El crecimiento de algunas economías asiáticas como China y Corea del Sur ha sido relevante en los últimos años. Han aumentado el empleo y la productividad y reducido la pobreza. EE UU e Irlanda son las economías desarrolladas más productivas.

Las economías de Asia Oriental, con especial protagonismo de China y Corea del Sur, han entrado en un "círculo virtuoso" en la última década, que les ha llevado a "aumentar el empleo, incrementar la productividad y reducir la pobreza". Los indicadores mundiales del mercado laboral, que publica cada dos años la Organización Internacional del Trabajo (OIT), reflejan el crecimiento económico de Asia, que también queda claro en los registros alcanzados por India y Vietnam.

En 1980, la productividad de la economía china, que se basaba casi totalmente en el uso masivo de mano de obra, apenas equivalía al 5% de la productividad de EE UU. En 2005, ya alcanzaba el 15% del valor añadido por trabajador de la economía más productiva del mundo. Una brecha que se ha empezado a cerrar de forma acelerada: en la última década, la productividad de la economía china se duplicó, según los indicadores de la OIT.

El dinamismo de la economía china ha permitido reducir de 140 millones a 75 millones el número de trabajadores pobres -que pertenecen a hogares en los que sus miembros ingresan menos de un dólar al día- en esta zona de Asia. Y ese recorte supone más de la mitad de la disminución de trabajadores pobres en el mundo entre 1996 y 2006. Una cifra que ha pasado de 622 millones a 486 millones de personas, según las estadísticas de la OIT.

"La reducción de la pobreza pasa por el mercado de trabajo, y las ganancias de productividad facilitan que haya cada vez más empleos decentes", explica por teléfono José Manuel Salazar-Xirinachs, director del área de Empleo de la OIT.

Salazar-Xirinachs destacó también el buen comportamiento de las economías del sur de Asia, con India a la cabeza. La mayor democracia del mundo logró un notable avance en productividad, con un crecimiento medio anual del 3,7%, el quinto más alto tras China, Corea, Vietnam y Polonia. Asia del sur tiene la mayor concentración de trabajadores pobres del mundo, aunque logró rebajarla de 266 millones a 195 millones de personas en esta década. La única región en la que creció el número de trabajadores pobres (de 128 millones a 152 millones de personas) fue África subsahariana.

Entre las economías desarrolladas, hay que reseñar el estirón de Irlanda en el último cuarto de siglo, hasta tal punto que su productividad es ya la segunda más elevada del mundo (55.986 dólares por persona). EE UU se mantiene como la economía más productiva, con un valor añadido de 63.885 dólares por trabajador. Y sólo Polonia, Finlandia, Suecia, Reino Unido y los países bálticos le han ganado terreno.

Para el resto de países occidentales, y sobre todo para Europa, la brecha con Estados Unidos se ha ampliado. El crecimiento medio anual de la productividad de EE UU desde 1980 fue del 1,7%, frente al 1,4% de Alemania o el 1,5% de Francia. España, con un aumento del 1,2%, sigue a la cola de la UE, sólo por delante de Italia y Holanda.

Acceso al resumen de los Indicadores Clave del Mercado de Trabajo de la OIT (V edición): http://www.ilo.org/public/spanish/employment/strat/kilm/download/exsum.pdf

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