El Gobierno cree necesario que los inmigrantes usen el inglés para su integración. Hasta ahora, solo los inmigrantes altamente cualificados debían pasar este examen. La oposición y las Cámaras de Comercio del Reino Unido se muestran escépticas.

El Gobierno británico endurecerá las normas de entrada de miles de inmigrantes que buscan un empleo en el Reino Unido. Todos los trabajadores cualificados, desde fontaneros hasta mecánicos, de fuera de la Unión Europea tendrán que pasar un examen de inglés, según informó ayer Downing Street. Este nuevo requisito podría bloquear la llegada al país de más de 35.000 personas.

Esta prueba de idioma era sólo necesaria hasta ahora para los trabajadores altamente cualificados (graduados), pero el primer ministro, Gordon Brown, tiene previsto anunciar hoy formalmente que planea extenderla a los trabajadores cualificados. Para la oposición conservadora, la iniciativa no tendrá un gran efecto en los niveles de inmigración, mientras directivos de varias empresas expresaron su temor a que la nueva regulación perjudique a la economía.

Las reglas británicas de inmigración establecen tres categorías de trabajadores: altamente cualificados, cualificados y no cualificados. Sólo las personas que estén en las dos primeras categorías pueden solicitar el permiso de residencia permanente. Cerca de 96.000 trabajadores entraron en el Reino Unido el año pasado bajo la categoría de cualificados, y cerca de 35.000 habrían suspendido el examen de inglés, según dijo el Gobierno a The Sunday Telegraph.

La ministra del Interior, Jacqui Smith, explicó al periódico: "Los que vienen a trabajar y establecerse en nuestro país son bienvenidos, pero tienen que entender nuestras tradiciones y sentir que forman parte de nuestra cultura nacional". "Es necesario que se integren, aprendan inglés y lo usen", añadió.

Los futbolistas, exentos

Habrá excepciones. Por ejemplo, los jugadores de fútbol que fichen por clubes de Primera División no tendrán que pasar el examen. El primer ministro también plantea la posibilidad de pedir a los trabajadores no cualificados que pasen un examen de inglés, aunque no hay ninguna decisión en firme todavía.

Al director general de las Cámaras de Comercio del Reino Unido, David Frost, le preocupan las nuevas reglas. "En los últimos años, la llegada de trabajadores inmigrantes al Reino Unido ha asegurado el crecimiento de nuestra economía; muchos tienen una ética del trabajo y un nivel profesional que, simplemente, muchos jóvenes británicos no tienen", dijo Frost.

"Claro que hablar el idioma es importante, pero me preocupa pensar que esto significa que trabajadores que quieren venir y contribuir a nuestro crecimiento no pueden hacerlo porque no pasan ese examen y se van con su talento a otro país", añadió.

Por su parte, Damian Green, portavoz del Partido Conservador encargado de temas de inmigración, explicó que "la medida tendrá un efecto muy limitado". Los tories son partidarios de establecer un límite anual de entrada de inmigrantes.

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