¿Se pude tener amigos en el trabajo? Una fuente demasiado común de conflictos laborales tiene su raíz en la confusión que muchas veces se da entre amigos y simples compañeros de trabajo. Son muchas horas de roce y los amigos no están siempre disponibles.

Una excusa perfecta para estos días: he quedado con los amigos del trabajo para cenar y despedirnos antes de las vacaciones. Pero demos un paso atrás: ¿es posible tener amigos en el trabajo? Dicho así, quizá suene demasiado duro. A ver así: ¿es el entorno laboral un ecosistema social compatible con el concepto de amistad, de relación duradera y a resguardo de contingencias? Una fuente demasiado común de conflictos laborales tiene su raíz en la confusión que muchas veces se da entre amigos y simples compañeros de trabajo. Y es lógico porque, ¿cómo no tener una relación especial con alguien que con demasiada frecuencia comparte más tiempo contigo al día que tu propia pareja? Pero ¿hasta qué punto ese principio de amistad, cariño o simple buen rollo no puede convertirse en un problema cuando haya que tomar decisiones difíciles o simplemente trabajar codo con codo? ¿En qué momento hay que marcar una raya y decir hasta aquí podemos llegar, más allá nos aventuramos en un terreno pantanoso? Es un tema complejo.

En nuestra sociedad mediterránea un comportamiento excesivamente frío es socialmente penalizado, aunque esté comprobado que una cierta distancia facilita la convivencia e incluso el rendimiento. Pero son muchas horas de roce. Y los amigos no están siempre disponibles. Por eso la tentación de hacer migas con alguien del trabajo resulta irresistible, alguien con quien te puedes desahogar en un momento de necesidad, alguien a quien puedas pedir consejo, alguien que, en definitiva, te sirva de apoyo para hacer más llevadera una jornada laboral. Entonces ¿qué hacemos? Yo tengo mi propio lema: amigos, de entrada no. Es la advertencia que siempre lanzo, medio en broma y medio en serio. Me sirve para marcar distancias y para no dar pie a malentendidos. Ahora bien, qué duda cabe que trabajar con alguien te proporciona información suficiente como para hacerte una idea muy cabal de ella. Por eso, los mejores amigos pueden ser excompañeros de trabajo. Por eso es mejor ver en ellos un proyecto de amigo o de simple saludado. El tiempo dirá.

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