Una investigación llevada a cabo en Estados Unidos hace incapié en el peligroso que supone la exposición al humo del tabaco en los lugares de trabajo. El estudio señala que los fumadores pasivos tienen un 24% mayor de riesgo de padecer cáncer de pulmón.

No es el primer estudio que relaciona tabaquismo pasivo y cáncer de pulmón pero, según sus autores, supone la mayor evidencia sobre el peligro de la exposición al humo en lugares de trabajo. Una nueva investigación, publicada en 'American Journal of Public Health ', señala que los fumadores involuntarios en sus empleos tienen un riesgo medio un 24% mayor de padecer este tipo de tumor.

En 2006 un informe de la Oficina del Cirujano General, principal autoridad sanitaria de EEUU, señalaba que el humo ambiental del tabaco siempre supone un riesgo para la salud. A pesar de ello, son muchos los países y las ciudades que no han implantado una normativa dirigida a 'limpiar ' el aire de los lugares públicos.

En esta misma línea se ha expresado la Unión Europea (UE). Hace escasos días el Comisario de Salud de la UE, Markos Kyprianou, pedía a todos los países miembros que se declarasen libres de humos. El último en hacerlo ha sido Francia, que el uno de febrero de 2007 puso en marcha una férrea normativa antitabaco.

El nuevo trabajo, que cuenta con la participación de la Agencia Internacional de Investigación Oncológica (IARC, sus siglas en inglés), reúne la evidencia aportada por 22 investigaciones sobre tabaquismo pasivo en los lugares de trabajo y cáncer de pulmón (un total de 4.305 casos de este tumor).

Según el equipo de expertos, dirigido por Leslie Stayner, de la Universidad de Illinois en Chicago (EEUU), las personas que inhalaron una mayor cantidad de humo y por más tiempo presentaron las mayores probabilidades de sufrir cáncer de pulmón.

Más humo, más riesgo

El riesgo medio de desarrollar este tipo de tumor, por parte de los trabajadores que fumaron de manera involuntaria, fue un 24% mayor. Y, en el caso de los expuestos a las concentraciones de humo más altas el porcentaje aumentó hasta el 100%. Es decir, la mayor presencia de humo se tradujo en el doble de posibilidades de padecer el trastorno.

"Incluso si el riesgo de cáncer de pulmón sólo se elevara hasta el 20% esto constituiría un problema de salud pública significativo debido a la larga cifra de trabajadores potencialmente expuestos", señalan los autores.

Además de la intensidad del humo, el trabajo explica que el tiempo que duró la exposición a estos agentes contaminantes del tabaco también se relaciona con el riesgo de sufrir el tumor.

"Los resultados de este meta-análisis, junto con los de estudios de exposición al humo de tabaco ambiental por parte de esposas no fumadoras, aportan una evidencia convincente sobre que el tabaquismo pasivo en los lugares de trabajo supone un riesgo significativo para el cáncer de pulmón", concluyen los expertos. En un comunicado de la IARC, Paolo Boffetta, epidemiólogo de dicha agencia, ha comentado que "el humo ambiental del tabaco es un peligro en los trabajos y la exposición de los empleados puede y deber ser eliminada".

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