Para evitar la congestión de las carreteras británicas, las empresas pueden optar por el trabajo desde casa, pero deben evitar que la productividad se vea afectada. Otras iniciativas como la de compartir coche también fomentan la RSC, según un estudio.

Rod Eddington es conocido sobretodo por su trabajo en el sector de las líneas aéreas pero este mismo mes, el antiguo presidente de British Airways, ha aparecido en los titulares por sus ideas sobre cómo reducir la congestión de vehículos en las carreteras.

Su estudio, que fue encargado por el Ministerio de Hacienda y el Departamento de Transporte del Reino Unido, recomendó una serie de soluciones que incluían la modificación del precio de las carreteras para que los conductores paguen más durante las horas de más tráfico. En cuestión de días, el canciller Gordon Brown anunció una subida de los carburantes de 1,25 peniques por litro.

El coste de la congestion

No cabe duda de que conducir va a ser cada vez más caro y que las empresas y los trabajadores que viajan hasta la oficina cada día en coche lo van a tener que pagar.

Tras el informe de Eddington, Steve Collie, el presidente nacional del transporte de la Federación de Pequeñas Empresas, advirtió que la mayoría de los trabajadores que utilizan el coche para ir a trabajar no puede cambiar sus esquemas de desplazamiento a pesar del aumento del precio de los peajes. “La batalla contra la congestión viaria es bienvenida, pero cobrar más a los conductores afectará mucho a las empresas”, afirmó.

En contraposición a este panorama, un lobby llamado Work Wise (“Trabajo Sabio”), que empezó a funcionar en mayo, ha sido elocuente al animar a las empresas a adoptar un modelo de trabajo flexible como manera de combatir los efectos de la saturación de las carreteras.

Trabajar de forma flexible

Su presidente, Phil Flaxton, defiende que más organizaciones deberían plantearse ofrecer a sus empleados la opción del trabajo a distancia con horarios flexibles. Esto no sólo reduciría la congestión sino que también ayudaría a conservar a la plantilla y así mejorar su conciliación entre vida laboral y vida personal. “La gente está harta de quedarse tirada en atascos en la M25 o hacer todo el trayecto en tren de pie. Cada vez más, los trabajadores pedirán la opción de trabajar de una forma más flexible”, afirma.

Según Flaxton, unos 3,6 millones de los 28 millones de trabajadores que hay en el Reino Unido trabajan de forma flexible. Él defiende que este porcentaje podría aumentar en un 50% en cinco años.

La campaña cuenta con el apoyo del Trade Union Congreso (TUC), el mayor sindicato del Reino Unido, la Confederation of British Industry (CBI), la mayor patronal, British Telecom (BT) y el lobby tecnológico IT Forum Foundation. Esto es debido, según Flaxton, a que las nuevas tecnologías como por ejemplo la banda ancha, Internet y las videoconferencias están bien establecidas y ofrecen la posibilidad de que la gente trabaje desde casa y que lo haga tan bien como lo haría desde la oficina.

Pero las empresas que aprovechan las ventajas del trabajo flexible deben tener cuidado, advierte Phillip Lynch del consultorio de trabajo flexible Worforce Logistics.

Las organizaciones deben tratar el asunto rigurosamente, sino quieren arriesgarse a perder clientes. Una empresa que estableció un sistema de trabajo flexible, se enteró al día siguiente de que nadie estaba prestando servicio a importantes clientes porque éstos empezaron a mandar un montón de quejas por e-mail.

Teniendo en cuenta las demandas de los trabajadores y priorizando entre ellas la de la mejora del horario laboral, las empresas pueden seguir ofreciendo trabajo flexible y cubrir igualmente todas las horas necesarias, comenta Lynch.

Pero las empresas que permiten a sus empleados trabajar desde casa tendrán que plantearse cómo medir la productividad. Mientras ésta se ha medido tradicionalmente por el hecho de estar en la oficina un número determinado de horas a la semana, a los que trabajan desde casa se les juzga por los resultados.

Iniciativas para compartir el coche

Las organizaciones que sopesan los pros y los contras del trabajo flexible podrían unirse al creciente número de empresas que ya llevan a cabo planes para compartir el coche para ir al trabajo.

Simon Paul, un responsable de asuntos medioambientales de BT, cuenta cómo la empresa inició un proyecto de este tipo hace un año y ha conseguido más de 1.000 participantes.

BT utiliza un software en red que permite a los usuarios introducir su código postal y relacionarlos con los conductores que realizan un recorrido parecido hasta el lugar de trabajo. Los usuarios tienen la opción de emparejarse únicamente con conductores de su empresa, o bien ponerse en contacto con trabajadores de otras empresas que también utilizan el mismo sistema.

Paul afirma que el proyecto de compartir coche forma parte de un programa más amplio de responsabilidad social corporativa en la empresa. “El proyecto tiene muchos beneficios: proporciona tanto ahorros importantes para los trabajadores como también una reducción de las emisiones contaminantes.”

Acceso a la noticia: http://www.personneltoday.com/Articles/2006/12/12/38525/flexible+working+what+does+the+eddington+transport+study+mean+for.html

Acceso a Work Wise (“Trabajo Sabio”): http://www.workwiseuk.org

Acceso a The Eddington Transport Study (“El estudio sobre el Transporte de Eddington”): http://www.hm-treasury.gov.uk/media/39A/41/eddington_execsum11206.pdf

* Bentley, Ross. “Flexible working: What does the Eddington transport study mean for HR?” Personneltoday.com, 12/12/2006. (Artículo consultado on line 19/12/2006)

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