Conseguir que la jornada laboral no exceda de las seis de la tarde es el reto de empresas como Telefónica, MRW, DKV Seguros, Microsoft y Sanitas para trabajar menos horas y producir más. Para ello, utilizan diversas fórmulas.

Hoy lunes finaliza la jornada intensiva de verano para buena parte de los profesionales españoles. Sacyr Vallehermoso, Red Eléctrica de España (REE) y Altadis son algunas de las empresas del Ibex 35 que vuelven a su horario habitual y otras, como Unión Fenosa, lo prolongarán hasta el último día de este mes.

La mayoría de las empresas del Ibex consultadas por Expansión & Empleo no considera factible la jornada intensiva todo el año, salvo los viernes por la tarde que se siguen manteniendo de forma generalizada en los servicios centrales. Respecto a la posibilidad de establecer un horario continuado, Rafael Montes, director general de recursos humanos y organización de Acciona, señala que "hay que tratar de manera diferente situaciones empresariales que responden a realidades muy distintas. Hay que avanzar en la reducción de los tiempos, pero mejorando la productividad".

Para racionalizar los horarios sin reducir los resultados, algunas empresas como Telefónica, Sanitas, MRW, DKV Seguros y BTSA han tratado de adaptar el horario de sus trabajadores de manera que la jornada laboral no se prolongue. Así, Telefónica ha optado por la flexibilidad: el veinticinco por ciento de las diez mil personas que actualmente trabajan en Distrito C, la nueva sede de la multinacional ubicada en el madrileño barrio de Las Tablas, desarrollan el cuarenta por ciento de su jornada laboral fuera de su mesa de trabajo. El objetivo es que en 2010 estos puestos avanzados supongan el cuarenta por ciento de la plantilla.

En Sanitas hace tiempo que instauraron un horario de trabajo a partir de las ocho y media de la mañana y que finaliza a las seis de la tarde; los viernes, de 8:30 a 13:50. "Salvo excepciones, pocas personas están en su puesto de trabajo más allá de esta hora. Si lo hacen, se estudia el motivo", asegura Coral González, directora de recursos humanos de Sanitas, quien matiza que las setenta personas que atienden los centros de llamadas tienen turnos.

Horario versus flexibilidad

Más drástica es la medida que tiene implantada MRW, que desde hace once años contempla una jornada de ocho a cuatro para los quinientos empleados que trabajan en la sede central de la franquicia.

Ana Ugidos, consejera delegada y accionista de BTSA, Biotecnologías Aplicadas, también apuesta por una jornada continua, en su caso de nueve a seis, con una pausa de una hora para comer: "Este horario ayuda a organizarse y a aprovechar más el tiempo. Tienes unas horas de trabajo y el resto del tiempo es para tí".

Otra visión distinta a este panorama laboral es la que aporta Elena Dinesen, directora de recursos humanos de Microsoft, que apuesta de forma rotunda por la flexibilidad. "Somos personas con necesidades distintas y organizar tu propia jornada reduce el estrés mucho", afirma Dinesen.

Hace tres años y medio esta compañía implantó el horario flexible en la organización, del que gozan los 620 empleados que trabajan en España. A esta medida se sumó la jornada intensiva de los viernes: "Se amplió la jornada laboral de lunes a jueves para disfrutar a cambio de la tarde del viernes". Dinesen afirma que ninguna de estas iniciativas han hecho mella en la productividad, que miden los mandos con sus colaboradores una vez al mes.

A la medida del cliente

La uniformidad no existe en la organización de horarios y, en ocasiones, ante la diversidad de perfiles y puestos, las empresas se ven obligadas a diseñar distintas jornadas. Es el caso de Mahou: su personal administrativo trabaja de ocho a tres; el colectivo de servicios centrales y la red comercial tienen una jornada flexible respecto a la hora de entrada y de comida; y los operarios tienen un régimen de turnos rotatorios de ocho horas continuas.

José Antonio González, director de recursos humanos de Insa, asegura que "el cliente es quien manda en las empresas de servicios, por eso es obligatorio racionalizar y equilibrar modelos flexibles".

DVK Seguros: Al pie del cañón siempre que se necesite

Entre los meses de junio y septiembre, los 620 empleados de DKV Seguros gozan de jornada intensiva, algunos de ellos tienen este privilegio a lo largo de todo el año y otros de forma intermitente. "Nos gusta que las personas estén satisfechas con el trabajo y además es muy importante tratar de racionalizar los horarios en un momento en que es el empleado el que escoge la empresa en la que quiere trabajar.

La jornada laboral es uno de los factores que más se valora", afirma Jorge Díez-Ticio, director de recursos humanos de la firma de seguros, que implantó este régimen de horarios en el año 2000. Teniendo en cuenta las necesidades del cliente y la satisfacción del empleado, DKV ha tratado de adecuar el servicio.

Por ejemplo, las sucursales de quince provincias españolas sólo abren en horario intensivo de mañana; y en el resto, se ha establecido un sistema que permite que dos tercios de cada departamento o área trabaje de 8:00 a 15:00. Es decir, los profesionales desarrollan jornada partida de 8:00 a 13:00 y de 15:15 a 19:00 durante una semana, otras dos semanas pueden disfrutar de intensiva. "Se han establecido turnos rotatorios, de esta manera el cliente está atendido y no se resiente la conciliación del empleado", aclara Díez-Ticio, quien señala otra medida para toda la plantilla: jornada intensiva los viernes y las vísperas de festivo.

MRW: Jornada de ocho a cuatro todo el año

Silvia Vílchez, directora de relaciones corporativas de MRW, se incorporó a la compañía hace ahora cuatro años. "Venía del sector de la consultoría, donde sólo sabe cuándo se entra a trabajar. Cuando llegué me sorprendí de una jornada continua en la que hay tiempo para trabajar y cada cual es responsable de terminar a una hora.

No obstante, se contempla que siempre haya personal por la tarde, en este caso son los que menos antigüedad tienen en la empresa". Vílchez añade que aunque no se ha medido la productividad, el crecimiento de la compañía se ha mantenido. MRW instauró la jornada de ocho a cuatro horas hace once años, coincidiendo con el traslado de su sede a las afueras de la ciudad de Barcelona.

La racionalización de horarios que se ha establecido para las quinientas personas que trabajan en la central de esta franquicia de transporte urgente se ha convertido en referente para su red de 785 franquicias, donde trabajan 10.100 personas. "Algunos franquiciados otorgan tres días libres a sus empleados a cambio de cuatro de disponibilidad total, y otros han optado por contar con dos personas a tiempo parcial por una a jornada completa", señala Vílchez.

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