Afectividad y ternura: éstos son los rasgos distintivos del nuevo modelo de paternidad que se vislumbra, como reacción al del padre autoritario y ausente. Los jóvenes rechazan el papel de progenitor distante en la relación con sus hijos, según un estudio.

¿Alguien se volvería, sorprendido, al cruzarse con un hombre joven empujando el cochecito de un bebé? Es una imagen cotidiana, pero no por ello menos sintomática. Y tan significativa como el que los padres asistan ya habitualmente al nacimiento de sus hijos, un comportamiento "absolutamente novedoso", según el estudio la Fundación BBVA Los hombres jóvenes y la paternidad. Sin olvidar que en tan sólo un mes de vigencia se solicitaran cerca de 8.000 de los nuevos permisos de paternidad.

"El germen está ahí", sintetizó la socióloga Inés Alberdi, coautora, junto con Pilar Escario, del estudio presentado ayer. Germen de una nueva generación de padres que ponen en cuestión el estereotipo de masculinidad y que lideran el rechazo al "anticuado" progenitor autoritario, distante y ausente para abrazar una paternidad cercana y presente en la vida de los hijos. Afectividad y ternura son sus rasgos distintivos, de modo que se implican en el papel que tradicionalmente se atribuía sólo a la madre.

Alberdi y Escario - catedrática de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid y psicóloga y presidenta del Instituto de Investigación Social Advira, respectivamente- no se cansaron de repetir ayer que no se trata aún de un fenómeno mayoritario - "todo lo contrario", matiza el estudio-. Sí hablaron sin tapujos de "punto de partida". E irreversible, a su juicio. Aunque de forma incipiente, precisa el informe, se están sentando las bases de una transformación profunda de las relaciones de sexos en el interior de los hogares.

Algunos de los testimonios recogidos en Los hombres jóvenes y la paternidad hacen patente esta evolución, así como el rechazo al modelo previo. "Cuando llego de trabajar me los llevo al parque. Y entre semana mi padre llegaba de trabajar y se iba a la partida", dice uno de los participantes en el estudio. "A mi padre le veía los fines de semana, porque por aquel entonces trabajaban 80 horas a la semana", explica otro.

Conscientes de los cambios en que se encuentran inmersos, los padres jóvenes de ahora se sienten pioneros. Lo que no excluye una cierta sensación de desconcierto. Son “generaciones de transición en las que todavía se da un conflicto de identidades”, explica el informe de la Fundación BBVA. “Me siento padre, pero me da vergüenza expresar el sentimiento”, admite uno de los testimonios.

El estudio, insistieron sus responsables, no pretende ser representativo de los jóvenes españoles. Su pretensión es poner el foco sobre tendencias en evolución y novedades que se vislumbran entre unas minorías que, en estas cuestiones, actúan como vanguardia de la sociedad.

Eso explica que se trate de un trabajo exclusivamente cualitativo y realizado a partir de las reuniones de once grupos de discusión. Formados, cada uno, por ocho personas de clase media, los encuentros se realizaron en Madrid, Barcelona, Bilbao y Sevilla. La mayoría de participantes tenían entre 25 y 35 años, aunque en algunos grupos la edad máxima ascendía a 45. Casados o viviendo en pareja, casi todos tienen hijos pequeños, precisaron las autoras del informe.

Inés Alberdi y Pilar Escario advirtieron, sin embargo, que aún está por ver cómo se llevará a la práctica este progresivo cambio de mentalidad. Es decir, cómo se salvará la inevitable distancia entre los deseos y la realidad.

Conscientes de los cambios en que se encuentran inmersos, los padres jóvenes de ahora se sienten pioneros. Lo que no excluye una cierta sensación de desconcierto. Son "generaciones de transición en las que todavía se da un conflicto de identidades", explica el informe de la Fundación BBVA. "Me siento padre, pero me da vergüenza expresar el sentimiento", admite uno de los testimonios.

El estudio, insistieron sus responsables, no pretende ser representativo de los jóvenes españoles. Su pretensión es poner el foco sobre tendencias en evolución.


Los nuevos tipos de paternidad

Están emergiendo, según Los hombres jóvenes y la paternidad, tres tipos de padres, en sustitución del tradicional padre ausente o padre por delegación.

PADRE INTENSO O MATERNAL. Priman los aspectos emocionales y afectivos. Con la paternidad su vida da un giro, hasta el punto de que supone un desplazamiento de la madre a un lugar menos preponderante. "La relación con mi hijo es de absoluta entrega. Te planteas una relación de por vida, como no te la planteas con ninguna otra persona", afirma un participante en el estudio.

PADRE RESPONSABLE. Se esfuerzan y viven la relación con el hijo con el mismo sentido de la responsabilidad y de obligación que las madres respecto a su cuidado. En este caso, a diferencia del anterior, la interrelación con el hijo no es exclusiva ni excluyente de la madre.

PADRE COMPLEMENTARIO. Se caracterizan por apoyar desde el exterior lo que les piden sus mujeres. Se interesan, colaboran y aceptan las exigencias de su mujer porque creen que así es la realidad actual. Lo hacen más por adaptación que por convicción.

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