España recibe una media de 500.000 inmigrantes cada año. Los expertos señalan que esta intensidad viene dada por el desarrollo económico español de los últimos años. En todas la comunidades, más del 50% de los nuevos ciudadanos son inmigrantes.

Solo EEUU ha recibido un flujo mayor de inmigrantes que España en los últimos seis años, según los resultados de un estudio sobre demografía de los extranjeros elaborado por la Fundación BBVA. Entre el 2001 y el 2006, la entrada de extranjeros en España alcanzó una media anual de 500.000 personas, lo que ha situado la cifra de población foránea en 4,1 millones frente al millón escaso de hace seis años. Dentro de este enorme flujo, casi ocho de cada 10 inmigrantes son de nacionalidad extranjeros. Los restantes tienen o han adquirido la nacionalidad española.

Según explicó ayer el autor del estudio, Antonio Izquierdo, que es un experto en inmigración de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la intensidad del fenómeno migratorio del último sexenio supera con creces "la etapa más álgida de la historia de España como país de emigración", que tuvo lugar en el siglo pasado con la salida masiva de españoles a Latinoamérica y Europa. Solo en el último trienio, la entrada de extranjeros en España rebasó las 600.000 personas al año, mientras que la cifra anual de foráneos que abandonan España apenas llega a los 50.000.

TENDENCIA MARCADA

Estos datos, además de situar a España como el segundo país del mundo (solo por detrás de EEUU) que más personas de fuera recibió entre el 2000 y el 2006, elevan la cifra total de inmigrantes hasta los 4,8 millones (10,8% de la población) si se incluyen las 700.000 personas que han obtenido la nacionalidad española tras llegar al país. Pero lo más importante, como advirtió Izquierdo, es la tendencia que muestra su ritmo de crecimiento. "La cifra se duplicó entre el 2000 y el 2002 y se volverá a duplicar en los cinco años siguientes", señaló. En términos relativos, el peso de la inmigración extranjera sobre el total de la población se ha triplicado en los últimos seis años.

Izquierdo explicó que la inmigración ha sido el factor decisivo para que todas las comunidades autónomas registraran un crecimiento de población en el bienio 2004-2005. En todas, más del 50% de ese incremento se debe a la llegada de inmigrantes. Otro dato destacado por el estudio es que el 74% de las personas que emigran a España son de otras nacionalidades. Tan solo hay cuatro comunidades autónomas (Cantabria, Canarias, Galicia y Extremadura) donde la mitad de los inmigrantes son españoles, mientras que hay seis autonomías (Aragón, Asturias, Cantabria, Castilla y León, Extremadura y Galicia) que habrían perdido población en ese bienio si no hubiera sido por la aportación migratoria.

RETORNOS

En cuanto a las previsiones, Izquierdo aseguró que la intensidad de la llegada de inmigrantes no podrá continuar al mismo ritmo que hasta ahora "si la economía española no sigue creciendo como lo ha hecho en los últimos años". Para el autor del estudio, la prueba de fuego llegará cuando la economía entre en crisis y los extranjeros que han llegado a España "comiencen a retornar a sus países".

Xª Sesión Plenaria: Personas inmigradas y mundo laboral. Los retos y el aprendizaje http://www.factorhuma.org/ficha.php?id_ficha=5752

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