El último informe de la OCDE aplaude el aumento de graduados universitarios en España, pero destaca la falta de titulados en Formación Profesional: sólo un 36% de alumnos españoles elige esta opción, frente al 54% de la media de la UE.

En España faltan fontaneros, electricistas y mecánicos. Lo cual no significa que haya que dejar de titular universitarios, según el informe Panorama de la Educación 2007, presentado ayer por la OCDE. La Formación Profesional de grado medio sigue siendo una asignatura pendiente para el sistema educativo español: sólo un 36% de alumnos elige esta opción, doce puntos por debajo de la media de la OCDE y dieciocho de la UE. No ocurre lo mismo en Bachillerato, donde se gradúa un 44%, frente a sólo un 45% de media en la OCDE.

En general, España flaquea en graduados en educación postobligatoria: el porcentaje de españoles de entre 25 y 34 años años que posee al menos el título de Bachillerato o de FP de grado medio es del 64%, tres puntos más que en 2004 pero todavía por debajo del 77% de la OCDE y del 79% de la UE. "Hace falta una reflexión sobre los métodos pedagógicos en secundaria", explicó Eric Charbonier, uno de los responsables del informe, que argumentó que los métodos actuales con programas cargados son eficaces para una elite pero dejan por el camino a muchos alumnos que no pueden adaptarse. Charbonier, que destacó que el esfuerzo inversor de los gobiernos españoles en secundaria no ha sido tan intenso como en la universidad, puso como ejemplo el modelo de los países nórdicos, donde el sistema escolar se adapta a las necesidades de cada alumno, y eso contribuye a reducir el fracaso escolar.

Por su parte, el secretario general de Educación, Alejandro Tiana, coincidió en que la educación postobligatoria es la gran laguna del sistema educativo español: "Ése es uno de los aspectos que se deben mejorar y que, además, se deja sentir en una cuestión: la Formación Profesional. Tenemos un porcentaje de alumnos que cursa FP por debajo de la media y yo creo que socialmente es una necesidad que debemos ir mejorando".

Y las empresas españolas están de acuerdo. Según un informe del Círculo de Empresarios, presentado el pasado mes de marzo, la competitividad de España depende del impulso de la formación profesional. Para ello, habría que aumentar la transparencia, de forma que se conocieran las demandas reales del mercado laboral y el nivel de integración laboral de cada centro formativo: "El problema ahora es que hay demasiados alumnos en algunas ramas y muy pocos en otras. Lo ideal sería que los trabajadores potenciales conocieran a priori qué títulos son los más demandados por las empresas, para evitar el actual desajuste", explicó la directora del Departamento de Economía del Círculo de Empresarios, Belén Romana.

Nada de sobreeducación

El informe de la OCDE resalta, sin embargo, los efectos positivos que ha tenido el aumento de universitarios en el mercado laboral. "La expansión de la educación universitaria ha tenido un impacto positivo para las economías individuales y nacionales, y además, contrariamente a lo que se temía, no hay signos de que el título universitario se haya devaluado ni de que las expectativas de trabajo para los menos cualificados se hayan visto menguadas –incluso han mejorado–", señala el estudio. El fantasma de la sobreeducación, de la que se hablaba hace unos años, se ha esfumado: los universitarios siguen teniendo unas tasas de ocupación más elevadas y un salario mayor que el resto.

La OCDE destaca que en España el porcentaje de población con estudios superiores entre los 25 y 34 años es del 40%, cifra que se reduce al 14% cuando se trata de personas entre 55 y 64 años se limita al 14%. "Esto demuestra que España ha avanzado sustancialmente en este sentido", señala. Quizá el aumento del gasto público en educación universitaria tenga algo que ver: entre 1995 y 2004, esta partida creció un 62%, frente al 9% del conjunto de la OCDE. Sin embargo, con sólo un 4,7% del Producto Interior Bruto invertido en total en educación, España sigue por debajo de la media de la OCDE, que es de un 5,8%.

A pesar de estos datos negativos, el informe destaca que el sistema universitario de nuestro país es uno de los más igualitarios de toda la OCDE, lo que demuestra el hecho de que un 40% de los estudiantes procede de familias en las que el cabeza de familia posee un empleo no cualificado.

Claves del informe

  • El informe destaca que el sistema universitario español es uno de los más igualitarios de la OCDE
  • Entre 1995 y 2004, el gasto público de España en educación superior creció un 64%, frente al 9% de la OCDE
  • Según un experto de la OCDE, "hace falta una reflexión sobre los métodos pedagógicos en Secundaria"
  • Un 64% de españoles entre 25 y 34 años tiene un título de educación postobligatoria, frente al 79% de la UE

Acceso a página web de la OCDE con más información del estudio: http://www.oecd.org/document/30/0,3343,en_2649_201185_39251550_1_1_1_1,00.html

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