Una trabajadora embarazada merece una atención especial por parte de los responsables de RH y de Prevención. Cuando la empleada comunica su embarazo, la empresa debe tener previstas una serie de medidas para garantizar su bienestar físico y emocional.

Dado que el embarazo no es una enfermedad, puede ser que te preguntes por qué hay que facilitarle condiciones especiales a una trabajadora. Pero con la nueva legislación británica y la de muchos otros países, se está obligando a las organizaciones a escuchar a su plantilla femenina y a gestionar el embarazo eficientemente en el lugar de trabajo.

Algunos estudios muestran que el parto prematuro es más frecuente entre las mujeres que trabajan durante el embarazo. Los partos prematuros son la principal causa de mortalidad infantil en Reino Unido, superando a otras como la muerte súbita, las enfermedades infantiles y las anomalías congénitas.

Lo principal a recordar es que cada caso de embarazo es diferente, por lo que lo que aunque tú, alguna compañera, una amiga o tu pareja hayáis pasado por un embarazo, puede ser muy diferente al que tenga cualquiera de tus trabajadoras. De todos modos, seguir los siguientes pasos puede marcar una gran diferencia para el bienestar físico y emocional de las trabajadoras.

1. Mantenerse atento a los cambios físicos

El cuerpo de una mujer cambia a lo largo del embarazo, así que tener un conocimiento básico acerca de esos cambios puede ayudarte a entender sus implicaciones físicas. Por ejemplo, no es conveniente para las empleadas embarazadas trabajar más horas de las habituales, ni trabajar con maquinaria pesada.

También es importante reducir los niveles de estrés ahí donde sea posible. Si una trabajadora necesita reducir el ritmo, hay que permitírselo. Cambios simples en el entorno de trabajo pueden suponer una gran diferencia para proporcionar un lugar cómodo para las empleadas embarazadas. Por ejemplo, hacer fácil el acceso a los baños, tener bebidas y aperitivos fácilmente disponibles y procurar que haya lugares tranquilos para poder estar durante los descansos.

2. Tener en cuenta las complicaciones

Desafortunadamente, no todos los embarazos están libres de complicaciones. Si, por ejemplo, la trabajadora tiene un bebé prematuro, podría pedir una excedencia, sobretodo si el fin de su baja maternal coincide con la salida del hospital del bebé. Vale la pena comprobar las condiciones del convenio de la trabajadora para ver exactamente qué medidas especiales de ayuda pueden tomarse al respecto.

Este mismo mes, la organización benéfica británica Tommy’s dirige una campaña titulada Stop Premature Births (“Pongamos fin a los partos prematuros”) con el fin de concienciar y recaudar fondos destinados a la investigación sobre este tema.

3. Cumplir con la evaluación de riesgos

Una evaluación de riesgos puede sonar como algo amenazador, pero es una manera sencilla para la empleada y el director, de trabajar juntos en la identificación de los peligros potenciales y la preparación de las acciones adecuadas para afrontarlos.

Una evaluación de riesgos puede reflejar cualquier tipo de aspecto, desde el trabajo en solitario o nocturno hasta el trabajo con cualquier sustancia química, los tiempos más o menos prolongados sentados o de pie o el transporte de artículos pesados.

Esta evaluación debería ser revisada regularmente porque, a medida que el embarazo avanza, las cosas pueden cambiar para la trabajadora.

4. Trabajar juntos como un equipo

Puede parecer obvio pero, si tú y la empleada trabajáis juntos desde el momento en que ella te comunica que está embarazada hasta que empieza la baja maternal, es probable que ese tiempo resulte mucho más productivo.

Cuando la trabajadora te comunica por primera vez que está embarazada, puede que te preocupen los efectos que pueda tener sobre la carga de trabajo para el resto del equipo, pero recuerda que tendrás mucho tiempo durante todo el embarazo para resolver cómo vas a cubrir la baja o redistribuirás el trabajo.

5. Conocer las bases legales

En la legislación británica, las trabajadoras están obligadas a informar acerca de su embarazo antes del final de la decimoquinta semana del mismo. Tan pronto como estés informado del embarazo, la trabajadora tiene derecho a ausentarse justificadamente por revisiones médicas o para asistir a clases de preparto si así lo recomienda su ginecólogo o comadrona.

6. Prepararse para el futuro

Es discriminatorio que el embarazo de una trabajadora afecte a cualquier decisión sobre su carrera, desde la formación continuada hasta un posible ascenso.

Recuerda que las mujeres embarazadas siguen siendo parte del equipo. Construir una buena relación durante este periodo tan significativo de la vida de tu trabajadora tendrá un impacto positivo en la cultura de tu organización. En última instancia, cuidar de tu personal en este etapa significa tener una mayor tasa de retención del talento y ahorrar en costes de selección y formación.

Puntos clave

  • Garantiza un ambiente de trabajo saludable y libre de humo.
  • Proporciona un lugar de descanso apropiado para las pausas.
  • Tu trabajadora tiene derecho a ausentarse justificadamente para acudir a visitas médicas, así que asegúrate de que se tiene previsto.
  • Desarrolla una evaluación personalizada de riesgos para identificar peligros potenciales.
  • Organiza “días de toma de contacto” opcionales para que la trabajadora se pueda mantener informada de la evolución de la empresa durante su baja maternal.

Acceso a la noticia: http://www.peoplemanagement.co.uk/pm/articles/howtomanagepregnancyintheworkplace.htm?name=how+to&type=section

Acceso a la página web de Tommy’s: http://www.tommys.org

* “How to manage pregnancy in the workplace”. People Management Online, 15/03/2007. (Artículo consultado on line: 29/03/2007)

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