Los salarios cada vez pesan menos en la economía. Si en 2000, el 50% del PIB se destinaba al pago de salarios, en 2005 se destinaba el 47,6%. La causa principal no es la entrada de mano de obra inmigrante sino el modelo económico, según un informe.

Desde el año 2000, los beneficios empresariales se llevan en España un parte más grande del pastel en el reparto de la riqueza en detrimento de los salarios . Mientras algunos estudios culpan a los inmigrantes de la caída del peso de los salarios, un informe de Esade asegura que el responsable es "el modelo de crecimiento económico español". Es más: considera que la inmigración es un efecto de ese modelo.

La autora del informe, la profesora de Esade Ana Laborda, asegura que "ha habido un aumento de la demanda de mano de obra, que es lo que ha provocado el efecto llamada de los inmigrantes". El problema es que ese aumento del empleo ha sido en sectores de baja productividad - como la construcción, la agricultura o los servicios -, con sueldos inferiores a la media y en empleos de baja cualificación.

El estudio añade que ese nuevo empleo no ha sido ocupado por la mano de obra autóctona, lo que ha provocado la necesaria contratación de mano de obra inmigrante. Esa es la verdadera causa del efecto llamada de inmigrantes y "no los procesos de regularización". Si en el año 2000 el 50% de la renta nacional (riqueza generada) se destinaba al pago de los salarios, en el 2005 ese porcentaje era del 47,6%, un 2,4% menos.

Ana Laborda añade que el hecho de que sean inmigrantes los que hayan ocupado mayoritariamente los puestos de trabajo precarios no es porque tengan poca cualificación. El informe destaca que sólo los magrebíes y los subsaharianos tienen baja cualificación, "pero no los procedentes de países latinoamericanos, que suelen tener una cualificación superior al tipo de empleo que aceptan".

En cualquier caso, lo que parece seguro es que los inmigrantes acaban abocados hacia empleos con salarios más bajos que los de los autóctonos. Laborda identifica dos razones. Por una parte, los recién llegados suelen aceptar contratos temporales y además la proporción de mujeres ocupadas es mayor que en el conjunto del mercado laboral. En los dos casos - temporales y mujeres- son personas con sueldos más bajos que la media.

Ana Laborda considera que todo este proceso de cambio de modelo económico es anterior a la llegada masiva de inmigrantes. La profesora de Esade considera que el cambio se inicia a mediados de los años 80 cuando la crisis industrial dispara el paro, lo que aumenta el empleo precario y poco cualificado que además suele ser con sueldos bajos.

Laborda identifica también otro antecedente en la globalización económica. La profesora señala que la globalización lleva a que "los trabajadores compitan con empleados de países de bajo coste". Esa situación provoca rebaja de salarios en el mejor de los casos o pérdida de empleo a causa de las deslocalizaciones industriales.

Laborda es optimista con la evolución del mercado laboral en un futuro próximo pese a la amenaza de descenso de la actividad y del empleo en el sector de la construcción. La profesora de Esade cree que la mano de obra inmigrante que se emplea en ese sector se puede desplazar hacia otros ámbitos como los servicios a las personas, que aumentarán en los próximos años.

Suscríbete gratuitamente a nuestros boletines

Recibe noticias e ideas en Recursos Humanos.
Suscripción

Utilizamos cookies para ofrecer a nuestras visitas una mejor experiencia de navegación por nuestra web.
Si continúas navegando, consideramos que aceptas su utilización.