar.

El porcentaje de jóvenes de 16 a 25 años residentes en España que realizan estudios reglados ha disminuido en los últimos diez años. Si en 1995 la tasa de escolarización en esta franja de edad se situaba en el 46,8%, en el 2006 bajó hasta el 45,1%, según se desprende del Informe sobre el consumo y la economía familiar,elaborado por Caixa Catalunya. El estudio destaca que el desarrollo de un país va ligado a la tasa de escolarización. En el caso de España, "es evidente que el nivel de vida de los ciudadanos ha aumentado", dice, pero no ha ido acompañado de una mejor educación de sus jóvenes.

El crecimiento de la demanda de trabajadores en empleos no cualificados y la llegada masiva de inmigrantes son, según el informe, algunas de las causas que explicarían este descenso de la educación reglada. En el caso de los jóvenes nacidos en España, la tasa de escolarización ha aumentado dos puntos respecto a 1995, pasando de 46,9% a 48,9% en el 2006.

Sin embargo, la formación de los inmigrantes ha caído de forma espectacular. Hace poco más de diez años el porcentaje de ciudadanos extranjeros de 16 a 25 años que continuaba estudiando era prácticamente igual que el de los autóctonos, situándose en el 42,4%. El año pasado esta cifra cayó hasta el 23,4%.

"La llegada de jóvenes inmigrantes ha bajado el nivel de escolarización en España, porque la mayoría viene a trabajar, no a estudiar", explica Josep Oliver, catedrático de Economía Aplicada de la Universitat Autònoma de Barcelona y coordinador del estudio. En este sentido, Oliver destaca que sería necesario "incentivar políticas de formación para este colectivo, cuya aportación para la economía española y el conjunto de la sociedad es en extremo importante".

El aumento de la ocupación no cualificada es el otro factor que incidiría en la menor escolarización juvenil. El estudio apunta que el descenso del paro estimula el deseo por continuar estudiando "si se crean puestos de trabajo que demanden más capacitación", pero también puede desincentivarlo si predomina un futuro incierto y un coste excesivo de las familias para que sus hijos se sigan formando. Los datos del informe indican que las comunidades autónomas con bajos niveles de escolarización son aquéllas que mayor crecimiento del empleo han mostrado, como es el caso de Catalunya, Andalucía, Comunidad Valenciana o Baleares. En cambio, en las comunidades del norte el empleo es menor, pero la escolarización ha subido.

Oliver señala que "el mercado español ha crecido en trabajos que no precisan un nivel formativo alto", como es la construcción o servicios, y este hecho "es peligroso, ya que en un mundo globalizado, donde la competencia entre países es mayor, la única forma de adaptarse y no quedarse atrás es potenciar el capital humano". Estudios recientes constatan que los trabajadores españoles están sobrecualificados (véase La Vanguardia del 9/ I/ 2007) aun cuando la formación entre los jóvenes ha disminuido. De esta manera, cada vez hay menos personas preparadas, pero las posibilidades de encontrar un trabajo adecuado a la educación recibida no aumentan.

En opinión de Josep Oliver, "la escolarización debe crecer y alcanzar los niveles de los países más avanzados de la Unión Europea". En Alemania, por ejemplo, la tasa de escolarización entre las personas de 16 a 18 años en el 2004 era del 91,7% y en Suecia del 96,9%, mientras que en España se situaba en el 80,7%, sólo por delante del Reino Unido (79,3%), Grecia (79,8%) y Portugal (79,8%)

"No partimos de una mala base - añade el catedrático-, pero aún nos queda mucho camino que recorrer si queremos ser competitivos mundial".


Catalunya, a la cola en escolarización

La tasa de escolarización postobligatoria en Catalunya se sitúa por debajo de la media española. En la franja de edad de los 16 a los 18 años, el porcentaje de jóvenes escolarizados en Catalunya es del 71,7%, mientras que la media española es del 76%. Sólo Andalucía está por debajo de Catalunya, con un 71,4% de estudiantes. Asturias (86,6%) Cantabria (89,5%), Navarra (88,5%) y País Vasco (91,8%) son las comunidades mejor posicionadas.

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