Miquel Roca i Junyent: "Una de nuestras más urgentes necesidades es mejorar el nivel educativo de nuestros jóvenes, y la respuesta oficial es facilitar salidas profesionales para los jóvenes sin título en vez de mejorar su formación. Es una barbaridad."

Ahora se propone que a partir de los 16 años ya se pueda ser funcionario público. ¡Lo que faltaba! En un momento en que lo que precisamos es una importante inversión en el campo de la formación; cuando una de nuestras más urgentes necesidades es mejorar el nivel educativo de nuestros jóvenes, la respuesta oficial es facilitar salidas profesionales para los jóvenes sin título en vez de abrir vías para mejorar su formación educativa y tecnológica. Esto es, simplemente, una barbaridad.

No hay en ello ni un solo ápice de crítica ni al sentido ni a la calidad de la función pública. Es más, se debe apostar decididamente por estimular e incentivar la calidad de los funcionarios públicos, por cuanto finalmente de ellos depende la propia calidad de muchos servicios directamente vinculados a la vida diaria de los ciudadanos. Pero facilitar y abrir las puertas de la función pública a jóvenes sin titulación está en la dirección contraria de lo que, en todo nuestro entorno europeo y occidental, se está proponiendo. Se requiere una juventud estimulada, formada, con ambición, con voluntad de prosperar, de promocionarse, de adquirir nuevos conocimientos y de acceder al mundo del trabajo con la mejor preparación posible. Ellos, con su iniciativa, son los mejores garantes del progreso futuro de nuestra sociedad. Y ahora y aquí, les decimos que no se preocupen, que con una formación mínima ya tienen garantizado el acceso a la función pública. ¡Y de por vida!

¡No puede ser verdad! ¡Debe de tratarse de un error! Pero conviene explicarlo. Muchos padres, preocupados por la formación de sus hijos y a los que insisten en la necesidad de prepararse adecuadamente, se habrán sentido desmoralizados. Somos el farolillo rojo europeo en el fracaso escolar. Tenemos un grado de absentismo muy importante; cuesta motivar a muchos jóvenes para que comprendan la necesidad de su propia formación y del valor de la autoexigencia o del esfuerzo. Que comprendan que el mérito va a valorarse, y que esto afecta a su futuro. Y en esta situación, el mensaje es decirles que no se preocupen, que a partir de los 16 años ya pueden ser funcionarios públicos.

En defensa de estos últimos, y de lo que representan para el mejor funcionamiento de nuestra sociedad, se debería aclarar esta situación. No hay que dejar prosperar la idea de que puede llegar a ser realidad tal desatino. Preocuparse de la juventud es más complejo que simplemente ocuparse de aminorar su fracaso. Lo que procede es facilitar su éxito. Éste es el tipo de error que más daño puede hacer al carácter emprendedor de una sociedad. Es incentivar la desmotivación profesional en vez de estimular la iniciativa.

¡Fatal!

Ciberencuesta: ¿Qué te parece que, con la nueva normativa, se abran las oposiciones a funcionariado para jóvenes de 16 años? http://www.factorhuma.org/participa/ciberenquesta.php

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